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Denuncian responsabilidad de pandillas en asesinatos de tres hispanos

Agencia EFE. Desde Denver, Colorado. | 12 de Julio de 2007 a las 00:00
Dirigentes comunitarios de Denver, tanto hispanos como afroamericanos, advirtieron que los asesinatos de tres latinos en incidentes separados en esta semana podrían ser resultado de la creciente violencia entre pandilleros de ambos grupos. "Nuestros jóvenes viven en una cultura de violencia y se los invita constantemente a formar parte de esa cultura", comentó Fidel "Butch" Montoya, ex jefe de seguridad de Denver y coordinador del grupo Detengamos la Violencia. Montoya consideró que los pandilleros involucrados en los recientes ataques "son pandilleros recién llegados de California que buscan establecer su 'territorio' en Denver", e instó a la comunidad a "encontrar las mejores respuestas y el mejor método para prevenir esta violencia". Según la información distribuida este miércoles por el Departamento de Policía de Denver, el pasado lunes a las 9:30 de la noche Roberto Pérez Juárez, de 26 años, fue asesinado de varios balazos en el estacionamiento de una iglesia luterana en la intersección del Boulevard Federal y la Avenida Ohio, en el barrio hispano del oeste de esta ciudad. En el mismo incidente, otro hombre hispano resultó herido. No se dieron a conocer ni su nombre ni su condición médica. Las autoridades dijeron que testigos de los hechos informaron que antes del crimen tres hombres hispanos le pidieron a cuatro jóvenes afroamericanos que se alejasen de la zona, indicándoles que "ustedes no pertenecen a este barrio". Los jóvenes afroamericanos se fueron, pero regresaron poco después en una camioneta blanca (robada ese mismo día) que se estacionó cerca de la iglesia. Dos jóvenes bajaron del vehículo y dispararon contra los hispanos. Cuatro horas después, a la 1:30 de la mañana del martes 10 de julio, Christopher Pacheco, de 21 años, estaba jugando al billar (en una mesa que era su regalo de cumpleaños) en el garaje de su casa, en la ciudad de Lakewood, cuando desconocidos le dispararon desde un vehículo en marcha y lo mataron. Steve Davis, portavoz del Departamento de Policía de Lakewood, confirmó que "se sospecha que por lo menos una de las personas que realizó los disparos es un pandillero", aunque a la vez indicó que "todavía no existen evidencias concretas en este caso". Y a las 5:30 de la mañana de ese mismo martes, un padre hispano y su hijo fueron atacados en su casa. Eusebio Barboza Aguilar, de 38 años, falleció a causa de los balazos recibidos. Su hijo, Octavio Barboza Alvarez, se recupera en el hospital. Los Barboza son inmigrantes mexicanos que habían llegado a Denver hace cuatro meses con visas de trabajo. El pastor Jay McDivitt, a cargo de la congregación donde se produjo el asesinato de Pérez Juárez, lamentó que Denver se haya transformado en una ciudad "en la que se derrame sangre en la puerta de las iglesias". McDivitt y 20 de sus feligreses se reunieron este miércoles por la noche para una vigilia en la que se rezó "por la paz del mundo y por la paz de nuestro vecindario". Para el reverendo Leon Kelly, fundador de Open Door Youth Gang Alternatives, un grupo de prevención de la violencia de pandillas, los asesinatos de Pérez Juárez y de Pacheco "parecen ser la obra de pandilleros". Kelly comentó que "la violencia ha escalado en las últimas tres semanas", y dijo que "muchos tiroteos simplemente no se reportan (a las autoridades). Para Kelly, la violencia entre pandillas "tiene una motivación racial" ya que "los pandilleros afroamericanos y los latinos se atacan unos a otros y atacan a víctimas inocentes de esos grupos". Pero, según el Detective Sonny Jackson, portavoz de la policía de Denver, no existen pruebas de que pandilleros estén involucrados en los asesinatos. Jackson puntualizó que en lo que va del año se han registrado sólo 27 homicidios en Denver, contra 33 en 2006 y 53 en 2004. Jackson dijo que "sólo existe una percepción de más violencia debido al interés que los medios de comunicación le han dado a estos homicidios" y agregó que "no parece que los tres casos estén relacionados". Estadísticas del Departamento de Policía de Denver indican que en esta ciudad operan unas 220 pandillas, con un total de 14.000 pandilleros. Entre 1999 y el 2006, 91 de los 496 asesinatos en Denver habrían sido cometidos por pandilleros.

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