Escúchenos en línea

Para los obreros agrícolas, de nada sirve la visa

LaVoz.com. Desde Arcade, Wyoming. | 10 de Junio de 2007 a las 00:00
Un inmigrante mexicano es uno de los miles de trabajadores temporales que laboran en los campos agrícolas en EEUU donde son explotados pese a tener una visa. Deben recoger una naranja cada dos segundos para cobrar $8.56 la hora. Kenny Jesús Zavala oyó demasiadas historias de horror como para entrar ilegalmente en EEUU. Pero cuando un contratista llegó a su ciudad natal en el centro de México y le ofreció una vía legal como trabajador temporal, le pareció una oportunidad demasiado brillante como para dejarla pasar. El reclutador le prometió que, con una visa H-2A de trabajador agrícola, podría ganar 8,56 dólares la hora recogiendo naranjas sin temor a ser deportado. Zavala empezó a ganar esa suma, pero en cuanto cobraba su cheque, el contratista le sacaba un tercio de su paga. "El contratista nos dijo que si lo denunciábamos, nadie nos iba a contratar más". Es peor para los ilegales porque uno no tiene libertad de movimientos. Hay que quedarse con la persona que te trajo, contó. El programa de trabajadores agrícolas invitados fue diseñado como medio de suministrar una fuerza laboral estable y legal para la agricultura con condiciones seguras para los inmigrantes, sin afectar adversamente los salarios locales. Más de 37.000 de dichas visas fueron emitidas el año pasado, mayormente a mexicanos. Pero los defensores de los derechos de los trabajadores agrícolas dicen que la ley no ha cumplido sus objetivos: los trabajadores siguen siendo objeto de abusos y a menudo están a merced de intermediarios que se quedan con su dinero. Y agregan que protege a las empresas cultivadoras de demandas y sanciones por sueldos no devengados, dejando a los trabajadores sin nadie a quien acudir. Una revisión sobre solicitudes de trabajadores temporales en la Florida halló que casi dos tercios habían sido presentadas por contratistas. El sistema de contratistas, según el cual compañías cosechadoras independientes suministran trabajadores a empresas grandes de cultivos, se ha disparado en los últimos 20 años. Una revisión de los pedidos de permisos para 4.700 trabajadores temporales en la Florida desde septiembre indica que el 75% fueron presentados por contratistas en vez de cultivadores, especialmente en la industria de los cítricos. Los tomateros, que necesitan más ayuda durante todo el año, tienden a depender menos de los intermediarios. La actual visa agrícola H-2A permite a los trabajadores venir a Estados Unidos por periodos de tres a seis meses si no se consigue mano de obra local. Los trabajadores temporales deben cobrar por encima de la paga promedio, 8,56 dólares la hora en la Florida. Pero los recolectores de cítricos, el mayor porcentaje de los trabajadores invitados en la Florida, cobran habitualmente por el número de naranjas que recogen y no por hora. Tienen que recoger una cada dos segundos para llegar a los 8.56 dólares la hora.

Descarga la aplicación

en google play en google play