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Forjan alianza policial para perseguir ilegales en North Carolina

LaVoz.com. Desde Raleigh, North Carolina. | 21 de Mayo de 2007 a las 00:00
Funcionarios del servicio de inmigración de Estados Unidos han comenzado a cooperar con supervisores de libertad condicional a nivel local a fin de buscar y deportar a indocumentados. Los funcionarios están empezando a compartir información con los llamados "probation officers", asistentes sociales que se encargan de seguirle la pista a personas en libertad condicional. Los críticos del sistema dicen que esas tácticas ponen en peligro la seguridad del público, pues los cientos de miles de indocumentados que viven en Carolina del Norte se negarán a tener todo trato con las autoridades. Desde comienzos de año, la oficina de seguridad del Servicio de Inmigración y Aduanas ha detenido en 10 condados de Carolina del Norte a 219 personas en oficinas encargadas de supervisar la libertad condicional de ex detenidos. Los "probation officers" han comenzado a denunciar a clientes que sospechan son indocumentados y los convocan a citas fingidas, a fin de que los agentes de inmigración puedan capturarlos. "Ellos han violado la ley", dijo Robert Guy, director de la División Penitenciaria de la Comunidad, que supervisa a los agentes de seguimiento penal en el estado. "Si ellos están de manera ilegal y son detectados, tenemos la obligación de informar a (los agentes) federales". Richard Rocha, vocero de la agencia de seguridad del servicio de inmigración y aduanas, dijo que trabajar con funcionarios que asisten a ex detenidos es otra herramienta para encontrar indocumentados con antecedentes penales, uno de los focos de la agencia. "Estamos sacando a esas personas del país para asegurarnos que nuestras comunidades y calles sean más seguras", dijo Rocha. Pero los críticos del sistema dicen que lo que se logrará con esas tácticas es que los 300.000 indocumentados que viven en Carolina del Norte se oculten y se nieguen a denunciar crímenes o a presentarse ante un tribunal. "Ellos no van a construir una pared lo bastante alta como para que pueda afectar la ley de la oferta y de la demanda", dijo Joe Dipierro, un abogado de Raleigh que representa a inmigrantes hispanos. "Si necesitamos obreros de la construcción, alguien se ocupará de llenar ese puesto. Pero me temo que se tratará de una población cada vez más de paso, y con mucho menos interés en cooperar con el sistema".

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