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Riña entre pandilleros culmina con asesinato de anciano latino

Agencia EFE. Desde Denver, Colorado. | 22 de Agosto de 2007 a las 00:00
Las autoridades policiales de Denver informaron que una disputa pasional entre miembros de dos pandillas méxico-americanas de esta ciudad causó los violentos enfrentamientos del mes pasado que culminaron con la muerte de un anciano. Según documentos presentados ayer en la corte, las tensiones entre Eric Martínez, aparentemente miembro de la pandilla conocida como PDK, y Andrew Cordova, de los BCT, llegaron a su punto extremo a principios de julio pasado cuando Martínez se enteró que una de sus primas era novia de Cordova. El parte policial indica que, en el contexto de las pandillas, esa relación sentimental se califica como "un acto de imperdonable deslealtad" que se paga "con la pena de muerte". Por eso, el pasado 14 de julio, Martínez habría llegado en carro hasta la casa de su familiar, Cynthia Ruiz, y alguien desde el vehículo realizó varios disparos contra la propiedad, sin que nadie resultase herido. Ruiz tiene seis meses de embarazo. El informe oficial afirma que, para vengar el ataque contra su novia Cordova ordenó un ataque similar contra la casa de Blas Romero, de 60 años, padre adoptivo de Martínez. Aunque Romero aparentemente no era el objetivo de la venganza, menos de una hora después del tiroteo en la casa de Ruiz, Romero fue asesinado en la puerta de su propia casa. En un comunicado difundido este martes, la policía de Denver confirmó el arresto de Ruiz, de Martínez y de Cordova, así como la detención de Michael Cordova, primo de Andrew. Ruiz enfrenta cargos de obstrucción de la justicia por haber negado en su primer interrogatorio que ella había participado del crimen de Romero, y de conspirar para cometer un asesinato, ya que ella le habría dado a su novio las direcciones de sus familiares. Por su parte, Martínez enfrenta cargos de intento de asesinato en primer grado. Su fianza se fijó en medio millón de dólares. Cordova y su primo están acusados de realizar los disparos contra la casa de Romero y contra una segunda vivienda. El juez a cargo del caso les negó la libertad bajo fianza. Las declaraciones de los testigos revelaron que tras el ataque a la casa de Ruiz, donde estaban Cordova y su hermano menor, la joven le dio a Cordova las direcciones de sus familiares. Cordova, su hermano, su primo y otros cinco miembros de su pandilla fueron a la casa de Romero, donde antes vivía Martínez, y donde acababa de llegar el nieto de Romero. Cuando Laura Romero, esposa de Blas, escuchó a su nieto en la puerta de la casa, salió a recibirlo y fue cuando dispararon. Su esposo, que se había acercado a la puerta al escuchar la conmoción, recibió entonces el impacto mortal.

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