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Católicos quieren bajar tensiones entre latinos y policía en Colorado

Agencia EFE. Desde Denver, Colorado. | 3 de Julio de 2007 a las 00:00
La oficina de Caridades Católicas en el oeste de Colorado comenzó esta semana con una serie de reuniones comunitarias que buscan aliviar las tensiones creadas tras varios incidentes policiales en los que estuvieron involucrados latinos. Según Tom Zieman, director de Caridades Católicas, las reuniones son necesarias "para promover un mejor sentido de comunidad entre anglos y latinos" y para "mantener la calma y seguir avanzando como comunidad". Los encuentros, coordinados por Zieman y por el padre José Sáenz (párroco de la localidad de Craig), surgieron luego de que la semana pasada un hombre latino asesinase a su sobrino en la ciudad de Glenwood Springs, y tras un altercado en un tienda de Basalt entre un empleado y dos clientes latinos. En el primer caso, las autoridades arrestaron a Jesús Hernández, de 33 años, como el principal sospechoso en la muerte de Ricardo Navarrete Prudencio, de 20 años. El motivo del crimen habría sido una disputa pasional. En el segundo incidente, todavía sin resolver, el dependiente de la tienda aparentemente se puso un sombrero similar al que usan los agentes federales de inmigración cuando los clientes latinos ingresaron al establecimiento, lo que provocó un fuerte intercambio de palabras. Ese mismo día, alguien realizó cinco disparos contra el local. Debido a que los sospechosos no han sido arrestados, la primera reunión organizada por Caridades Católicas se realizó este lunes por la noche en la parroquia San Vicente de Basalt. En el encuentro, tanto el jefe de policía local, Keith Ikeda, como el padre Sáenz, coincidieron que los latinos "viven con miedo". Ikeda sostuvo que no es posible vivir "paralizado por temor", y lamentó la falta de cooperación de la comunidad latina al puntualizar que "había una madre latina y su hija" dentro de la tienda cuando se hicieron los disparos la semana pasada. Pero, según Sáenz, "siempre existe el miedo de represalias" si un latino contacta a las autoridades. Por eso, dijo, "(la comunidad) se mantiene en silencio". Sáenz enfatizó que la presencia de policías uniformados y de periodistas reduce la llegada de latinos a las reuniones y limita la participación de los latinos durante esas reuniones, y afirmó que sería mejor tener los encuentros "los domingos después de misa". "Pero entonces sería difícil que viniesen el alcalde, el jefe de policía y los periodistas", aseveró. Por su parte, Zieman urgió a los inmigrantes latinos a "trabajar duro, pagar sus impuestos y no meterse en problemas", y pidió que durante esta semana los inmigrantes "no beban alcohol y se abstengan de hacer flamear las banderas de sus países". Esta noche, la reunión será en la parroquia de San Esteban, en Glenwood Springs. Según datos de la Oficina del Censo, casi el 25 por ciento de los 52.000 habitantes de esta zona de Colorado es latino, la mitad de ellos inmigrantes llegados en los últimos años.

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