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Quieren dejar sin trabajo a vendedores ambulantes en Salinas, California

Agencia EFE. Desde Los Angeles, California. | 10 de Julio de 2007 a las 00:00
El Concejo de la ciudad de Salinas, en California, estudia una ordenanza que daría plazo hasta 2011 para que las ventas ambulantes de comida, conocidas como "loncheras" o "taquerías móviles" desaparezcan de las calles de la ciudad. La asociación de Negocios Unidos de Salinas (SUBA, en inglés) ha solicitado al Concejo de esta ciudad, ubicada al sur de San José, que se tomen medidas para controlar las ventas callejera de comida, que según afirman, afectan los negocios del área. A comienzos del año, miembros de SUBA presentaron sus quejas al Concejo sobre como las ventas ambulantes estaban afectando sus negocios y señalaron razones estéticas, higiénicas, de seguridad y de tránsito entre otras, según los registros oficiales. "Los únicos problemas que encontramos es que la gente se queja de que los vendedores ambulantes dejan basura y comida tiradas en el piso", explicó a Efe el oficial Rich López, del Departamento de Policía de Salinas, quien agregó que la mayoría de ellos se concentra en una parte de la ciudad, especialmente en Market Street. "Otro problema es que algunos clientes de esos vendedores estacionan su vehículo a la entrada de las casas obstaculizando el acceso de las personas que viven allí", anotó el oficial, quien junto a su compañero Jeff Lofton protegen el área denominada SUBA District, que comprende a cerca de 600 negocios ubicados en el este de la ciudad. "Una de las cosas que nos pidieron cuando comenzamos hace cerca de tres años es que revisáramos los permisos de las 'loncheras' y de los vendedores de comida para asegurar que estuvieran cumpliendo los requisitos de la ciudad", aseguró. Por su parte, los dueños de restaurantes se quejan de competencia desleal por parte de las ventas ambulantes de comida y argumentan que al tener menos costos de operación pueden vender más barato, quitándoles clientela. "Lo que pasa es que los dueños de los restaurantes no quieren competencia. Nosotros vendemos más barato, nosotros les vendemos al pueblo y con eso estamos ayudando a nuestra gente", dijo a Efe Cecilia Pineda, propietaria de un vehículo de venta de comida. Aunque no fue posible contactar a ninguno de los miembros del Concejo -varios de ellos latinos- un portavoz de la alcaldía confirmó que mañana, miércoles, se realizará una audiencia pública para discutir la ordenanza. "Son víctimas fáciles de crímenes. En las loncheras, generalmente no trabajan más de dos personas y algunas veces los atracan. Lo mismo pasa con los clientes, los ladrones se dan cuenta cuánto dinero tienen en efectivo a la hora de pagar, esperan que se alejen de la lonchera y los roban", explicó López. Jack Kyser, economista en jefe de la Corporación para el Desarrollo Económico del Condado de Los Ángeles (LAEDC), opina que detrás de las loncheras hay un negocio en crecimiento. "Personas que saben de esto me dicen que algunos de estos negocios generan hasta tres millones de dólares en entradas anuales", anotó Kyser en un foro de nuevos negocios de la Cámara de Comercio de Century City. De ser aprobada y puesta en práctica la ordenanza prohibiría la venta callejera de comida, flores y frutas y abriría un camino para que otras ciudades interesadas tomaran acciones similares. Otras ciudades en California han experimentado problemas similares. Recientemente San Francisco estudió una medida para alejar los camiones de ventas de alimentos de las escuelas bajo el argumento de que no ayudaban al control de comida sana de los estudiantes. A principios del año en Los Ángeles los vendedores de perros calientes tuvieron que retirarse de un área del centro conocida como Fashion District, a pesar de la protesta de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA).

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