Escúchenos en línea

Mejoran barrios pobres (y latinos) en frontera de Texas

LaVoz.com. Desde Las Milpas, Texas. | 11 de Julio de 2007 a las 00:00
La pequeña casa de Zulema Hernández está pintada con colores brillantes y tiene una puerta lateral que da a un patio lleno de macetas. Las calles están bien pavimentadas. En un centro comunitario en otra zona del condado, un asistente médico voluntario aconseja a una mujer epiléptica durante la atención sanitaria semanal gratuita. El centro también funge como una guardería infantil y un sitio para explorar la internet en una habitación llena de computadoras nuevas. Es difícil imaginar que hace sólo una década Las Milpas y Pueblo de Palmas –colonias de inmigrantes ubicadas a unos kilómetros de la frontera con México– eran una especie de Calcutta sobre el río Bravo, lugares azotados por la pobreza, y siempre que llovía se convertían en zonas sucias, llenas de enfermedades y malos olores, cubiertas de lodo y aguas negras. "Era muy feo", dijo Hernandez, de 66 años, que entró ilegalmente al país en 1974 y se convirtió en ciudadana estadounidense a mediados de la década de 1980. "Pero luchamos fuerte juntos... Ahora es bello. No quiero irme". La transformación de Las Milpas en una comunidad de más de 17.000 habitantes orgullosos de lo que han logrado y en general bien atendida es una historia de éxito de los inmigrantes. A medida que los indocumentados de Las Milpas se convirtieron en ciudadanos estadounidenses, emplearon el poder de las urnas para presionar a los gobiernos estatal y federal con el fin de que aliviaran su miseria. Pueblo de Palmas, una de un grupo de colonias más pequeñas y más nuevas, está haciendo lo mismo. La planicie ocupada por tractocamiones desvencijados y chozas puede parecer agobiada por la miseria, pero cada terreno tiene agua y líneas eléctricas, y los aparatos de aire acondicionado de segunda mano que salen de algunas ventanas son un indicador de progreso. Y sobre todo está el mayor avance, lo que será la nueva escuela primaria y secundaria. A lo largo de los últimos 20 años, una serie de leyes, concesiones y emisiones de bonos han traído agua corriente, sanidad y otras mejoras a Las Milpas y a otras colonias de Texas ubicadas junto a la frontera. Y en lugar de vender y mudarse a vecindarios más agradables a medida que subían en la escala socioeconómica, sus habitantes siguieron el modelo latinoamericano de ir mejorando sus hogares poco a poco. "La gente se organizó, y ellos mismos ayudaron a transformar sus vidas", dijo Elizabeth Valdez, principal organizadora de la red Valley Interfaith, con raíces en la iglesia. Las colonias comenzaron a aparecer en Texas en la década de 1950, cuando los constructores urbanos hallaron que podían vender terrenos inútiles para la agricultura a inmigrantes pobres ansiosos de tener algo propio. En su momento de mayor auge, aproximadamente 340.000 personas -el 20% de la población en la zona fronteriza de Texas- vivían en colonias.

Descarga la aplicación

en google play en google play