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Latinos prefieren cuidar de sus enfermos en casa por valores familiares

Agencia EFE. Desde Miami. | 27 de Junio de 2007 a las 00:00
Un alto porcentaje de latinos prefiere atender a sus familiares enfermos en casa antes que llevarlos a un centro especializado por el valor que conceden a la familia, según la Asociación de Jubilados de EEUU. El cubano José Rodríguez lleva cinco años cuidando en su casa de Miami a su mujer, Ana Rodríguez, que enfermó de Alzheimer cuando tenía 59 años. Al principio Rodríguez compatibilizó esta tarea con su trabajo de contador, pero pasados tres años decidió abandonar su empleo y se jubiló a los 62 años, tres antes de lo previsto, para dedicarse exclusivamente a cuidar a su mujer. "Vi que no la podía dejar sola en la casa porque era un peligro, podía salir a la calle y perderse o dejar encendido el fogón de la cocina y quemar la casa", declaró en una entrevista telefónica a Efe el cubano, con tres hijos que, a pesar de estar casados, le brindan "apoyo económico y moral". A sus 67 años, Rodríguez asegura que, a pesar de los cambios que ha experimentado su vida -además de abandonar su trabajo tuvo que encargarse de las tareas domésticas-, está "muy satisfecho" por poder ocuparse de su mujer, una labor para la que nunca se imaginó que tuviera tanta fortaleza. "No creo que nadie vaya cuidarla como la cuido yo ni a darle el cariño que le doy yo en la casa", comentó Rodríguez, que señaló que lo último que haría sería internarla a un centro, a no ser que le falle la salud y no le quede otro remedio. "Hay que hacerle de todo, alimentarla, bañarla, acostarla, llevarle al baño... pero no me pesa en absoluto, muchas personas no tienen la oportunidad que tengo yo de cuidar a sus seres queridos", añadió. La Asociación de Jubilados de EE.UU. (AARP por siglas en inglés) calcula que en el 17 por ciento de los hogares latinos hay por lo menos un cuidador que, como Rodríguez, ha optado por atender personalmente a un familiar enfermo en casa en vez de enviarles a un centro especializado. Los cuidadores latinos representan el 16 por ciento frente al 18 por ciento de los asiáticos y el 21 por ciento de los afroamericanos y los blancos no latinos, conforme a cifras de esta organización de 2004. Según Jessyca Sosa, relaciones públicas de AARP para el sur de Florida, los latinos optan por estos cuidados porque la mayoría considera que su familia es "sagrada". "Cuando un ser querido se enferma, los familiares se hacen cargo ellos mismos en vez de entregarle el cuidado a una persona extraña, sienten que es su deber moral y su responsabilidad cuidar a ese familiar que tanto quieren", declaró a Efe. Sosa afirmó que los cuidadores de familiares sacrifican mucho en sus propias vidas para atender a sus seres queridos. Un estudio reciente de AARP concluyó que el 83 por ciento de los cuidadores que trabajan llega tarde a sus empleos, sale antes de tiempo o toma horas libres para poder ocuparse de sus familiares enfermos y el 37 por ciento cambia su trabajo de jornada completa a temporal por la misma causa. Esto les lleva a afrontar reducciones del salario y la pérdida de beneficios por el empleo como el seguro de salud, según el mismo estudio. La organización, que se ocupa de procurar más independencia para los habitantes de EE.UU y Puerto Rico de más de 50 años, estimó en 2006 el valor económico del trabajo de estos cuidadores en 350 billones de dólares. "Estamos ahorrando dinero al gobierno de EE.UU. cuidando a nuestros familiares", aseveró Rodríguez, que se mantiene a sí mismo y a su mujer con el dinero de la jubilación, menor del que le hubiera correspondido por abandonar el trabajo antes de tiempo. El cubano también cuenta con la ayuda de una señora que va por las mañanas a bañar a su esposa, a la que luego deja unas horas en un centro para adultos de lunes a viernes mientras él se dedica a las labores del hogar, unos recursos a los que ha tenido acceso gracias a programas federales y estatales. "Hay mucha ayuda gubernamental, el problema es saber encontrarla", declaró Rodríguez, que a pesar de todo consideró que estas contribuciones no son "suficientes" para cubrir todos los cuidados que requieren los enfermos. Rodríguez dedica su tiempo libre a acudir a reuniones y foros en los que comparte su experiencia con otras personas en su misma situación para que no pasen por los mismos inconvenientes por los que asegura que pasó él. El cubano recomendó a los cuidadores tener mucha paciencia y conservar su salud, porque "si no lo hace, no van a poder cuidar a sus seres queridos".

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