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Migrantes desesperados realizan huelga de hambre

El Paso, Texas. El Diario de El Paso. | 21 de Octubre de 2015 a las 15:43

Llevaban entre nueve y once meses detenidos en el Centro de Procesamiento de Servicios de Inmigración y Aduanas (ICE) en el este de El Paso y nadie les decía cuándo lo iban a liberar.

Fue así como estos 54 inmigrantes del sur de Asia decidieron rechazar todo alimento hasta que las autoridades les dijeran qué estaba pasando con sus peticiones de asilo a Estados Unidos.

“Todos acordamos comenzar la huelga de hambre porque no nos decían nada. Era inhumano. Realmente era estar en la cárcel, así que dejamos de comer el miércoles... dos días después me liberaron”, dijo en entrevista con El Diario de El Paso el bengalí Nasir Uddin, que permaneció detenido once meses.

Otros no corrieron con la misma suerte.

Según una vocera de ICE, son 35 los inmigrantes asiáticos que continuaban en huelga de hambre hasta la noche del lunes. Uno de ellos fue llevado al Centro Médico Del Sol por deshidratación y el sábado dos al Centro Médico Sierra, por el mismo motivo.

Para el martes la única información con la que se contaba era que siete inmigrantes presentaban estado de salud grave.

“El Centro de Procesamiento de ICE en El Paso cuenta con personal médico y profesionales de salud mental que monitoreará, diagnosticará y tratará a los residentes de la instalación”, informó Leticia Zamarripa, portavoz de ICE.

La agencia tiene un protocolo en caso de huelgas de hambre que exige evaluar y posiblemente dar tratamiento a huelguistas luego de 72 horas. También los pueden separar del resto de los detenidos para vigilarlos más de cerca, y en determinado caso darles tratamiento médico en contra de su voluntad.

Cuestionan trato de autoridades

Existen discrepancias entre lo que afirman las autoridades y lo que dicen que está ocurriendo algunos ex detenidos y los miembros de un grupo defensor de inmigrantes.

ICE indicó que la huelga de hambre comenzó el viernes; los inmigrantes dicen que el miércoles. Y algunos migrantes cuestionaron que fueron tratados con profesionalismo.

“Un psiquiatra habló con nosotros y nos preguntó por qué queríamos quitarnos la vida, también nos dijeron que si no comíamos nos iban a meter una sonda por la nariz para alimentarnos, pero no me lo hicieron”, dijo Uddin, de 30 años.

Agregó que algunos de los migrantes originarios de Bangladesh, Paquistán y Afganistán fueron trasladados a un centro de detención en otro estado, y que otro fue maltratado físicamente por un guardia.

“Uno de los oficiales le pegó a uno de nosotros en frente de todos y nos decía que teníamos que comer”, expuso Uddin. Luego vino el traslado de cuatro huelguistas al centro de detención Lasalle en Jena, Louisiana, con el propósito de romper la huelga.

Sin embargo, los transferidos y 10 detenidos más hicieron otra huelga de hambre allá.

Las autoridades no confirmaron ni negaron la supuesta golpiza. Tampoco comentaron sobre el reporte de la organización Desis Rising Up & Moving, que asegura que, el pasado lunes, al filo de las 8 de la noche, "algunos oficiales llegaron a la unidad 31, donde se encuentran los huelguistas, y los desnudaron para realizarles búsquedas corporales a la vista del resto de compañeros".

Uddin dijo que las autoridades del centro de detención le informaron el jueves que su petición de asilo político había sido negada y que lo amenazaron de que si no firmaba documentos para marcharse a su país, lo encarcelarían de cuatro a diez años.

Roxana Bendezú, miembro del Comité de Solidaridad con Migrantes Detenidos, indicó que a ninguno de los once migrantes liberados el viernes les fue autorizado el asilo político. Esta determinación no les fue notificada hasta poco antes de su salida.

“Ellos (las autoridades)  les tienen que dar los documentos de negación para que ellos tengan el derecho de apelar la decisión y eso no está pasando", dijo Bendezú. "No les están dando la oportunidad de apelar, solamente los mantienen detenidos todo este tiempo”.

De los migrantes liberados el pasado viernes, nueve han viajado a otros lados del país con amigos o familiares para comenzar el proceso de apelación. Los dos restantes, Uddin  y Abdul Hamid, esperaban haberse ido para hoy miércoles.

“Hay hombres que lloran por sus hijos, yo me siento mal porque no sé cómo están los otros, estuvimos mucho tiempo juntos y me siento mal por ellos”, dijo Uddin.

La organización de apoyo a inmigrantes surasiáticos Desis Rising Up & Moving (DRUM), con sede en Nueva York, indicó que de los once inmigrantes liberados por ICE cinco habían suspendido su huelga de hambre debido al rápido deterioro de sus salud.

Larga odisea

Uddin salió de Bangladesh en marzo del 2013 con la ilusión de llegar a Estados Unidos.

Emprendió una travesía de dos años por Bolivia, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, hasta México para ingresar a Estados Unidos por Ciudad Juárez.

“Salí de mi país porque temo por mi vida. Soy de un partido político de estudiantes y yo organizaba e iba a manifestaciones para luchar contra la corrupción del gobierno, y ellos ordenaron buscarme y matarme”, dijo Uddin.

Agregó que lo que encontró en Estados Unidos fue muy diferente a lo que esperaba.

“Lo que viví adentro del centro de detención  s inhumano. No te dicen nada, no les importa, no hacen nada, no tienen intérpretes adecuados... si hay interpretes pero no todo el tiempo. Si algo pasa usan a agente como yo que habla poco inglés para comunicarse con los otros”, manifestó.

Ahora que está libre, Uddin asegura que, de no haber participado en la huelga de hambre, todavía estaría detenido. Ahora, nuevamente se atreve a expresar esperanza.

“A mí me va ayudar un amigo de Honduras que conocí en el centro de detención, creo que voy a ir a (la Costa Oeste)", dijo.


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