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Estudio cambia teoría de que los inmigrantes se roban los trabajos en EUA

Santiago de Chile. Agencias. | 1 de Octubre de 2016 a las 14:27

¿Los inmigrantes les quitan los empleos a los estadounidenses y hacen que sus salarios bajen al trabajar por menos? La respuesta, según un informe publicado el miércoles por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos, es un rotundo no.

La pregunta yace en el centro del acalorado debate sobre inmigración. Donald Trump ha hecho un llamado a que se tomen medidas enérgicas contra los inmigrantes ilegales, argumentando que "compiten directamente contra los trabajadores estadounidenses vulnerables".

El informe recaba las investigaciones de catorce importantes economistas, demógrafos y otros académicos, como Marta Tienda, de Princeton, quien escribe de manera favorable sobre el impacto de la migración, así como otros que dudan de sus beneficios, como George J. Borjas, economista de Harvard. Esto es lo que dice el informe:

"Descubrimos pocos o nulos efectos negativos a largo plazo en los salarios y empleos en general de los trabajadores nativos", asentó Francine D. Blau, catedrática de economía en la Universidad Cornell, quien encabezó al grupo que elaboró el informe de 550 páginas.

"Algunos inmigrantes que llegaron en generaciones pasadas, y que no obstante continuaban en el mismo mercado laboral de salarios bajos que los extranjeros recién llegados al país, ganan menos y tienen mayor dificultad para encontrar empleos debido a la competencia con los recién llegados", afirmó.

Además, sostiene que "los inmigrantes altamente capacitados, en especial en tecnología y ciencias, que han llegado en grandes cantidades en años recientes, ocasionaron un importante 'impacto positivo' en los estadounidenses calificados y también en la clase trabajadora. Estimularon la innovación, al ayudar a crear empleos".

También resalta que "las expectativas de crecimiento económico a largo plazo en Estados Unidos serían mucho más bajas sin la contribución de los inmigrantes altamente capacitados".

El informé respondió otra pregunta que los estadounidenses discuten en este momento: ¿Los inmigrantes son una carga para los presupuestos públicos? La respuesta es "más compleja", señaló Blau.

"La primera generación de migrantes por lo general le cuesta a los Gobiernos mucho más de lo que ellos contribuyen en impuestos y la mayor parte del costo recae en los gobiernos locales y estatales, principalmente debido al gasto de educar a los hijos de las familias inmigrantes.

Para esos gobiernos, los costos anuales totales de la primera generación de inmigrantes son de aproximadamente US$57 mil millones.

Sin embargo, para la segunda generación de estas familias, los inmigrantes, con una mejor educación y mayor capacitad tributaria, se convierten en un beneficio para las arcas gubernamentales, con una aportación de cerca de US$30 mil millones. Para la tercera generación, las familias inmigrantes contribuyen a las finanzas gubernamentales con alrededor de US$223 mil millones al año.

En las últimas dos décadas, la cantidad de inmigrantes en el país disminuyó 70%, a alrededor de 43 millones de personas; ahora son 13% de la población. Uno de cada cuatro estadounidense es ya sea un inmigrante o hijo de uno. Además, desde 2001, aproximadamente un millón de inmigrantes han entrado de manera legal a los Estados Unidos cada año.

El informe señala que la inmigración es "esencial para el crecimiento económico de la nación" debido a que los inmigrantes traen consigo nuevas ideas y se suman a una fuerza laboral estadounidense que se adelgazaría sin ellos, ya que ayudan a garantizar el crecimiento continuo en el futuro.


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