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El alto costo de cerrar fronteras en EUA

Washington. Agencias | 11 de Enero de 2017 a las 15:49

A pesar de lo que algunos expertos predijeron, su elección como presidente no ha hecho a Donald Trump cambiar básicamente su mensaje sobre la inmigración: apenas la semana pasada, el presidente electo estuvo presionando al Congreso para que pagara su muro fronterizo con México, que podría costarles a los contribuyentes (estadounidenses, no mexicanos) hasta 10,000 millones de dólares.

Todo esto es un intento por reforzar su mensaje populista, pero sería un fracaso como política económica. La realidad es que la inmigración es una fuerza positiva para el crecimiento económico de Estados Unidos.

Ésa es la principal conclusión de tres estudios recientes que revelan más acerca de la geografía de la inmigración y los efectos de los inmigrantes en vecindarios y ciudades de Estados Unidos.

Una fuerza económica urbana

Un reciente estudio realizado por investigadores de la Rama de Investigación de Población Nacida en el Extranjero de la Oficina del Censo de Estados Unidos utiliza los datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense para rastrear la ubicación de los inmigrantes en las zonas urbanas y rurales de Estados Unidos. Actualmente, un 13.2% de la población está constituido por inmigrantes. Pero los inmigrantes se concentran masivamente en las zonas urbanas.

Porcentaje de residentes nacidos en el extranjero condados mayormente urbanos, en comparación con condados mayormente rurales (División de Población de la Oficina del Censo de Estados Unidos).

Hay concentraciones especialmente altas de inmigrantes en grandes condados urbanos en todo el corredor Boston-Nueva York-Washington; en Miami; Chicago; Seattle; Los Angeles y San Francisco, así como en las zonas fronterizas de California y Texas. Más de la mitad de la población (51.6%) del Condado de Miami-Dade nació en el extranjero. Lo más interesante es que también hay una alta concentración de inmigrantes en los condados rurales de Texas, Idaho, Carolina del Norte y Kansas.

Los inmigrantes constituyen un 14.8% de la población en los condados que son principalmente urbanos, es decir, aquellos que son urbanos en más de un 50%. En comparación, en los condados completa y mayormente rurales (aquellos que son de un 50% a un 99% rurales) sólo un 2.9% de la población. Una gran tendencia, por supuesto, es que los inmigrantes suelen irse a los suburbios de las zonas urbanas, tanto o más que a los centros urbanos.

No es de sorprenderse que los principales destinos de inmigrantes en Estados Unidos votaron en contra de Trump, mientras que su apoyo se concentró en los lugares que tienen el menor número de inmigrantes. De hecho, mi propio análisis de estados y áreas metropolitanas revela que la inmigración se correlaciona de forma muy negativa con los votos en favor de Trump.

El auge de los vecindarios de inmigrantes globales

Los inmigrantes están haciendo la nación más diversa, según un estudio publicado en la revista Demography por los sociólogos Wenquan Zhang y John Logan. Su investigación examina el papel y el alcance de enclaves de inmigrantes ‘globales’ muy diversos, vecindarios que están poblados por diversos residentes multiétnicos y multirraciales. El estudio monitorea esto a nivel censal o de vecindario en 342 áreas metropolitanas entre 1980 y 2000.

Vecindarios ‘globales’ en 1980 y 2010. En naranja, se pueden ver las áreas con grandes poblaciones hispanas o asiáticas y en rojo los vecindarios multiétnicos (Zhang y Logan).

Los mapas arriba muestran la ubicación geográfica de estos diversos tipos de enclaves de inmigrantes en todo Estados Unidos en 1980 y 2010. El verde oscuro representa los residentes predominantemente blancos, el verde claro representa una mezcla de residentes blancos y negros, el naranja representa las áreas metropolitanas de minoría inmigrante con grandes poblaciones hispanas y/o asiáticas, pero con menos personas negras, y el rojo representa vecindarios multiétnicos.

Fíjese en la concentración de enclaves multiétnicos en todo el corredor Boston-Nueva York-Washington, en el sur de la Florida, Chicago y partes de Texas, así como en enclaves hispanos y asiáticos en California y el noroeste del Pacífico. Los enclaves blancos se encuentran principalmente en el Cinturón de Óxido, el cual ha experimentado recientemente menores tasas de inmigración. Finalmente, los enclaves blancos y negros se encuentran principalmente en el sur.

He aquí un gráfico que muestra las proporciones de filiación racial de cómo esas diferentes categorías de áreas metropolitana han cambiado desde 1980 hasta 2010.

El estudio destaca el rápido aumento de los vecindarios multiétnicos más diversos. Los vecindarios más comunes son "donde blancos y afroestadounidenses conviven con hispanos o asiáticos o ambos", según el estudio. Prácticamente en todo el país, las poblaciones hispana y asiática están creciendo, conforme se reduce la población blanca.

Cómo los inmigrantes impulsan el crecimiento del vecindario

Pero, ¿dónde y por qué están emergiendo esos enclaves? ¿Qué atrae a los distintos grupos de inmigrantes a diferentes tipos de zonas y vecindarios? ¿Y cuál es el efecto de estos inmigrantes en los vecindarios donde se asientan?

Ésas son las preguntas que se tratan en un estudio realizado por Matt Ruther, Rebbeca Tesfai, y Janice Madden que examina el papel y los efectos de diferentes tipos de grupos de inmigrantes en vecindarios de las 100 mayores áreas metropolitanas estadounidenses. En muchas ciudades, revela el estudio, la inmigración ayuda a impulsar el crecimiento de la población: para 28 de las 100 principales áreas metropolitanas, la migración de tipo inmigratoria es un factor más importante en el crecimiento de la población que el aumento natural de la población o la migración interna. A pesar de las afirmaciones que hicieron Trump y otros acerca de las grandes afluencias de inmigrantes incultos e indocumentados, los inmigrantes actuales tienden a ser más altamente educados y tener mayores ingresos.

El estudio se centra en los patrones de ubicación de inmigrantes de diferentes orígenes raciales y étnicos. Los inmigrantes de raza negra e hispanos suelen desplazarse hacia las poblaciones inmigrantes existentes, pero también son más proclives a concentrarse en los vecindarios con menores tasas de desempleo. Por otro lado, los inmigrantes asiáticos y blancos (no hispanos) suelen emigrar según sus situaciones de clase y condiciones socioeconómicas. Son más proclives a vivir en vecindarios de ingresos superiores y en los suburbios. Los inmigrantes asiáticos, por ejemplo, son menos proclives a vivir en vecindarios con altas concentraciones de inmigrantes hispanos de primera generación, pero no son menos propensos a vivir en zonas con hispanos de segunda generación más ricos y mejor educados.

En términos de su impacto económico, el crecimiento de los ingresos es menor en los vecindarios con mayor concentración de inmigrantes de raza negra, hispanos o asiáticos. Estas zonas también tienden a ofrecer menores precios de la vivienda. El crecimiento de los ingresos es mayor en los vecindarios con mayor concentración de inmigrantes de Europa, Canadá y el Medio Oriente. La inmigración, como ocurre con la mayoría de los demás aspectos de la vida en Estados Unidos, se suma a las divisiones básicas de clase y raza.

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Trump y sus partidarios suelen plantear la cuestión de la inmigración con frases como "los inmigrantes les están quitando algo a los estadounidenses". No pueden estar más equivocados.

La realidad es que la inmigración es clave para el crecimiento de la nación. En lugar de quitarles empleos a los estadounidenses, los inmigrantes aportan diferentes habilidades que complementan las de los trabajadores estadounidenses y ayudan a impulsar la economía. Los inmigrantes menos cualificados hacen el tipo de trabajo mal remunerado, sucio y peligroso que los trabajadores estadounidenses no quieren hacer, mientras que los inmigrantes con cualificaciones altas contribuyen a impulsar las innovadoras industrias de alta tecnología de Estados Unidos. Los inmigrantes se han involucrado integralmente en entre un tercio y la mitad de las empresas "start-up" de alta tecnología y alto nivel.

En 2015, tracé la geografía de la inmigración para CityLab y descubrí que en la lista de las diez grandes áreas metropolitanas para inmigrantes podemos encontrar las áreas metropolitanas más económicamente vibrantes y dinámicas de Estados Unidos: Miami, San José, (el corazón de Silicon Valley), Los Ángeles, San Francisco, San Diego, Houston (la capital estadounidense de la energía), Washington DC, y la Ciudad de Nueva York. Las diez que se encuentran en la parte inferior de la lista incluyen áreas metropolitanas más afectadas del Cinturón de Óxido como Cleveland, Cincinnati, y Buffalo. Las áreas metropolitanas con niveles mayores de inmigrantes tienen concentraciones más altas de industrias de alta tecnología, más empresas ‘start-up’, y mayores ingresos y salarios en general.

A medida que pasa el tiempo, la inmigración está haciendo de Estados Unidos un país más multiétnico. Si bien esto es más perceptible en sus principales ciudades y grandes áreas metropolitanas, está sucediendo en todo el país. A medida que las ciudades se preparan para defender a los inmigrantes y luchar contra la administración Trump por los fondos federales para las ciudades santuario, vale la pena recordar cuán importantes son los inmigrantes y enclaves de inmigrantes para el dinamismo y crecimiento económico de Estados Unidos. Las amenazas de restringir la inmigración y construir un muro fronterizo pueden ganarle puntos a Trump entre los votantes de la clase trabajadora de raza blanca, pero sólo perjudicarán la economía estadounidense en general.


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