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Otra ciudad enemiga de los inmigrantes

Agencia EFE. Desde Washington. | 10 de Julio de 2007 a las 00:00
La Junta de Supervisores del condado de Prince William, en Virginia, aprobó hoy una resolución que endurece medidas contra los inmigrantes indocumentados y les impide disfrutar de muchos de los servicios comunitarios. En una reunión a la que acudieron cientos de personas, la junta aprobó por unanimidad la legislación propuesta por el representante republicano de Gainesville, John T. Stirrup. La resolución exigirá que todos los "funcionarios, agencias y personal" del condado verifiquen el estatus migratorio de cualquier persona que haga uso de los servicios del condado. Además, exigirá que la policía "investigue la ciudadanía" de cualquier persona detenida por haber violado una ley estatal o una ordenanza del condado, independientemente de "el origen nacional, la etnia o la raza". Por otro lado, la medida pretende que la policía llegue "lo antes posible" a un acuerdo con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE). Dicho acuerdo servirá para designar a los oficiales que estarán autorizados para reforzar la ley de inmigración en el condado y entregar a los indocumentados a las autoridades federales. La resolución de Stirrup permitirá que "cualquier persona nacida en Estados Unidos o inmigrante en situación legal" que viva en el condado obligue a las agencias de Prince William a que cumplan las disposiciones de la medida. Los opositores a la resolución, una de las más severas del país contra la inmigración ilegal, realizaron una manifestación en la puerta de la Junta de gobierno y prometieron que lucharán contra la nueva medida. El texto de la medida no especifica cuáles son los servicios que se negarán a los inmigrantes, pero indica que la atención médica de emergencia y otros servicios, como la educación, no pueden negarse al estar protegidos por las leyes federales o estatales. Asimismo, establece que serán los funcionarios del condado los que decidirán qué servicios deberán proveerse y cuáles no. Para Stirrup, la inmigración ilegal tiene la culpa de "las dificultades económicas y del desorden que reina en el condado de Prince William", según reza el preámbulo de su texto. El condado, situado a unos 40 kilómetros al suroeste de Washington DC, ha visto como su población aumentaba de 281.000 en 2000 a 347.000 en 2005, de acuerdo con cifras del censo. La inmigración ha sido la principal causa de este aumento y en concreto la población latina creció del 9,7 por ciento a un 18 por ciento del total, durante ese mismo período.

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