Escúchenos en línea

Leyes migratorias de Colorado fuerzan a inmigrantes a mudarse de Aspen

Agencia EFE. Desde Denver. | 11 de Junio de 2007 a las 00:00
La estricta aplicación de las leyes para evitar que inmigrantes indocumentados accedan a beneficios públicos ha provocado que familias de ciudadanos y residentes legales dejen el centro turístico de Aspen porque ya no pueden alquilar viviendas, informó un funcionario local. En declaraciones al periódico "Aspen Daily News", Tom McCabe, director de viviendas de Aspen, indicó que desde que la ley HB06-1023 entró en vigor en agosto del 2006 se ha dificultado el alquiler de viviendas económicas, ya que no todas las familias cuentan con la documentación que la nueva ley exige. Para acceder a las viviendas económicas, la familia solicitante debe comprobar que todos los miembros de esa familia son ciudadanos estadounidenses o residentes legales. Si no pueden hacerlo, no obtienen la vivienda o los contratos ya existentes no se renuevan. Esta situación, dijo McCabe, "está causando que mucha gente deje Aspen, pero en muchos casos no especifican voluntariamente las razones por las que se van". "Vemos muchos apellidos latinos en nuestra lista (de personas que dejan la ciudad) y esperamos ver más este mes", agregó. Según el funcionario, "sospechamos que muchos de ellos están reaccionando a las leyes estatales, pero no quieren que procesemos sus nombres en nuestro sistema". El verdadero impacto de esta ley se ve en estos meses de verano por ser la temporada de mayor cambio de residentes y renegociación de contratos, comentó McCabe. Pero, aunque la ley buscaba que ningún inmigrante indocumentado acceda a viviendas subsidiadas por el estado, el resultado ha sido "el desalojo incluso de algunos ciudadanos nacidos en Estados Unidos". Entre los casos más recientes McCabe detalló la situación de Yvette Trincado y su hijo Tristán, de nueve meses, ambos nacidos en Estados Unidos, quienes debieron abandonar el departamento en el que residían porque el padre de la familia, Francisco Trincado, aún no tiene su residencia permanente en Estados Unidos (aunque está legalmente en el país), y, por lo tanto, no puede obtener una licencia de conducir para presentarla ante las autoridades de la ciudad de Aspen. Los Trincado viven ahora en un departamento similar al anterior, pero por el que pagan casi el doble de alquiler. Por su parte Bill Feest y su pequeña hija de un año, ambos ciudadanos estadounidenses, dejaron ayer domingo su apartamento porque la madre de la niña, de Inglaterra y legalmente en el país, aún no tiene su residencia permanente. McCabe indicó que su oficina trabajó junto a Feest durante cuatro meses tratando, sin éxito, de obtener una respuesta del gobierno estatal o de las autoridades federales.

Descarga la aplicación

en google play en google play