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Latinos molestos sobre documental «The War» de Ken Burns

Varias agencias. Desde Washington. | 19 de Septiembre de 2007 a las 00:00
El caricaturista Héctor Cantú decidió que si el director Ken Burns no hablaba sobre los latinoamericanos en su documental sobre la Segunda Guerra Mundial, entonces le dejaría esa responsabilidad a "Baldo". Esta semana, Cantú y su compañero Carlos Castellanos presentaron al personaje "Benito 'Benny' Ramírez" en su tira cómica "Baldo", que se publica en 200 diarios. Ramírez reúne los rasgos de varios veteranos de la Segunda Guerra presentados en un libro de la profesora de periodismo Maggie Rivas Rodríguez, de la Universidad de Texas. "Cuando vi la controversia de que se acusaba a Ken Burns de olvidarse de los latinos, mi primera reacción fue pensar, 'pues cuenten la historia ustedes mismos'", dijo Cantú, de Dallas. "Dado que tengo a 'Baldo', pensé, 'voy a poner el ejemplo y usar la tira cómica para relatar la historia". En la tira del lunes, Ramírez inicia su relato quitándose su pierna artificial. El martes, fue presentado ante un baño para hombres, con un letrero con la leyenda "Solamente para Blancos". La serie de 'Baldo', que termina el 27 de este mes, es una de las actividades planeadas alrededor del inicio de la transmisión del documental de Burns, "The War" (La Guerra), de 15 horas de duración. Cuatro protestas en torno al documental de Burns fueron programadas para el domingo ante estaciones de la televisora pública PBS en California. Un acto más se realizará en el Capitolio de Austin, Texas, y también se llevarán a cabo exhibiciones, se observarán varias fechas y se realizarán discusiones en otras ciudades. Algunos de los actos ya se encuentran en desarrollo y otros continuarán a lo largo del mes. Aunque los organizadores de las acciones siguen inconformes en torno al documental, quieren que sus acciones dejen en claro que los latinoamericanos que lucharon contra la discriminación y el racismo en Estados Unidos también lo hicieron en el frente de batalla. "Esto no tiene como fin hacer que la gente se moleste", dijo Rivas Rodríguez, quien fue el primero en señalar la ausencia de latinoamericanos e indígenas en la serie. "Debemos salir de esto fortalecidos y sintiendo que nos resistimos a seguir aceptando estas cosas", dijo Rivas Rodríguez. Joe DePlasco, un portavoz de Burns, se negó a hacer comentarios. "Hemos dicho todo lo que teníamos que decir sobre este tema". Las quejas de Rivas Rodríguez emitidas desde el año pasado sobre el documental de Burns causaron fuertes reacciones de parte de latinoamericanos de distintas tendencias políticas y en todo el país. Las críticas generaron amenazas de investigaciones por parte del Congreso y boicots contra los patrocinadores del proyecto, como las empresas Anheuser-Busch y General Motors. Burns y PBS respondieron a las críticas mediante un acuerdo con el Foro de Veteranos de Estados Unidos, un grupo de veteranos latinos. Su acuerdo incluyó la contratación del director de cine Héctor Galán para agregar voces latinas antes de los créditos finales del documental. Pero el acuerdo se concretó sin que se incluyera un cierre de Defend the Honor (Defender el Honor), el grupo fundado por Rivas Rodríguez y otros para presionar en primera instancia a Burns para volver a editar su trabajo. Los comentarios posteriores de Burns han suscitado desconfianza en Rivas Rodríguez y sus compañeros. "El continúa diciendo que está por encima de las cuestiones políticas. Desde nuestro punto de vista y de los movimientos populares, desde el punto de vista de la gente, esto no tiene nada que ver con la política", dijo Rivas Rodríguez. "Todavía no estoy convencido de que él comprenda de lo que esto se trata". Dos latinoamericanos fueron agregados a la discusión sobre la Batalla de Guadalcanal, la primera ofensiva aliada contra los japoneses, en el primer episodio, informó Galán. Galán indicó que las imágenes de archivo de Burns presentaban muchos latinos, pero que ninguno fue entrevistado. "Lo que podemos decir ahora es que 'The War' tiene una voz latina. Antes no lo podríamos hacer. Muchas personas se sentirán decepcionadas porque no hubo más", dijo Galán. Algunos grupos querían algo más que voces. Querían que la obra hablara sobre la experiencia latina en la guerra. "La única forma en que eso va a ocurrir es si creamos nuestra propia serie", dijo Galán.

Burns dice que algo aprendió

El prestigioso documentalista dijo el miércoles que esta experiencia le enseñó que Estados Unidos es "un país complicado". "Hicimos un tremendo esfuerzo por reflejar la diversidad étnica", señaló Burns en una presentación en el Club Nacional de la Prensa. "Pusimos avisos por todas partes, buscamos gente con experiencia de combate en la Segunda Guerra Mundial". "No se presentaron latinos, ni negros, ni filipinos que también fueron un grupo que participó en el esfuerzo de guerra", agregó. El documental, de siete episodios, es resultado de un trabajo de seis años con entrevistas a más de 400 personas, y saldrá al aire a partir de este domingo en la cadena de televisión pública de EEUU (Public Broadcasting System). En la primavera pasada (hemisferio norte), algunos grupos latinos que recibieron información sobre la conclusión de la producción -pero no vieron la serie- protestaron en distintas ciudades y se movilizaron en Washington para quejarse por la ausencia de latinos en el documental. Como resultado, PBS y las empresas que financiaron la producción aceptaron que Burns y su equipo filmaran material adicional que incluye "dos entrevistas con latinos que contienen historias fantásticas". Ese material se ha integrado en la serie. "La controversia también me enseñó que uno debería opinar sobre algo cuando lo ve, y no antes", comentó Burns. "Cuando se nos hizo notar (la ausencia de latinos en el documental) hicimos el esfuerzo para incorporar su aportación al esfuerzo de esta guerra". De acuerdo con el Museo Nacional de la Segunda Guerra Mundial, en Nueva Orleans (Luisiana), en ese conflicto que terminó hace 62 años, más de 18 millones de estadounidenses fueron reclutados o se presentaron como voluntarios para el servicio militar. En esa época, la Oficina del Censo no tenía una categoría aparte para "latinos" o "latinos". Los descendientes de mexicanos en el sur y el oeste, y los puertorriqueños eran catalogados como "blancos". Las únicas otras dos categorías en el Censo eran "negros" y "asiáticos". Se calcula que entre 250.000 y 500.000 estadounidenses de ascendencia latinoamericana prestaron servicio durante la Segunda Guerra Mundial, lo cual da un máximo de 2,5 por ciento de presencia latina en las Fuerzas Armadas de EEUU en ese momento. Tras la ola de inmigración más reciente entonces, que había concluido en 1920, uno de los grupos étnicos mayores era el de los ítalo-estadounidenses. Unos 500.000 ítalo-estadounidenses prestaron servicio militar en la Segunda Guerra Mundial, y el documental de Burns tampoco los nombra como grupo específico. Por comparación lo que el Censo llama "latinos" representan ahora más del 14 por ciento de la población de EEUU -la minoría étnica más numerosa- y son más del 8 por ciento de todos los miembros de las Fuerzas Armadas.

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