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Recurren a la Corte chilena para nacionalizar a 161 hijos de migrantes

Santiago de Chile. Agencias. | 11 de Noviembre de 2015 a las 17:18

Un recurso de reclamación de nacionalidad para 161 menores “apátridas” fue presentando  ante la Corte de Apelaciones por  los abogados de las clínicas jurídicas de las universidades Diego Portales y Alberto Hurtado, en conjunto con el Servicio Jesuita a Migrantes y la Fundación Open Society.

El objetivo que se han propuesto estas instituciones es restituir el derecho a la nacionalidad chilena de los nacidos previos a julio de 2014, fecha en que el país comenzó a reconocer a todos los niños nacidos en Chile como chilenos, independientemente de la situación jurídica de su padres extranjeros. Previo a esa fecha, los hijos de extranjeros aparecen inscritos en el Registro Civil  como “hijo de extranjero transeúntes”.

Según Miguel Yaksic, director nacional del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), la autoridad negó la nacionalidad porque sus padres se encontraban en situación migratoria irregular. “Con ello se castigó a los niños por una conducta que no les era en absoluto atribuible, ni de su responsabilidad, quedando en apatridia”, indicó el jesuita.

 Según las cifras del Registro Civil, existen 3.000 niños nacidos previo a julio de 2014, que se encuentran en esta situación irregular, debido a una interpretación más allá de la norma y que se mantuvo por 20 años. “El ser hijo de extranjero transeúntes en la práctica no es nada. No quedaron con la nacionalidad de sus padres ni con la que le corresponde por haber nacido en este territorio”, puntualiza Víctor Hugo Lagos, abogado de la U. Diego Portales.

 “Algunos de estos niños tienen carné, pero aparecen con nacionalidad boliviana porque es hijo de boliviano, pero eso no significa que el Estado boliviano le haya reconocido su nacionalidad, lo que sucede sólo cuando el padre o madre lo inscribe en algún consulado. Como son familias rurales y sin recursos tampoco hacen este trámite y los niños quedan en un limbo, donde no son ni chilenos ni bolivianos”, explica Lagos.

De acuerdo a las pesquisas realizadas por las instituciones que participan en el proyecto,  la mayor parte de estos niños  viven en pueblitos interiores de Arica y Tarapacá, en condiciones de alta vulnerabilidad social.

Allá fueron a buscarlos y a pedir la autorización para tramitar la rectificación de nacionalidad y evitar la vulneración de sus derechos. “Sufren discriminación a diario, y si bien acceden a salud y educación tienen problemas en caso de  tratamientos más complejos o certificar su educación. Incluso, hay jóvenes de 18 años que no han sido aceptados en las FFAA”, señala Macarena Rodríguez, abogado de la U. Alberto Hurtado.


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