Escúchenos en línea

Menores migrantes tienen en jaque a los más poderosos

Ciudad de México. Agencia PL. | 14 de Julio de 2014 a las 10:39

Los niños migrantes, los más vulnerables de la Tierra, han puesto en jaque a los que dicen ser los más poderosos del mundo, afirma este lunes un artículo del diario La Jornada.

El periódico mexicano añade que ese éxodo de menores de México y otros países de Centroamérica está asustando al gigante, y del presidente Barak Obama para abajo hay llamados urgentes a enfrentar la emergencia.

El texto, del corresponsal David Brooks, agrega que 52 mil niños han llegado solos desde octubre a Estados Unidos y el secretario de Seguridad Interna, Jeh Johnson, advierte que el total podría ascender a 90 mil en septiembre.

Ante esa situación, los gobernantes de la superpotencia están considerando enviar la Guardia Nacional, drones, más agentes fronterizos armados y construir más campos de detención ante una grave amenaza: niños y madres desesperados.

Hasta el momento -prosigue el comentario-, se ha manifestado más que nada la cobardía política. Los adultos que mandan tienen miedo y su respuesta es amenazar a los menores.

La propaganda oficial afirma que después de su peligroso viaje, no se les permitirá quedarse, sino que serán sujetos a procesos judiciales y habrá más guardias armados para recibirlos en la frontera con México.

El presidente Barack Obama, después de calificar esto de "situación humanitaria", decidió enfatizar en un proceso para hacer expeditas las deportaciones en su solicitud al Congreso de tres mil 700 millones de dólares en fondos de emergencia para enfrentar la situación.

Aún más irónica es la petición del mandatario demócrata y algunos de sus aliados para anular ciertas protecciones de los menores que emigran de países no colindantes con Estados Unidos, previstas en una ley promulgada por su antecesor republicano, George W. Bush.

Por otro lado -continúa La Jornada-, el senador y veterano de guerra John McCain ha sugerido suspender la asistencia estadunidense a los países centroamericanos si no hacen algo para frenar el flujo migratorio.

 

La ultraderecha está gozando del momento y convoca a milicias ciudadanas a proteger el país y condenar a esas naciones irresponsables que están enviando a sus infantes, dice.

Pocos funcionarios confiesan que el éxodo no se puede entender sin el contexto de una historia en la que Estados Unidos es central.

Desde intervenciones en la región a lo largo de un siglo, las guerras de los años 80 -cuando la mano estadunidense no estaba nada oculta- y las políticas de la llamada "guerra contra las drogas" impuesta sobre toda la región durante décadas.

Junto con esto están las políticas económicas neoliberales impulsadas con los tratados de Libre Comercio de América del Norte y de América Central, promovidas con promesas de prosperidad y como antídoto contra la migración.

El artículo concluye: Ahora el gigante tendrá que decidir si actuará con la grandeza que dice tener. Esta vez los niños serán sus jueces.


Descarga la aplicación

en google play en google play