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Bush admite que el acuerdo migratorio tiene dificultades

Agencia Reuters. Desde Washington. | 19 de Mayo de 2007 a las 00:00
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reconoció el sábado las dudas de los legisladores sobre su propuesta de inmigración, pero argumentó que la iniciativa ayudaría a resolver el estatus de los 12 millones de inmigrantes ilegales que viven en el país. Se espera que la próxima semana el Senado comience el debate sobre el proyecto, en medio de fuertes críticas tanto de los republicanos como de los demócratas. Bush aprovechó su discurso semanal en la radio para comenzar lo que probablemente será un gran esfuerzo para persuadir a los estadounidenses a que apoyen el plan, bajo el argumento de que sería una respuesta a los problemas de inmigración que se han estado incubando hace mucho tiempo. "Nos ayudará a resolver el estatus de millones de inmigrantes ilegales que ya viven aquí, sin animosidad y sin amnistía", dijo Bush, que pasa el fin de semana en su rancho de Texas. El presidente, que necesita una victoria legislativa para mejorar un segundo mandato dominado por el caos en Irak, desea solucionar la batalla de inmigración antes de que ésta se vea eclipsada por la campaña presidencial del 2008. El acuerdo de inmigración se alcanzó el jueves entre los senadores estadounidenses y contó con el apoyo tanto de Bush como del líder del Senado de mayoría demócrata, Harry Reid. Sin embargo, la legislación enfrentaría fuertes obstáculos antes de convertirse en ley. Los republicanos conservadores temen que esto conduzca a una amnistía para los inmigrantes ilegales. Al mismo tiempo, muchos demócratas creen que los componentes del programa de empleo son muy duros para los inmigrantes. Además, los sindicatos temen que el acuerdo provoque una disminución de los salarios. "Me doy cuenta que muchos poseen sólidas convicciones en este tema, y que llegar a un acuerdo no fue fácil", dijo Bush. El periódico The Washington Post informó el sábado que John McCain, senador republicano de Arizona, se enfrentó en una fuerte disputa verbal con John Cornyn, senador republicano de Texas, en las últimas negociaciones sobre el acuerdo. El periódico, citando varias fuentes republicanas y demócratas no identificadas, dijo que la batalla verbal comenzó cuando Cornyn dio a conocer sus preocupaciones sobre un número de llamamientos judiciales que podrían ser aplicados a los inmigrantes, y que el debate se enardeció cuando Cornyn acusó a McCain de estar muy ocupado en su campaña presidencial como para participar en las negociaciones de inmigración. "Sé más de esto más que nadie en la sala", respondió McCain, según la reconstrucción del diálogo hecha por el periódico.

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