Escúchenos en línea

Obispos migrantes

Veracruz. Agencias. | 3 de Febrero de 2015 a las 15:46

En Chiapas se efectuó un cónclave obispal de México y América Central para rezar por los migrantes; pero también para demandar una política oficial humanística y solidaria con los ilegales de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua que en una cantidad aproximada de 400 mil cada año parten a Estados Unidos.

Y da enorme gusto que entre los ponentes haya estado el obispo de Veracruz, Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, cuando, bueno, el resto de sus colegas en el territorio jarocho han preferido hablar con Dios y de Dios en el púlpito, mientras otros, como el arzobispo Hipólito Reyes Larios, se ha declarado un ferviente priista que ahora destapa a candidatos a diputados federales; pero además, va como acarreado al Congreso local para aplaudir al secretario General de Gobierno, Érick Lagos.

Los otros obispos fueron, entre otros, el de Cuautitlán, Tabasco, Yucatán, Tapachula, San Cristóbal, Tehuantepec y Campeche.

Según puede leerse en el periódico digital Chiapas paralelo de Isaín Mandujano y Ángeles Mariscal, los obispos proclamaron sus siguientes verdades:

Uno. La pobreza y la violencia obliga a los indocumentados a migrar de su país camino a EU.

Dos. En su camino al país vecino, en las entidades federativas por donde pasan, entre ellas Veracruz, los malandros “los cazan como animales… como si no fueran seres humanos”.

Tres. Todos están expuestos al crimen organizado “que pone precio a la vida humana”.

Así, clamaron porque tanto el gobierno como la sociedad dejen de ser indiferentes al dolor ajeno y se solidaricen.

Tales obispos mantienen en sus diócesis un aproximado de 70 albergues para los ilegales, de igual manera como lo sostiene en Ixtepec, Oaxaca, el sacerdote José Alejandro Solalinde, a quien, incluso, los malosos han pretendido asesinar.

Una semana antes en San Cristóbal de las Casas se efectuó el Festival Internacional de Cine y fue presentado el documento “Llévate mis amores” basado en la historia de “Las patronas” de Amatlán de los Reyes.

Filmado por el joven cineasta Arturo González Villaseñor, con producción de Indira Cato, Nicolás y Sebastián Celis y el fotógrafo Juan Antonio Mecalco, el documental es “un acercamiento íntimo” a tal grupo de mujeres de Veracruz que en nombre de la solidaridad humana obsequian despensas alimenticias a los ilegales a su paso por Amatlán colgados de “La bestia”.

“Es un diario personal que traza la frontera entre la vida que les tocó vivir y la que ellas eligieron. Un sorprende ejemplo de amor que contrasta con la violencia de uno de los más pasos más crueles para viajantes sin documentos” como es Veracruz, según escribe Jorge Caballero en La jornada México.

Y es que “Las patronas” han dado a Veracruz y al resto de la nación un claro testimonio de la solidaridad humana.

Pero más aún, cuando se tienen principios, ideales, convicciones, sueños y se vive “más allá de sí mismo” e incluso se trasciende de cara al futuro.

Por eso el grupo de estudiantes de cine de Acatlán viajaron al pueblo de Amatlán para el documental sobre tal grupo de señoras que desde 1995 (hace 20 años) preparan comida y la lanzan a los migrantes y a veces, muy de vez, cuando el tren de carga se detiene, pian pianito se los entregan en sus manos.

Incluso, el día del debut “Llévate mis amores” impactó en el corazón de los cinéfilos y hasta lloraron por la emoción conmovedora.


Descarga la aplicación

en google play en google play