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Grupos pro inmigrantes reaccionan cancelación de licencias a ilegales

Agencia EFE. Desde New York. | 14 de Noviembre de 2007 a las 00:00
El anuncio hecho el miércoles por el gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, de retirar su propuesta para otorgar licencias de conducir a indocumentados pone una vez más de manifiesto la necesidad de una reforma migratoria en EE.UU., de acuerdo con grupos pro inmigrantes. En ese esfuerzo deben trabajar coordinadamente todos los grupos pro inmigrantes para asegurar que finalmente logren su objetivo de una reforma que defina la situación legal de unos 12 millones de indocumentados que se calcula viven en el país, según los grupos que reaccionaron al anuncio de Spitzer. "El anuncio representa la pérdida de una gran oportunidad para mejorar la vida de los inmigrantes en Nueva York y la seguridad", dijo Chung-Wa Hong, directora ejecutiva de la Coalición del Inmigrante de Nueva York, que representa 200 organizaciones. Pero, agregó, también es un llamado a tomar acción por una real solución a nivel nacional. Hong reiteró la posición de los grupos inmigrantes de que una licencia igual para todos los neoyorquinos, como había anunciado Spitzer inicialmente, era lo correcto para sacar de la oscuridad a todos los indocumentados y hacer de Nueva York un lugar más seguro para todos. A fines de octubre Spitzer varió su propuesta y después de reunirse con el jefe de Seguridad Nacional, Michael Chertfoff, anunció que se otorgaría una licencia para indocumentados, una para residentes legales y otra para ciudadanos, lo que se conoce como el "real ID" aprobada por el Congreso. El cambio de posición le valió críticas de grupos inmigrantes que hoy volvieron a reaccionar tras la retirada de su propuesta, durante una conferencia de prensa en Washington, con el argumento de que no es el momento adecuado y de que se requiere un plan nacional. Spitzer señaló que después de analizar la situación "he concluido que el estado de Nueva York no puede tratar por sí solo y con éxito este problema". Por su parte, Joel Magallán, director ejecutivo de la Asociación Tepeyac, que brinda servicios a la comunidad mexicana, aseguró que luego de que Spitzer ampliara su propuesta para otorgar tres licencias de conducir, no le sorprendió el anuncio de hoy. "La gente ya no estaba tan animada como al principio (con una licencia para todos) a dar su información" como exigiría la segunda licencia porque tenían temor de que se compartiera la información con Seguridad Nacional, comentó. "Me parece que es una buena intención del gobernador (dar licencias), pero decidida en un tiempo políticamente incorrecto. Creo que es hora de darle algo a los inmigrantes, pero lo presentó en el momento no adecuado, sobre todo por ser antes de las elecciones, cuando políticos amigos de los inmigrantes están con las manos atadas", indicó. Magallán considera que el cambio radical de Spitzer fue porque hubo "una presión muy grande de Washington". "Se ve que todos los pasos que fue dando hacia atrás tienen que ver con la presencia de la gente de Washington", desde la Casa Blanca hasta congresistas, tanto demócratas, en apoyo a la carrera presidencial de la senadora demócrata Hillary Clinton (Nueva York), así como republicanos. Coincidió con la Coalición del Inmigrante en que el próximo paso es que los grupos pro inmigrantes se deben fortalecer con nuevos miembros, retomar el trabajo con la comunidad "y fortalecidos, avanzar hacia 2009 con la nueva lucha". Mientras que Eduardo Juárez, presidente de la Fundación Internacional de los Inmigrantes considera que "es una derrota" no sólo para toda la comunidad inmigrante, sino para todos los neoyorquinos. Juárez opinó que el anuncio de Spitzer es el resultado de que todos los grupos pro inmigrantes no se hayan unido con fuerza para haber educado, dentro y fuera de Nueva York, sobre la importancia del carné de conducir para indocumentados. "El mensaje que nosotros enviamos con esta derrota, no sólo a los oficiales electos, es que no pudimos lograr una coalición coordinada y fuerte y ese mensaje es bien negativo", comentó. "Tenemos que entender que si no hemos podido apoyar a un gobernador que tenía una iniciativa favorable para poder documentar de alguna forma a los inmigrantes para que pudieran conducir, entonces ¿qué es lo que va a ocurrir en 2009, un año de elecciones, en que el sentimiento antiinmigrante va a crecer", preguntó. Insistió en que fue "por la falta de unión del liderazgo de nuestra comunidad y la poca participación de apoyar una iniciativa que era maravillosa y satisfacía necesidades". Opinó también que el próximo paso es que activistas e inmigrantes se constituyan en la fuerza "más grande de la historia" para que llegado el momento de un nuevo presidente "la política de inmigración se vea con mucha más sensibilidad y se logre una ley que responda a las necesidades del pueblo".

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