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Elvira Arellano se refugia en Los Ángeles

Agencia EFE. Desde Los Angeles. | 18 de Agosto de 2007 a las 00:00
La activista Elvira Arellano, quien desafía una orden de deportación, se refugia desde el sábado en la Iglesia Católica de Nuestra Señora Reina de Los Ángeles en La Placita Olvera, tras dejar la Iglesia Adalberto en Chicago. Con esta acción, la activista corre el riego de ser arrestada tras una año de refugio en la iglesia de Chicago. "Existe la posibilidad porque Inmigración me considera una persona fugitiva y han dicho que en cualquier momento que ellos quieran, van a arrestarme y deportarme", dijo Arellano a Efe, quien subrayó que no ha cambiado en nada su situación. "Pero no puedo quedarme cruzada de brazos, esperando, ante la situación en que me encuentro y en que se encuentran millones de familias, en una crisis muy difícil", añadió. Dijo que mañana realizará distintas actividades en Los Ángeles y que todavía no se ha decidido hasta cuándo permanecerá refugiada en la iglesia la Placita Olvera. La Placita Olvera, en el centro de la ciudad, es un lugar típicamente latino que también sirvió de refugio a miles de inmigrantes salvadoreños que huían de la guerra civil en su país en la pasada década de los ochenta. La activista igualmente pidió a quienes respaldan su causa que estuvieran atentos porque "en los primeros días de septiembre es cuando regresan de sus vacaciones los congresistas a legislar y creemos que es un tiempo importante donde tenemos la oportunidad para atraer la luz sobre la crisis que estamos viviendo". Arellano se presentó en La Placita al finalizar la marcha de un grupo de alrededor de 600 manifestantes, que realizaron una protesta frente a la sede de la alcaldía pidiendo que se reanude el esfuerzo legislativo para legalizar a millones de indocumentados en el país. "Aquí estamos para mostrar que la resistencia sigue", declaró a Efe el sacerdote católico Luis Ángel Nieto, quien ha sido uno de los abanderados en ofrecer refugio a los indocumentados en Los Ángeles. "Y aclaro que no es asunto de cantidad sino de resistencia permanente ante una ley que no está funcionando y que tiene en la clandestinidad a 17 millones -no son 12, son 17 millones- de personas", agregó. En la marcha, que recorrió varias calles del centro Los Ángeles, participó Saúl, el hijo de ocho años de Elvira Arellano y quien la está acompaña en su refugio. El niño, visiblemente cansado por el largo viaje desde Chicago, caminó calladamente, motivando con su presencia el respaldo de los manifestantes. "El niño lleva un año completo luchando junto a su madre", señaló a Efe Beti Guevara, pastora de la iglesia Adalberto de Chicago donde Arellano y su hijo se habían refugiado hasta ahora. Durante la marcha, se anunció que el 12 de septiembre habrá una gran manifestación en Washington para presionar a los legisladores a que tomen una decisión respecto al tema migratorio. "Vamos a ir todos a Washington porque Elvira no es la única que está afectada. Ahora con la carta 'no match', 7 millones de personas van a perder sus trabajos", aseguró Guevara refiriéndose a la carta enviada recientemente por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) a algunas empresas del país en la que solicita que aclaren inconsistencias en la información del seguro social de varios de sus trabajadores. La marcha se desarrolló pacíficamente con menos gente de la esperada. La policía de Los Ángeles esperaba cerca de 2.000 personas, según informó a Efe el teniente Rubén De la Torre, oficial a cargo de la protección y control de los manifestantes. "Nuestra misión hoy es que todas las personas ejerzan libre y seguramente su derecho a la libertad de expresión garantizado por la Primera Enmienda de la Constitución", aseguró el oficial De la Torre. La manifestación, que comenzó pasadas las 12 del día, fue organizada por la Coalición 25 de Marzo, entidad que también realizó una de las protestas del 1 de mayo que culminaron los desórdenes del parque MacArthur, donde la policía arremetió contra los manifestantes y miembros de los medios de comunicación disparando balas de goma, en una acción que ha sido duramente criticada. Guevara señaló que a la manifestación del 12 de septiembre en Washington también se ha invitado a que los padres lleven a sus hijos. "Hay 4,8 millones de niños americanos que deben ir a Washington porque los quieren sacar de este país", señaló la activista. "No sólo se trata de los padres, se trata de los niños. Tenemos que defender a nuestros niños ciudadanos yendo a Washington para pedir haya una parada en las deportaciones y una moratoria", agregó. Algunos manifestantes desplegaron pancartas que pedían por la unidad familiar amenazada por las redadas y las deportaciones. "Elvira, por quien estamos hoy aquí, representa al millón de hombres y mujeres que tienen orden de deportación en el país hoy", afirmó el padre Nieto.

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