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Jóvenes inmigrantes aprenden a vivir solos gracias a pisos tutelados de Málaga Acoge

Málaga. EFE. | 5 de Mayo de 2013 a las 12:31

El Mehdi Lgouzi (19 años) y Hamza Sakora (21) nacieron a miles de kilómetros de distancia, en países con culturas muy diferentes, pero el destino quiso unirles y ahora comparten piso en la capital. Son dos de los jóvenes que disfrutan del programa de pisos tutelados para inmigrantes de Málaga Acoge, que trata de enseñarles a convivir y a desenvolverse solos.

El Medhi, de nacionalidad marroquí, entró en Ceuta de forma irregular hace siete años. Desde entonces ha pasado por varios centros de acogida. Salió de allí al cumplir los 18, solo y sin recursos. Por eso, la oportunidad que le ha brindado Málaga Acoge supone mucho para él. «Ahora estoy aprendiendo muchas cosas para madurar y hacerme un hombre; lo único que me queda es mi madre en mi país, que me empuja a buscarme un futuro para poder cumplir mi sueño de ayudarla», señala.

Los inquilinos de estos pisos adquieren una serie de compromisos para poder permanecer en ellos. Por un lado, de convivencia, mantenimiento de la casa y tareas del hogar. Por otro, realizan una serie de talleres y cursos para su reinserción laboral. El Medhi ha realizado prácticas en el Hotel Barceló, en el Instituto Ave María, en Toy's R'Us y en Bahuaus. Aunque la situación es difícil para encontrar un trabajo después. Lleva cuatro meses viviendo en la casa. Antes, estuvo viviendo en el centro de acogida de San Juan de Dios.

Hamza (Ghana) llegó hace cuatro años en patera. Hamza explica el funcionamiento de la casa, que comparten con una madre con un hijo. Cada día le toca limpiar a uno de ellos las zonas comunes y hacer de comer. Todos participan en la compra y la colada. «Somos como una familia», dice este joven, que lleva un año viviendo en el piso y al que le gustaría ser jardinero.

Voluntarios y técnicos de Málaga Acoge acompañan en el proceso a estos inmigrantes. Pepa Sánchez es una de ellas. Fue misionera durante 40 años en África y ahora colabora apoyando a la ONG malagueña. Emilia España, mediadora intercultural del Ayuntamiento, explica que realizan un seguimiento para que cumplan las normas de la casa y comprobar que siguen los talleres de formación y que tienen una buena motivación para buscar una salida. «También aprenden las costumbres de aquí, algo que les ayudará posteriormente», dice.

En el año 2012, una treintena de personas pasaron por estos pisos, muchos de ellos menores que llegaron a España en patera o en los bajos de un camión de forma irregular y que son extutelados por la Junta de Andalucía cuando cumplen la mayoría de edad. También se benefician familias inmigrantes con hijos a su cargo. Los dos pisos de Málaga Acoge están incluidos en la red de la Puerta Única, una plataforma que aúna al Ayuntamiento y a distintas ONG que luchan contra la exclusión social, con especial atención a las personas sin hogar.


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