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Escuelas de Tucson prometen no denunciar a padres ilegales de sus alumnos

Agencia EFE. Desde Tucson, Arizona. | 9 de Noviembre de 2007 a las 00:00
El Distrito Escolar Unificado de Tucson ha enviado el viernes cartas a los padres de los alumnos para tranquilizarles ante el temor de muchos de ser deportados. En la carta se garantiza a los padres que las escuelas públicas son un lugar seguro. La carta pretende tranquilizar a los padres de familia y pedirles que no dejen de enviar a sus hijos a la escuela después que el pasado 1 de noviembre, después que un estudiante de la escuela secundaria Catalina y su familia fueron arrestados y deportados por el servicio de inmigración. Representantes de la escuela encontraron marihuana dentro de la mochila del estudiante por lo que llamaron al Departamento de Policía de la Ciudad de Tucson (TPD). Cuando los padres del estudiante no pudieron identificarse, los agentes llamaron a la Patrulla Fronteriza, quienes tomaron en custodia a la familia dentro del centro educativo. La noticia molestó y enojó a un grupo de más de 100 estudiantes que se manifestaron el pasado martes en contra del distrito escolar y del departamento de policía. En la carta enviada el viernes a cada uno de los padres de los cerca de 60.000 estudiantes inscritos en el distrito escolar se indica que "las escuelas son comunidades de aprendizaje donde los niños vienen a aprender y deben de sentirse seguros". Se explica que de acuerdo a una decisión de la Suprema Corte en 1982, las escuelas públicas no pueden adoptar medidas que puedan negar el acceso a la educación a los estudiantes basándose en su estatus migratorio. Tampoco pueden verificar el estatus migratorio de los estudiantes o de sus padres. Los distritos escolares solamente pueden solicitar prueba de que la familia vive dentro de la zona que pertenece a la escuela en la que están inscritos. TUSD es el distrito escolar mas grande en el sur de Arizona y cerca del 45 por ciento de sus estudiantes son de origen latino. Después de la noticia de la deportación del estudiante, muchos padres de familia dejaron de enviar a sus hijos a las escuelas ante los rumores de posibles redadas por parte del servicio de inmigración. El distrito escolar y el departamento de policía acordaron que en el futuro cuando se presenten problemas como este, la Patrulla Fronteriza no será llamada. Este anuncio causó la ira de grupos y de personas que se oponen a la inmigración ilegal, lo que provocó a su vez una manifestación de cerca de 200 personas esta mañana en un parque en el centro de la ciudad de Tucson. Con banderas de los Estados Unidos, los manifestantes firmaron una petición que entregaron en las instalaciones del TPS, donde les piden cambien su política y hagan valer las leyes de inmigración. "Estos jóvenes no solo están de forma ilegal en el país, sino también están consumiendo y vendiendo drogas en nuestras escuelas', dijo Frank Lary, padre de familia. Agregó que está sumamente molesto de que a los indocumentados "se les de un trato preferencial en este país". "Cuando una persona es arrestada se debe de verificar su estatus migratorio, y si es indocumentado debe de ser deportado", aseguró. Otros manifestantes como Ruth Ellinger, madre de familia, dijo que no apoya las redadas masivas, ni mucho menos que la Patrulla Fronteriza entre a los centros escolares a verificar el estatus migratorio de cada uno de los estudiantes, pero indicó que aquellos que violan las leyes deben de ser castigados. "Esta vez fue droga y tal vez en el futuro uno de esos estudiantes puede llevar un arma de fuego a la escuela", afirmó Ellinger.

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