Escúchenos en línea

El Muro de Donald Trump beneficiará a traficantes de personas, La Jornada

Ciudad de México. Agencia PL. | 7 de Febrero de 2017 a las 09:41

El muro que el presidente Donald Trump pretende levantar en la frontera con México podría beneficiar a los traficantes de personas (polleros) que aumentarán sus tarifas y ganancias, informó este martes el diario La Jornada.

Alejandro Moreno, en el oficio desde hace 19 años, concedió una entrevista al periódico y detalló el sistema bajo el cual opera y por qué el muro no será impedimento para continuar ingresando indocumentados al vecino país.

'Ya nos estamos frotando las manos; el muro no será ningún obstáculo, al contrario, nos dará mayores ganancias porque el brinco lo cobraremos más caro', subraya este corredor de indocumentados.

Moreno trabaja para un grupo organizado de polleros que opera entre Sonora y Arizona y por cada cruce pasan entre 30 y 50 migrantes.

Asegura que la red de traficantes de personas de la que forma parte ha ayudado a más de 300 mil indocumentados a atravesar las ciudades fronterizas de Nogales.

En esa región el muro alcanza una altura de hasta de 10 metros y cuenta con vigilancia de la Patrulla Fronteriza las 24 horas, sistema de circuito cerrado con visión nocturna, térmica, sensores de movimiento e incluso drones.

'Si Trump aumenta la seguridad, lo único que va a pasar es que vamos a cobrar más caro; el precio por cruzar la frontera será mayor por el riesgo que significará; aparte de que serán más caros los sobornos a las autoridades, tendremos que pagarles más a la policía y a la migra', considera el traficante de personas.

Actualmente, un pollero cobra por cada migrante entre dos y cuatro mil dólares, dependiendo del lugar de origen; el viaje más caro es el que realizan los centroamericanos, por su travesía desde Honduras, Salvador y Guatemala.

Moreno explica que el negocio de traficar indocumentados sufrió un cambio drástico a partir de 2004, con el ingreso de los cárteles exportadores de droga, que se apoderaron de la plaza e impusieron horarios para cruzar, pero siempre priorizando el trasiego de drogas como mariguana, cocaína y metanfetaminas.

Para Alejandro y su grupo, el muro de Trump no frenará a los polleros y su manera de conseguir ingresos, pues es una red, una maquinaria que trabaja en coordinación y complicidad con autoridades en ambos países, concluye La Jornada.

Advierten de nuevos flujos migratorios

Un informe expone la necesidad de que nuestro país afronte los nuevos retos en materia de migración bajo la perspectiva de derechos humanos.

En México existen nuevos perfiles migratorios, rutas o diversificación de las mismas, detecta el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (Imdosoc).

A través del informe “Fronteras Cerradas”, el Instituto detecta que la mayoría de los migrantes que se han asentado en la frontera de Tijuana con San Diego, California, son haitianos. Esta organización estima que sólo en Tijuana, más de 7,000 migrantes haitianos se encuentran varados y de acuerdo con datos de la Secretaría de Gobernación se presentaron 7,366 africanos ante las autoridades migratorias entre enero y agosto del 2016, casi el triple del número de migrantes de África registrados en el 2015.

El texto del investigador Gerardo Cruz González destaca que actualmente existen alrededor de 34 albergues funcionando tan sólo en Tijuana, sin que exista muestra de apoyo del Estado mexicano, ya que es la ciudadanía quien han tomado esta batuta para obtener recursos y atender a tantos haitianos.

Cruz González menciona que cada albergue tiene sus métodos, muchos de ellos improvisados, y advierte sobre insuficiencias para atender la problemática.

De acuerdo con la investigación, los centroamericanos, principalmente provenientes del Triángulo Norte de Centroamérica —Honduras, Guatemala y El Salvador— sin olvidar también algunos provenientes de Nicaragua, junto a los migrantes cubanos y mexicanos, se han sumado los haitianos que se mezclan con africanos para poder entrar a Estados Unidos.

“Este nuevo e importante flujo migratorio constituye un reto a la política migratoria de los dos países (México y Estados Unidos) así como a sus políticas públicas. Hasta ahora parece que no hay un claro respeto por los derechos humanos por parte de nuestro país”, indica el Imdosoc.

El investigador Cruz González advierte que los haitianos vienen del país más pobre del continente americano. “Por las calles de la fronteriza Tijuana podemos ver caminando, sentados o acostados, a hombres, mujeres, niñas y niños de Haití. A veces se confunden con africanos por el color de su piel, tan raro en esta ciudad, hasta mayo de este año en el que la presencia de estas personas se empezó a notar. Se trata de un flujo migratorio nuevo en México. Es nuevo por el lugar donde iniciaron su migración así como por el alto número de ellos”, explica.

También las características sociodemográficas de dicha población son nuevas. Mientras la situación jurídica de los centroamericanos es irregular en la mayoría de los casos; los haitianos y africanos ha llegado a la frontera en avión o en autobús sin contratiempos. Es decir, su condición jurídica es regular en México.

La investigación resalta que entre México y Haití no hay acuerdos de deportación, lo que hace más estable y menos vulnerable su tránsito por México. Cruz González explica que los migrantes haitianos y africanos se apostaron en la frontera por la facilidad de pasar a los Estados Unidos gracias a permisos humanitarios después del temblor en Haití del 2013 o la guerra en países del África como el Congo.

Esta posibilidad de tener un permiso humanitario para ingresar a ese país fue suspendido desde el 22 de septiembre ante el alto número de personas, sobre todo haitianas, que lo solicitaban.

Se reabrió la entrada por parte del gobierno del ex presidente Barack Obama pero muy a cuentagotas; con la nueva administración del presidente estadounidense Donald Trump, la investigación del Imdosoc prevé que se cierre totalmente.

Ante ello, el instituto concluye que “la migración de personas haitianas y africanas que se suman a los nacionales y centroamericanos, deportados y en busca de pasar “al otro lado”, es necesario asumir los retos para la ciudadanía, el Estado y otros actores sociales bajo la perspectiva de los derechos humanos”.


Descarga la aplicación

en google play en google play