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Sueldan cerca fronteriza que divide Texas con México

LaVoz.com. Desde El Paso, Texas. | 8 de Agosto de 2007 a las 00:00
En la porosa frontera entre México y Estados Unidos, un grupo de soldadores de la Patrulla de Fronteras enfrenta la diaria tarea de revisar la cerca que separa ambas naciones en busca de los huecos cortados durante la noche por indocumentados. El problema para Eddie Luján y sus compañeros estriba en que tienen que hacer el mismo recorrido todos los días, encontrando nuevos hoyos cada vez. "Es frustrante", dice Luján, agente de la patrulla fronteriza. Dada su tediosa tarea, uno no puede dejar de preguntarse cómo es que el gobierno estadounidense podría siquiera mantener la cerca que planea construir a lo largo de 3.379,5 kilómetros (2.100 millas) en la frontera. "Esto no va a ser a prueba de cortes", dijo el jefe de patrullas del sector de El Paso, Víctor M. Manjarrez hijo. El Congreso estadounidense ha aprobado fondos de 1.200 millones de dólares para la construcción de 1.126,49 kilómetros (700 millas) de una llamada "cerca virtual", conformada por una red de cámaras, sensores de alta tecnología, radar y otros aparatos. Los otros 595 kilómetros (370 millas), ubicados principalmente en áreas urbanas, serían conformadas por una cerca de dos capas. Salvador Zamora, agente asistente de la Patrulla Fronteriza a cargo de la estación en El Paso, dijo que ningún nivel de vigilancia, incluso los patrullajes continuos de agentes, cámaras montadas en postes y sensores subterráneos, impedirán que alguien lleve un par de pinzas e intente cortar la cerca. "Si es hecha por el hombre, va a ser violada y vencida por el hombre", dijo. De hecho, Manjarres indicó que la cerca no reduciría el número de agentes necesarios, y en cambio haría necesario su incremento. Los agentes tendrían que vigilar a las personas que con seguridad tratarían de trepar, rodear o pasar por debajo de la cerca, y sería necesario que alguien repare los daños. "No podemos dejarla (la cerca) y pensar que 'con eso basta'", dijo Manjarrez. En la zona de El paso, agentes de la patrulla noche a noche hacen listas de los hoyos que encuentran en la cerca, sea cuando ven a alguien pasar o cuando descubren huellas de pasos desde la cerca hacia El Paso. La cuadrilla de Aviles, que incluye a dos agentes de la patrulla y dos ingenieros de la Guardia Nacional, sale a reparar las cercas, cerrando entre 15 y 20 hoyos por día. Recientemente, Luján y su colega Andrew Avile hallaron un gran corte practicado a lo largo de un poste de acero, y que era difícil de detectar. Y por cada corte, dice Luján, entre tres y cinco personas cruzan el terraplén, un canal cercano y caminan por una ruta cercana hasta llegar a un vecindario, "y a partir de entonces es como buscar una aguja en un pajar". El objetivo de la cerca es demorar el cruce lo suficiente para que un agente pueda detectar a los indocumentados en el momento que intentan cruzar, dijo Zamora. Para combatir el aburrimiento, Luján les gasta bromas a los indocumentados que cortan la cerca. Una vez, soldó a la cerca una palanqueta que los inmigrantes habían abandonado en el lugar. "Era una forma de decirles, 'oigan, no se olviden de la palanqueta. Seguirá aquí, el que pueda quitarla, que se la quede'", dijo con una sonrisa. Hace dos años que la palanqueta sigue ahí.

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