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Cancelan contrato con cárcel Colorado donde se detenían a indocumentados

Agencia EFE. Desde Denver, Colorado. | 6 de Septiembre de 2007 a las 00:00
La cárcel de un condado de Colorado ya no podrá ser empleada para albergar a presuntos indocumentados por no cumplir con las normas de seguridad impuestas por el gobierno federal, confirmó el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés). En un comunicado enviado a los medios, Carl Rusnok, portavoz regional del ICE, indicó que "nosotros (ICE) tenemos normas muy específicas para los centros de detención", por lo que "ICE no hace contratos con instalaciones que usan Taser, debido a las normas de detención que seguimos". Como consecuencia, ICE canceló formalmente este semana el contrato que tenía con la cárcel del condado Garfield, en Glenwood Springs (oeste del estado), ya que en ese establecimiento los guardias usan Tasers (pistolas eléctricas) Además, en caso de que en el centro de detención hubiesen más presos que la capacidad normal establecida, el ICE exige que se les provean camas a los reclusos, pero no autoriza a que esos detenidos duerman en el piso, una práctica habitual en la cárcel del condado Garfield. "Está bien si los ciudadanos estadounidenses duermen en el piso, pero no está bien si los detenidos (por el ICE) lo hacen", comentó el alguacil Lou Vallario el martes pasado durante la reunión semanal de los comisionados del condado Garfield. "Estoy muy desilusionado con esa organización (ICE). Yo estaba tratando de ayudarlos", agregó. En su presentación ante los comisionados, Vallario explicó que oficiales de ICE basados en Grand Junction (en el oeste de Colorado) revisaron la cárcel y "la encontraron aceptable". Pero una posterior revisión realizada por el ICE en Washington D.C. llevó a la cancelación del contrato debido al uso de las pistolas Taser y a una demanda judicial, presentada por la Unión de Libertadas Civiles (ACLU) por supuesto uso excesivo de fuerza dentro del establecimiento. La cárcel alojaba como promedio a unos 15 presuntos inmigrantes indocumentados por día, lo que generaba unos 300.000 dólares de ingresos durante el 2006, y una ganancia neta de 40.000 dólares para este establecimiento. Según Vallario, el problema comenzó en mayo pasado, pero se hizo público después del 7 de agosto pasado, cuando 10 presuntos indocumentados, detenidos por la Patrulla de Caminos de Colorado, quedaron en libertad por la decisión del ICE de no usar la cárcel del condado Garfield. Vallario dijo que su cárcel perderá ahora 100.000 dólares por año, porque recientemente se habían contratado nuevos servicios médicos para cumplir con los requisitos del ICE. Vallario opinó que la cancelación del contrato "anula el beneficio de tener una nueva sede del ICE en Glenwood Springs", un lugar en el que "el tema de los inmigrantes ilegales está al tope de las preocupaciones de nuestros ciudadanos".

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