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Estruendoso fracaso de partido racista Pegida en su estreno en Gran Bretaña

Newcastle. El Mundo. | 28 de Febrero de 2015 a las 14:33
Estruendoso fracaso de partido racista Pegida en su estreno en Gran Bretaña

Unos 300 simpatizantes de Pegida al "estreno" británico del grupo de Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente en las calles de Newcastle, blindadas por decenas de policías que levantaron varios cordones para evitar enfrentamientos con una manifestación paralela -"contra el odio y el racismo"- que logró convocar a cerca de 2.000 manifestantes.

"El Islam no es una religió pacífica, sino una ideología que está sembrando el odio dentro de nuestros países", proclamó a micrófono abierto Paul Western, del grupo Liberty GB en el arranque del acto del Pegida, en una mar de banderas británicas e inglesas y con Winston Churchill como héroe, bajo el lema "¡No nos rendiremos!".

En segundo plano, pero más vociferantes que nadie, los ultraderechistas de la Liga de Defensa de Inglaterra (EDL) proclamaron "¡La calle es nuestra!" y obligaron a intervenir a la unidad de policía montada. El incidente se saldó con un detenido, entre llamadas a la calma por los organizadores del acto, que desplegaron visible pancarta de Pegida en el escenario.

Algunos manifestantes exhibieron parafernalia neonazi, pero la gran mayoría juró fidelida a la Union Jack... "Los que nos llaman fascistas son los comunistas y los socialsitas que se ha hecho cómplices de la islamización del Reino Unido", se lamentaba Robert Seligman, ex soldado británico de 70 años, exhibiendo los galones. "Mi padre combatió a los nazis y ahora nos toca a nosotros combatir pacíficamente esta otra invasión".

"Que cierren las fronteras ya", reclamaba Sarah Roberts, 42 años, que vino de Torquay con su paraguas británico. "Vivimos en una isla pequeña y no cabemos más, ni europeos ni musulmanes. Creo que ha llegado el momento de hacer un alto. Hay ciudades británcias, como Portsmouth o Bristol, que son ya casi irreconocibles. La gente está preocupada por los que está pasando y el Gobierno debe escucharnos".

"Newcastle era una ciudad con poca inmigración, pero la cosa ha cambiado radicalmente en poco tiempo", denuncia Stewart, vecino local, que prefiere no dar el apellido para evitar represalias. "En el Ayuntamiento tenemos un "infiltrado", el concejal laborista Dipu Ahad, que ha dado el visto bueno a la primera escuela pública solo para musulmanes".

Dipu Ahad fue precisamente una de las voces más contundentes en la otra manifestación, que convocó a líderes de las comunidades musulmana, judía, cristiana, sij e hindú de Newcastle. "No permitiremos que el odio y los prejuicios echen raíces en nuestra ciudad", dijo. "Y nos dejaremos provocar: Pegida no representa a nadie. Su líder (Matthew Pope) salió corriendo con el rabo entre las piernas antes de la manifestación. Este ha sido el principio y el final del grupo en el Reino Unido.

"Vamos a demostrar que Newcastle es una ciudad tolerante y amigable", anticipó el concejal local David Stockdale. "Tenemos un largo historial contra los grupos que promueven la intolerancia y el odio, y no vamos a permitir que Pegida intente agredir a nuestros hermanos y hermanas musulmanes".

El diputado ex laborista George Galloway, al frente ahora de Respect, arremetió contra los "instigadores del odio" y pidió un mayor esfuerzo por "la integración, la mutua comprensión y la tolerancia" entre la comunidades religiosas y étnicas en el Reino Unido.

Galloway fue precisamente la "bestia negra" de la concentración de Pegida, donde hubo largos abucheos cuando se escuchó a lejos su nombre, al otro lado del cordón policial. "No escuchéis a quienes os prometen el Nirvana multicultural", proclamó el último orador del acto de los "Patriotas Europeos", que se identificó como Jason. "Los musulmanes superan el 5% en este país y pronto serán el 10% y luego el 20%, hasta que logren ser mayoría y nos impongan la ley sharia".

Varios simpatizantes de Pegida buscaron el "cuerpo a cuerpo" con los manifestantes de la otra manifestación, que rompió en Bigg Market con la clara intención de ejercer de contrapeso. La policía lo impidió y acabó disolviendo la concentración anti-Islam hacia el sur. Las espadas ha seguido en alto durante todo el día, ante el temor a incidentes durante el partido entre el Newcastle United y el Aston Villa.

 


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