Escúchenos en línea

Migrantes soportan el frío de La Paz para ganar algo de dinero

La Paz. fmbolivia.net. | 16 de Junio de 2013 a las 14:32

Herminio Choque luce cansado al entrar al albergue de la Terminal de Buses de La Paz. Camina pausadamente. Tiene el porte de un hombre trabajador que ha pasado la mayor parte de su vida labrando la tierra.

El miércoles, la Alcaldía habilitó, en un galpón en la parte trasera de la Terminal de Buses, un albergue de invierno para inmigrantes que llegan por estas fechas a la ciudad de La Paz, especialmente del norte de Potosí.

El albergue, con capacidad para 250 personas, ofrece a la gente una cena al llegar y un desayuno al irse en la mañana. El ingreso es de 19:00 a 22:00.

Choque se sienta en una grada, sus pies cubiertos apenas por unas abarcas de goma se esconden bajo una manta, mientras una voluntaria le trae una taza de chocolate caliente y un pan.

“Es bueno tener un techo donde dormir, el frío es terrible, pero en mi comunidad puede llegar a ser peor”, dice el hombre de 45 años mientras prueba el chocolate.

Herminio es uno de los pocos varones que se encuentra en el albergue, el resto de la gente de su comunidad sigue en el campo, cuidando las casas y las tierras de sus vecinos.

Martín Rengel, jefe de la Unidad del Brazo Social Municipal, detalló que las personas una vez instaladas reciben atención médica del personal de la Dirección de Salud dependiente de la Alcaldía.

La llegada de migrantes del interior se repite al menos dos veces al año. Herminio viene a La Paz junto con su familia y algunos vecinos. Sus visitas coinciden con el inicio del invierno y del verano.

“Llegamos como podemos, en camiones, caminando o en flotas si nos traen, pero llegamos”, asegura Choque.

El objetivo de estos viajes es recaudar dinero, ya sea mediante la venta de frutas y dulces en las calles o recurriendo a la limosna y caridad en puertas de edificios oficiales e iglesias.

El dinero recaudado es puesto en un fondo común, que se usará para la compra de semillas, herramientas y otros insumos para la siembra. “Nuestras comunidades están lejos de todo, de los comercios, de los caminos y las ciudades”, manifiesta el potosino.

Mujeres y niños

Rosa Villca abraza a sus dos hijos pequeños, quienes tratan de escapar de ella y jugar con los otros niños, pero una taza de chocolate los tranquiliza.

Sus hijos, de tres y cinco años, se deleitan con la espesa y dulce bebida y parecen olvidar su cansancio. “Es la primera vez que vienen a la ciudad, espero conseguirles alguito de ropa y unos juguetes”, dice Villca, quien agradece a una funcionaria de la comuna por dejarla entrar al albergue.

Los niños se agotan y se duermen, calientes y secos en las colchonetas. Si no fuera por los albergues, pasarían la noche a la intemperie, donde el frío no es tan duro como en sus comunidades.

Las temperaturas han descendido esta semana en La Paz. El jueves, por ejemplo, la mínima fue de cinco grados.


Descarga la aplicación

en google play en google play