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Obama se enfrenta a Graham en el Senado por la inmigración

LaVoz.com. Desde Washington. | 7 de Junio de 2007 a las 00:00
La política presidencial y resentimientos partidarios llegaron a un punto crítico cuando se produjo una acalorada discusión en el Senado entre Barack Obama y Lindsey Graham, que abandonaron el recinto y siguieron discutiendo por el corredor. Durante horas, senadores habían estado debatiendo acaloradamente una reorganización de inmigración cuando Obama –demócrata de Illinois y precandidato a la presidencia– introdujo una enmienda que limitaría una disposición clave de 14 a 5 años. Su meta es un sistema de puntuación propuesto que le facilitaría a los posibles inmigrantes la obtención de visas basándose en sus niveles de educación o habilidades laborales, en lugar de tener que tener familiares cercanos que estén viviendo en los Estados Unidos. "No podemos debilitar la esencia de los son los Estados Unidos volviéndole la espalda a los inmigrantes que quieren reencontrarse con los miembros de sus familias", dijo Obama en su discurso. La enmienda enfureció a Graham, un republicano de Carolina del Sur, con fuertes lazos con otro candidato presidencial, el senador republicano John McCain, de Arizona. Caminando por la sala del Senado mientras agitaba el texto de la enmienda de Obama, Graham acusaba a gritos a Obama menoscabar un acuerdo delicado cuyos patrocinadores han demostrado voluntad y valentía política. Los temas que requieren acuerdos a menudo fracasan, dijo Graham. "Se debe a que hay algunos que, cuando se trata de tomar una decisión difícil, se echan para atrás", aseveró. La enmienda de Obama, dijo, destruye cualquier prospecto del proyecto de ley y hace recaer sobre los republicanos –como él– que han tenido que soportar criticas tajantes de conservadores por haber apoyado el proyecto de ley, un historial trágico. Menoscabaría "a todos los que aquí nos hemos arriesgado y le hemos dicho a nuestra base, 'Están equivocados'", denunció Graham. "Así que cuando estén haciendo campaña, mis amigos, díganles por qué no llegamos a un acuerdo. Este es el por qué", puntualizó. Por un momento Obama pareció atónito y exigió que se le diera tiempo para responder. La noción de que su enmienda destrozaría el proyecto de ley "es simple y llanamente falsa", anunció. "Es enredarnos en el tipo de acrobacias que son totalmente indebidas para este debate", anotó. Casi al instante, los dos siguieron discutiendo en el corredor de afuera de la sala. "Estaban gritándose", dijo el senador republicano de la Florida, Mel Martinez. "Los podías oír desde adentro", anotó. Más tarde en entrevistas por separado, Graham dijo: "quise que no las viéramos afuera" para que Obama supiera el riesgo que le causa al proyecto de ley que presuntamente él mismo apoya. "Le dije, 'me tiene usted muy decepcionado'" dijo, y agregó: "El tipo me cae bien". Obama dijo que Graham exageraba el posible impacto de "una pequeña enmienda". "Es cuestión de tomar demasiado café y de estar parados en la sala del Senado mucho tiempo", anotó. Dos horas después el Senado votó en contra de la enmienda de Obama 55-42.

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