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Jeremy es ahora un héroe latino para todo Estados Unidos

Agencia EFE. Desde Washington. | 3 de Agosto de 2007 a las 00:00
El presidente George W. Bush elogió el viernes el heroísmo de un latino que salvó la vida de decenas de niños durante el derrumbe de un puente en Minneapolis el miércoles pasado que dejó al menos cinco muertos, entre ellos un inmigrante mexicano. En su acostumbrado discurso radiofónico semanal el mandatario se refirió a Jeremy Hernández, quien ayudó a evacuar a decenas de niños de un autobús. "Nuestro país tiene la fortuna de tener a gente tan valiente y desinteresada como Jeremy y como todos aquellos que arriesgaron su propia seguridad para ayudar en el rescate" de víctimas, dijo Bush, quien tiene previsto visitar este sábado la zona del desastre. Acogido por la comunidad como un héroe, Hernández, un mexicano de 20 años, salvó la vida a unos 61 niños y adultos al patear la puerta trasera del autobús, que cayó más de 20 pies y se detuvo en una barrera, pero estuvo a punto de volcarse a las aguas del río Misisipi. Según varios testigos, Hernández saltó del autobús y, junto con otros voluntarios, ayudó a cada uno de los pasajeros a abandonar el automóvil. Posteriormente, el grupo entero caminó hacia un lugar seguro para recibir asistencia. En declaraciones a la cadena CNN, Hernández describió con detalles, y con la voz entrecortada, toda la escena del rescate y cómo los niños gritaban y lloraban desconsolados al no entender el caos a su alrededor. "Todos gritaban 'vamos a morir!'. No me querían soltar hasta que vieron a sus padres", recordó Hernández, al añadir que su único pensamiento era evitar caer al agua, y ayudar a los niños que "son como mis hermanitos, son parte de mí". Mientras, el mexicano Marcelo Cruz da gracias de escapar de la muerte por segunda vez. Cruz, de 26 años, quedó parapléjico de un atentado contra su vida hace siete años y, el miércoles pasado, se salvó una vez más cuando, gracias a sus reflejos, logró meter el freno de mano -especialmente fabricado para su camioneta azul- mientras el puente "35W" colapsaba y surgían bolas de fuego. Cruz, que conducía su automóvil en una silla de ruedas, fue rescatado pocos minutos después por desconocidos. Su camioneta azul figura de forma prominente en las imágenes que transmiten los noticieros de televisión locales. Pero la tragedia también tocó a la puerta de la creciente comunidad latina en el área de Minneapolis. Entre las cinco víctimas mortales hasta ahora confirmadas por las autoridades figura Artemio Trinidad-Mena, un mexicano indocumentado que se ganaba la vida vendiendo verduras, y era conocido por su gran sentido del humor. Según informó el diario "Pioneer Press", Trinidad-Mena, que vivía en el área de Minneapolis desde hace unos diez años, murió mientras cruzaba el puente a su regreso de un recado. Junto a una caja para recaudar donaciones, una bandera mexicana y un ramo de rosas blancas adornan un altar improvisado frente a la vivienda que Trinidad-Mena compartía en la Avenida Bloomington con su esposa, Abundia Martínez, y su bebé de dos meses. La familia necesita el dinero para repatriar los restos de Trinidad-Mena a su estado natal de Guerrero, una gestión que realiza el cónsul de México en la ciudad de St. Paul, Nathan Wolf. El consulado en esa ciudad no devolvió las reiteradas llamadas de Efe sobre los esfuerzos de repatriación de Trinidad-Mena. Otra de las víctimas fatales identificadas ha sido Sherry Engebretsen, una empresaria de 60 años que hace casi dos décadas viajó a Colombia para adoptar a dos hermanas. El jueves, las dos jóvenes expresaban su confianza en que las autoridades hallarían con vida a su madre, pero recibieron la trágica noticia.

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