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Dos ultraderechistas intercambian acusaciones sobre indocumentados

LaVoz.com. Desde Washington. | 15 de Agosto de 2007 a las 00:00
Mitt Romney acusa a Rudy Giuliani de dar refugio a los indocumentados cuando era alcalde de Nueva York. Giuliani lo niega, asegurando que combatió el delito en todas sus formas. Se trata del primer enfrentamiento fuerte entre los dos aspirantes republicanos a la presidencia en torno a un tema en el que ambos son vulnerables, el de la inmigración. El tema de fondo es la actitud que toman las ciudades en relación con los indocumentados. Muchas no requieren a sus empleados que denuncien a los extranjeros sin papeles y algunas, como San Francisco, se han declarado refugio de indocumentados. Otras, como Nueva York, no se consideran refugio pero tampoco exigen denunciar a los indocumentados. La política vigente en Nueva York la fijó el alcalde demócrata Ed Koch en 1989 y tiene el objetivo de hacer que los indocumentados puedan denunciar delitos, enviar a sus hijos a la escuela y busquen tratamiento médico sin temor de ser deportados. Se calcula que en Nueva York hay medio millón de indocumentados, muy pocos de los cuales son deportados. "¿Qué es lo más recomendable?", preguntó Giuliani en 1996. "¿Ponerlos en una situación tal que no envíen sus hijos a la escuela? ¿Ponerlos en una situación que hace que no vayan a un hospital? ¿Ponerlos en una situación que hace que no denuncien delitos a la policía?". Giuliani acudió a los tribunales para mantener esa política en vigor cuando el Congreso nacional trató de eliminar esas protecciones. Los tribunales no le dieron la razón, pero su sucesor, Mike Bloomberg, fijó una nueva política del mismo tono que aún está vigente. En la campaña presidencial, tanto Giuliani como Romney prometen actuar con firmeza ante la inmigración ilegal y se opusieron a una reforma que contó con el apoyo del presidente George W. Bush y de los líderes de ambos partidos en el Congreso, la cual no fue aprobada. Una mirada a sus antecedentes, no obstante, indica que no han sido tan duros con los indocumentados. Por ejemplo: – Varios indocumentados cuidaron los jardines de la vivienda de Romney, aunque no contratados por él directamente; Romney afirmó que no sabía que la empresa que él contrató tenía trabajadores sin papales. – Cuando era alcalde, Giuliani habló bien de los indocumentados. "Si usted viene aquí, trabaja duro y resulta ser un indocumentado, es el tipo de persona que queremos en esta ciudad", declaró al New York Times en 1994. – Romney y Giuliani hablaron a favor de una ley del 2006 que allanaba el camino para que los indocumentados recibiesen la ciudadanía; a comienzos de este año se opusieron a un proyecto similar. El tema migratorio enciende las pasiones de los conservadores en algunos de los estados donde se realizarán las primeras elecciones internas de los partidos, como Iowa y Carolina del Sur, donde hay quienes dicen que los indocumentados representan una carga enorme para las escuelas y los hospitales, le quitan los trabajos a los nativos y hacen que bajen los salarios. Romney sostiene que la política de mirar hacia otro lado, que Giuliani apoyó, atrajo millones de indocumentados al país. "Nueva York es el ejemplo más acabado de una ciudad que ofrece refugio a los indocumentados", declaró Romney a comienzos de agosto en Bettendorf, Iowa. Giuliani se defiende diciendo que combatió la delincuencia en todas sus manifestaciones, incluida la inmigración ilegal. "Nueva York tuvo la incidencia de ilegalidad por habitante más baja de todas las ciudades grandes del país y eso es algo que yo logré", expresó. En su campaña acusó a Romney de hipocresía, destacando que, como gobernador de Massachusetts, no hizo nada para castigar a las ciudades que ofrecían refugio a los indocumentados, como Cambridge, Orleans y Somerville. "Tenía tres ciudades 'santuario' en su propio estado", comentó el asesor de Giuliani Randy Mastro. "El programa que había en Nueva York era distinto. Teníamos un sistema que protegía la seguridad pública, estimulando a los indocumentados a que se presentasen ante las autoridades para denunciar delitos, y exigía a las autoridades que cooperasen con la investigación y el procesamiento de los indocumentados que cometieron delitos". Romney afirma que hizo frente al problema autorizando a que la policía estatal hiciese cumplir las leyes federales de inmigración. "Fue una respuesta al hecho de que no se estaban cumpliendo las leyes migratorias", señaló su portavoz Kevin Madden. Bloomberg, quien podría postularse también a la presidencia, terció en la disputa esta semana y, cuando se le preguntó si Nueva York ofrecía refugio a los inmigrantes, declaró: "Que vengan". "No se me ocurre ningún laboratorio que demuestre mejor que Nueva York por qué se necesitan los inmigrantes", manifestó. "Quienes no crean que los inmigrantes aportan mucho más de lo que cuestan, no están analizando los números".

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