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Triunfo para niños e inmigrantes

Washington. Editorial Diario La Opinión. | 5 de Abril de 2016 a las 09:47

Los niños y los inmigrantes fueron algunos de los que obtuvieron ayer un importante triunfo al ratificarse que ellos deben ser contados, a pesar de no votar, a la hora de elaborar los distritos electorales. El fallo unánime de la Suprema Corte de Justicia garantiza que a la hora de la representatividad política,  corresponde continuar con la interpretación actual de “una persona, un voto”.

Una organización conservadora, Project on Fair Representation, había demandado al Estado de Texas aseverando que los distritos estatales que se realizan cada diez años tienen que tener un equilibrio en la cantidad de votantes exclusivamente, ignorando la presencia de la gente que no vota. El propósito de la demanda era quitar poder a los distritos urbanos donde está la mayoría de los latinos para dárselo a los distritos rurales donde los blancos son mayoría.

Los jueces determinaron con razón que lo importante es que todos los habitantes de un distrito sin importar ni edad, ni estatus migratorio son los representados por un político electo y no solamente los votantes.

Esta es una derrota conservadora para el grupo que dirige Edward Blum. Lamentablemente en su afán de realizar demandas para limitar la participación electoral, Blum obtuvo un triunfo hace unos años ante el Alto Tribunal sobre la Ley de Derechos del Votante, que ya está perjudicando votantes de minorías como se vio en la reciente primaria de Arizona.

El fallo controvertido eliminó la necesidad de que el gobierno federal tenga que dar su visto bueno a un grupo de Estados de la Unión -con antecedentes de exclusión electoral- cuando hacen cambios electorales. Arizona es uno de esos Estados.

En el condado de Maricopa, el más grande del Estado y donde reside la mayoría de votantes de latinos, la republicana Helen Purcell redujo la cantidad de sitios para votar en mas de 70% , desde 200 a solo 60. Esto significa que en ese condado había una casilla por cada 21,000 votantes cuando en el resto del Estado era una por cada 2,500 electores, causando más inconveniencia a los votantes demócratas y de minorías.

Ayer se dio una victoria para la democracia representativa, pero las amenazas contra la participación de las minorías es muy real y vigente, obligando a tener una vigilancia estricta en las elecciones de noviembre.


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