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Aumenta la migración intrarregional en América Latina

Buenos Aires. Télam. | 6 de Julio de 2013 a las 16:39

América Latina cumple un rol clave en los procesos migratorios, que lejos del que desempeñó en el siglo pasado, tiene hoy un crecimiento de migración interregional, fruto de la crisis internacional que modificó el panorama mundial, explicó el especialista William Mejía Ochoa al analizar el fenómeno.
"Está cobrando importancia la migración interregional; no es un hecho nuevo pero, ahora se ha incrementado en países como Chile, Argentina, Brasil; el cono sur se ha constituido en un destino más importante de lo que era antes, sobre todo para migrantes de la región andina", dijo Mejía Ochoa, director del Grupo de Investigación Movilidad Humana de Colombia.
En una entrevista que concedió a Télam, reseñó que "en América Latina los flujos migratorios han crecido al interior del continente", y destacó también la presencia de "procesos de retorno en la comunidad andina: Colombia, Perú y Bolivia, con mayor intensidad Ecuador, unido a una visión optimista por parte de los migrantes en cuanto a la situación de su país".
"En Brasil, a la vez que se está incrementando la inmigración, también se incrementa el retorno, acompañado de una política que propicia la inmigración, sobre todo de personal altamente calificado", señaló, de paso por Buenos Aires para participar del seminario "Desarrollos y retos de las políticas migratorias internacionales", organizado por la Universidad Tres de Febrero.
En cuanto a la composición de los nuevos flujos, Mejía Ochoa indicó que, por ejemplo, Argentina "ha tenido más previsión de recibir inmigrantes de la región andina, pero ahora se sumaron colombianos, estudiantes sobre todo, y otro tipo de inmigración laboral, por lo que se diversificó el flujo".
Parte de ese cambio se dio tras la crisis financiera internacional surgida en 2008, cuando se modificó el panorama y generó un "reacomodamiento de los flujos migratorios".
"Ante la crisis, hubo un reacomodamiento de los flujos, con retornos importantes de los países que más han sentido sus consecuencias", reflexionó Mejía Ochoa.
La incertidumbre que dejó la crisis en Europa y Estados Unidos dio lugar a que países sudamericanos tuvieran un retorno. En el caso de México, un retorno importante desde Estados Unidos, donde hay mayor cantidad de migrantes, muchos de ellos tuvieron un "retorno involuntario" al ser expulsados por deportación.
"Aunque Estados Unidos, España o países del occidente y centro de Europa nunca dejaron de ser países receptores, sí con la crisis eso se ha reducido mucho", agregó.
Fue mediante estos cambios económicos a nivel mundial que empezó a darse el proceso inverso: "Los receptores siguen recibiendo a algunos inmigrantes, pero empiezan a emitir de manera importante cantidad de migrantes hacia el norte y oriente de Europa y hacia Latinoamérica".
"Latinoamérica se ha convertido en un destino importante, no en los volúmenes que migrábamos nosotros de aquí hacia allá, pero sí hay volúmenes crecientes", explicó.
Agregó el analista que "en esos países cambió el tipo de flujo, porque ya no van tanto trabajadores en busca de posibilidades laborales, que ya saben que no las hay, sino que van muchos hijos de migrantes, en un proceso más de reagrupación familiar".
No obstante, al referirse a los factores, Ochoa consideró que "lo laboral es lo que más moviliza a las migraciones, es el motor de las migraciones", aunque haya destinos que en la actualidad se mueven por reagrupamiento familiar.
En ese sentido, explicó que no es que lo laboral responde a situaciones de desempleo o que el migrante siempre escapa de una situación de pobreza, sino que, comparativamente, "irse es mejor".
"En los países de la región andina una buena parte de los migrantes no está sin empleo, pero compara circunstancias y encuentra que en el otro destino pueden obtener más ingresos, puede estar mejor. Irse, en ese caso, implica mejoría; no se van por estar en la pobreza", señaló Mejía Ochoa.
Las olas migratorias provocan entre sus consecuencias, nuevos estereotipos y prejuicios. "En Ecuador, los colombianos son vinculados a la inseguridad; un poco también se está viviendo eso en Argentina, con el tema del colombiano ligado al narcotráfico. Ese estigma es el que vivían los colombianos en los ´90 en Europa y Estados Unidos", comparó.
El especialista también reseñó que existen otros estereotipos que surgen con las olas migratorias y que estigmatizan a bolivianos o peruanos: "Son situaciones comunes cuando se incrementan los niveles de inmigración. El inmigrante es el distinto y tiende a ser ante las personas del lugar el responsable de todos los males".
Consultado sobre si qué rol puede jugar el Estado en la inclusión de los inmigrantes para combatir los prejuicios, dijo que "puede intervenir, pero a veces cuando define medidas a favor de los inmigrantes, puede generar distintas reacciones".
"En España el gobierno socialista favoreció a la población inmigrante y eso terminó volviéndose en su contra y generó reacciones que contribuyeron al triunfo del Partido Popular", ejemplificó.
Sin embargo, reconoció que "cabe al gobierno de los países donde llegan los migrantes un papel para desempeñar" y mencionó a la Ley de Migración de la Argentina como ejemplo de ello.
"Aunque los prejuicios sean algo que va ligado a las olas migratorias, en la Argentina el papel del Estado con su ley ha contribuido a suavizar esas situaciones", concluyó.


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