Escúchenos en línea

Incremento de muertes de inmigrantes obligan ampliar morgue en un condado de Arizona

María León, Agencia Efe. Desde Tucson, Arizona | 27 de Julio de 2006 a las 00:00
La morgue del condado Pima, ubicado en la frontera entre Arizona y México, tendrá una nueva unidad de almacenamiento que comenzará a funcionar el próximo mes de septiembre, después que el año pasado la oficina forense se vio en la necesidad de rentar y después comprar un frigorífico móvil para almacenar los cuerpos, especialmente de inmigrantes indocumentados, tras el aumento del flujo migratorio a través del desierto. Bruce O. Parks, director de la Oficina Forense del condado Pima, indicó que la nueva unidad tendrá un costo de 240.00 dólares y una capacidad para almacenar entre 110 a 120 cuerpos. Al término del año fiscal 2005 (el 1 de julio pasado) de la oficina del forense, la morgue recibió los cuerpos de 110 inmigrantes indocumentados. "La gran mayoría de los indocumentados que fallece en el desierto no cuenta con documentos que puedan probar su identidad, determinar quiénes son y de dónde vienen. Es una ardua tarea que puede tomar meses", dijo a Efe Parks. Agregó que el refrigerador móvil era difícil de utilizar y ocupaba mucho espacio, por lo que no era la mejor solución para almacenar los cuerpos, los cuales pueden pasar meses antes de ser identificados. Explicó que el avanzado estado de descomposición de los cadáveres muchas veces dificulta su identificación, por lo que trabajan arduamente conjuntamente con los consulados mexicanos para acelerar este proceso. Hasta la fecha, en la morgue del condado Pima hay alrededor de 100 cuerpos de inmigrantes indocumentados que no han podido ser identificados. "Algunas veces los inmigrantes pueden ser identificados por marcas en los cuerpos, tatuajes o quizás la ropa que traían puesta", dijo el director de la oficina forense. Parks calcula que las autopsias, la documentación y el almacenamiento de los cuerpos de inmigrantes indocumentados le cuestan a su oficina aproximadamente 100.000 dólares al año. Pese a que el número de indocumentados muertos ha disminuido en el sector Tucson de la Patrulla Fronteriza, la oficina forense planea mantener el frigorífico móvil, que costó 60.000 dólares, en caso de que se presente una emergencia. Durante el presente año fiscal de la Patrulla Fronteriza -que culmina el próximo 30 de septiembre- se han registrado la muerte de 124 inmigrantes indocumentados, en comparación con las 177 registradas durante la misma fecha, el año pasado. Uno de los decesos más recientes fue el una menor de 11 años que murió el fin de semana, cuando fue abandonada en el desierto -junto con su hermana de 17 años- por el traficante que las transportaba. Olivia Luna Nogueda y su hermana mayor, Marisol, dejaron su pueblo natal de Acapulco, Guerrero (México) para cruzar la frontera con la esperanza de reunirse con su padres que trabajan en Atlanta, Georgia. "La pequeña murió por las altas temperaturas, por falta de líquidos", dijo Parks, cuya oficina fue la encargada de efectuar la autopsia de la menor. Por su parte, el Consulado de México en Tucson, ha contabilizado el fallecimiento de 96 inmigrantes mexicanos en el desierto de Arizona, desde que comenzó este año. Alejandro Ramos, vocero de la sede consular mexicana en Tucson, dijo que de los fallecidos, 44 no han podido ser identificados. El año pasado y durante el mismo período, el consulado -que registra las muertes ocurridas sólo en los condados Pima y Pinal- registró 98 fallecimientos. Para ayudar en la identificación de inmigrantes indocumentados que mueren en la frontera entre los Estados Unidos y México, el año pasado el Gobierno de México estableció el Sistema de Identificación de Restos y localización de Inmigrantes (SIRLI). El nuevo método permite compartir información para rastrear a personas desaparecidas en su intento por cruzar la frontera.

Descarga la aplicación

en google play en google play