Escúchenos en línea

Esperan otra ola de refugiados centroamericanos por la frontera

Washington. Agencias. | 14 de Septiembre de 2016 a las 17:17

Agentes de la Patrulla de Fronteras de EEUU arrestarán este año fiscal más familias entrando a Estados Unidos por la frontera suroeste que en el 2014, cuando una gigantesca oleada de centroamericanos hizo que la administración de Obama detuviera a miles de madres y a sus hijos.

Estadísticas recién publicadas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) muestran que, aunque las cifras de captura en general son más bajas que las de hace dos años, es casi seguro que el número de familias detenidas sobrepase el total de dos años atrás.

Tanto la captura de familias como la detención de menores no acompañados han mostrado aumentos drásticos con respecto a las cifras totales del año pasado, con la detención de familias casi duplicándose y la del número de personas de menos de 17 años aumentando en un 52 por ciento.

Estos aumentos cuestionan seriamente la estrategia de la administración de Obama para restañar ese flujo a través de una combinación del hacer cumplir las leyes migratorias y de asistencia humanitaria.

“Ha sido un fracaso, porque la gente sigue llegando”, dijo Amy Fischer, directora de política del Centro de Educación y Servicios Legales para Refugiados e Inmigrantes, con sede en Texas.

Le llaman La Bestia o El Tren de la Muerte, porque los inmigrantes centroamericanos que viajan en los techos de los vagones frecuentemente caen a los rieles y mueren o pierden brazos y piernas que son cercenados por las ruedas del ferrocarril. Un grupo de cinco mutilados habló con el Nuevo Herald el martes durante una visita a Miami.

Muchos inmigrantes procedentes de Centroamérica mencionan la violencia en sus países de origen como su razón de buscar refugio en Estados Unidos. La administración de Obama ha creado toda una variedad de programas, incluyendo asistencia a los gobiernos centroamericanos, para tratar de mitigar la violencia. La administración admitió durante el verano que sus esfuerzos han sido “insuficientes para lidiar con el número de personas que podrían tener reclamaciones legítimas al estatus de refugiados”.

Un total de 68,445 familias fueron detenidas en el 2014, cuando una ola de madres e hijos salvadoreños, hondureños y guatemaltecos huyendo de la violencia y la pobreza, entraron a toda carrera al Valle del Río Grande en Texas.

Este año, con sólo un mes para que termine el año fiscal, más de 68,080 familiares han sido detenidos. Con un promedio de detenciones de 6,189 al mes, es seguro que el total anual será un nuevo récord. En ningún mes de este año ha habido menos de 3,000 familias detenidas. En agosto, agentes de la Patrulla de Fronteras capturaron a 9,359 familias, la cifra mayor de este año hasta el momento.

La Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU advirtió en octubre que las mujeres de Centroamérica seguirán huyendo de sus países debido a la creciente ola de violencia, que incluye la violencia doméstica y las violaciones, alimentada por sofisticadas pandillas transnacionales.

El número de centroamericanos que busca asilo en Estados Unidos se ha multiplicado casi por ocho en los últimos seis años. México, Canadá y Costa Rica han visto asimismo un aumento en la cantidad de guatemaltecos, hondureños y salvadoreños en busca del estatus de refugiados, de acuerdo con el Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU.

La oleada de inmigrantes ha exacerbado un atraso ya considerable en los cientos de miles de casos en espera en los tribunales de inmigración. Para recibir asilo en Estados Unidos, los solicitantes tienen que probar que tienen temores bien fundados de ser perseguidos debido a “raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social en particular o por su opinión política”. Estos casos demoran años en resolverse.

Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijeron que continúan observando las tendencias actuales de migración y que están trabajando agresivamente para “disuadir la inmigración no autorizada, al mismo tiempo que se aseguran de que aquellos con reclamaciones humanitarias legítimas reciban la oportunidad de pedir protección”.

La Ley de Ajuste Cubano y el desafuero por emigrar de la isla

La Casa Blanca llegó en julio a un acuerdo con Costa Rica para albergar a hasta 200 centroamericanos en busca de refugio mientras Estados Unidos procesara sus solicitudes de asilo. Fue parte de un bloque mayor de medidas establecidas para proteger a los inmigrantes, que incluyeron expandir el número de personas que podían solicitar entrada al programa de refugio para menores de EEUU. La administración trabajó asimismo con el Congreso para conseguir $750 millones en ayuda para El Salvador, Guatemala y Honduras con objeto de combatir la pobreza y la violencia así como reformar sus gobiernos.

El presidente Barack Obama ha autorizado gastar hasta $70 millones para cubrir las “necesidades inesperadas de refugio e inmigración relacionadas con el Programa de Admisión de Refugiados de EEUU”.

Pero el secretario del DHS, Jeh Johnson, ha puesto en claro que las deportaciones de centroamericanos continuarían a pesar de el reconocimiento de la crisis.

“Siempre y cuando tengamos seguridad en las fronteras, y siempre y cuando nuestras fronteras no sean fronteras abiertas”, dijo Johnson a la prensa el mes pasado. “Tenemos que ser consistentes con nuestras prioridades”.


Descarga la aplicación

en google play en google play