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Bestialidad de la Policía cambió la vida de una colombiana

Agencia EFE. Desde New Brunswick, Jersey. | 27 de Julio de 2007 a las 00:00
La colombiana Mónica Montoya aseguró el viernes que teme a la policía desde el día en que, tras servir de intérprete entre un oficial y la víctima de un accidente, fue agredida por el agente y acusada de cargos criminales. Montoya ofreció hoy una conferencia de prensa junto a su abogado Martin Pérez, quien mostró el vídeo del incidente ocurrido el pasado 20 de junio en Roselle Park, captado por las cámara de la patrulla y que fue entregado al letrado luego de que éste lo reclamara a la corte. "Mi vida cambió totalmente porque ya no tengo la misma tranquilidad de antes. Me puse muy nerviosa, tengo miedo, ahora ya no tengo para dedicarle mucho tiempo a mi hija y ella está un poco mal porque vio cuando yo salí de la cárcel" con golpes visibles en su rostro, morada e hinchada, dijo a Efe Montoya. "Ahora tengo preocupaciones que antes no tenía, dolores de cabeza, de los brazos, ya no avanzo como antes en mi trabajo, ya no puedo hacer lo mismo que antes", aseguró Montoya, quien reiteró que "no me merecía ese trato, no hice nada malo, sólo ayudar al policía". Cuando Montoya se dirigía a la parada del autobús para recoger a su hija de seis años, en su primer día del curso de verano, escuchó un ruido de un impacto fuerte, al parecer por una accidente con un automóvil, y cuando se acercó a su destino vio que había una mujer hispana con el rostro ensangrentado. Entonces, cruzó la calle y le dio servilletas a la mujer para que limpiara la sangre, pero, cuando se disponía a retornar a la parada del autobús, un policía, identificado como Harold Breuniger, le pidió que le sirviera de intérprete porque la víctima no hablaba inglés. Luego de un tiempo, Montoya se percató de que llegaría tarde a recoger a su hija así que pidió al policía que le prestara un celular para llamar a un familiar, pero, ni Breuninger ni un detective que había llegado junto a otros oficiales le hicieron caso. En momentos en que intentó dirigirse a un grupo de personas, que se habían reunido en el lugar, para pedir un teléfono, Montoya alegó que Breuninger la agarró por detrás y la tiró al piso, le puso las manos en la espalda y la esposó. "Si yo ayudé a alguien, no me merecía eso", insistió la colombiana, que emigró hace siete años y medio desde Medellín para establecerse en Nueva Jersey, donde vive su hermano, y quien aseguró que siente temor además de que la policía acuda al local de Dunkin Donuts donde trabaja. "Primero, ellos me pidieron un favor, luego yo les pedí un favor y no aceptaron. Si supuestamente la policía está para ayudar, como él no me pudo ayudar con un teléfono para llamar a mi hija, que es una niña pequeña que dependía de mí para recogerla en la escuela", recordó. Montoya, quien dijo que al ver el vídeo revivió el incidente, fue arrestada y llevada a un cuartel donde estuvo varias horas, donde le presentaron cargos por obstrucción a la justicia alegando que no ayudó a conseguir la información del accidente, y de resistir el arresto. "Es injusto que me hayan impuesto esos cargos", afirmó y aseguró que tras el incidente no puede dormir ni comer y que sólo desea que la policía retire los cargos en su contra. Su abogado, quien cataloga el incidente de brutalidad policiaca, comentó a Efe que la fiscalía del estado accedió a su pedido para investigar lo ocurrido. En la primera audiencia del caso Montoya se declaró inocente y la próxima audiencia fue fijada para el 23 de agosto, aunque según el abogado, aún no le han entregado la lista de testigos del accidente de tránsito tras el cual Montoya sirvió de intérprete a la policía.

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