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El golpe de Estado de Trump a la élite de EEUU

Washington. Agencia Reforma. | 17 de Junio de 2016 a las 11:12

Hace un año, el magnate Donald Trump anunció sus deseos de ocupar el Salón Oval de la Casa Blanca.

En ese momento, tras descender por la escalera eléctrica dorada de la Torre Trump en Nueva York para hacer públicas sus intenciones, la ex estrella del reality show "El Aprendiz" transformó la forma de hacer política en Estados Unidos.

Con una fortuna de 4 mil 500 millones de dólares, Trump sólo era, hasta aquel 16 de junio de 2015, el empresario inmobiliario favorito de los tabloides neoyorquinos de los años 90 por sus escándalos sentimentales.

En la clase dirigente y los medios eran pocos los que lo tomaban en serio por sus coqueteos con la política.

"¡Todo mundo sabe de tus credenciales y de la amplitud de tu experiencia!", le dijo el Presidente Barack Obama a Trump en una cena de corresponsales en 2011. Su broma desató las carcajadas del público.

Hoy en día, Trump puede reírse de la clase dirigente de Estados Unidos tras conquistar en menos de 11 meses la nominación del Partido Republicano a la Casa Blanca, barriendo por encima de otros 16 aspirantes, incluidos políticos con amplia experiencia como el ex Gobernador Jeb Bush o el senador Ted Cruz.

Enarbolando un discurso nacionalista y proteccionista con tintes de racismo lejos de la ortodoxia republicana, Trump dio un golpe de estado a las élites del Partido cosechando apoyos entre las bases, explotando frustraciones y aprovechando las lecciones de la industria del entretenimiento.

"Hemos tenido un cambio muy fundamental y quizá permanente en el discurso político y las formas de hacer política en lo que yo (denomino como) la 'celebrificación' de la política y la vulgarización de la político.

"Habíamos tenido una creciente 'celebrificación' pero nunca a este nivel", dijo a REFORMA Glenn Altschuler, especialista en historia estadounidense en la Universidad de Cornell en Nueva York.

Sin contar un primer discurso en 1987 en New Hampshire donde un simpatizante lo enarbolaba como candidato presidencial, Trump construyó desde la humillación de 2011 una campaña silenciosa y que basó en temas populistas.

Nieto de un inmigrante alemán que según el diario The Wall Street Journal entró sin pasaporte válido a Estados Unidos, en 1885, Trump inició su campaña ese 16 de junio de 2015 calificando a los inmigrantes mexicanos como violadores y criminales, muy lejos del discurso de un aspirante presidencial.

Un año después, el magnate neoyorquino puede presumir que su discurso con el eslogan "Hacer Grande a Estados Unidos de Nuevo" lo llevó a conquistar las internas republicanas en 36 estados, desde California hasta Vermont.

"Trump ha cambiado la forma en que los políticos se comportan y no en una manera correcta.

"Él ha violado todas las formas de comportamiento y sin embargo ha llegado a una vasta audiencia de votantes. El señor Trump ha ignorado a los medios y al mismo tiempo ha capturado todo el oxígeno mediático", dijo a REFORMA Steffen Schmidt, politólogo en la Universidad Estatal de Iowa.

Para Schmidt, las acciones que definieron las internas republicanos a favor de Trump fueron: faltar el respeto en los debates presidenciales, ridiculizar a sus oponentes con apodos y atacar a minorías como los inmigrantes mexicanos y a los musulmanes.

"Lo que aún no sabemos es si la gran base de votantes en EU -independientes y moderados, votantes educados- también encontrarán aceptables las posiciones y las tácticas de Trump sobre estos temas cuando vayan a votar en la elección general de noviembre", dijo Schmidt. (José Díaz Briseño/Agencia Reforma)


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