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Creciente tensión en Arizona por los inmigrantes

Agencia EFE. Desde Phoenix, Arizona. | 19 de Noviembre de 2007 a las 00:00
Las protestas de un grupo de jornaleros contra el dueño de una tienda de muebles en Phoenix, que solicitó la detención de los trabajadores que acuden a su zona a pedir empleo, son una muestra más del nivel de creciente tensión en Arizona por la inmigración ilegal. Al ritmo de la música de una banda y con pancartas, el grupo de jornaleros se ha manifestado durante los últimos cuatro sábados cerca de la entrada del estacionamiento de la tienda de muebles Pruitt's Home Furnishing con objeto de expresar su protesta. Mientras los jornaleros se manifiestan agentes del departamento de policía de Phoenix y de la oficina del Alguacil del Condado Maricopa, Joe Arpaio, les vigilan de cerca y se cercioran de que no invaden la propiedad privada. Las protestas, que reflejan la dimensión que el problema de la inmigración ilegal está adquiriendo, comenzó cuando los dueños de la mueblería solicitaron a agentes policiales que detuviesen a los jornaleros que todos los días acuden a la esquina cercana a su negocio para solicitar trabajo. Los empresarios acusan a los trabajadores, en su mayoría inmigrantes, de "dar un mal aspecto" a la calle y de "intimidar" con su presencia a su clientela. El problema aumentó desde que el Alguacil del Condado Maricopa, Joe Arpaio, comenzó también a detener a los jornaleros que se enfrentan así al riesgo de ser deportados. El primer sábado que los jornaleros llevaron a cabo su protesta, docenas de agentes de la oficina del Alguacil se presentaron con camionetas, motocicletas e inclusive con agentes a caballo. "Fue algo ridículo, nos querían intimidar", aseguró hoy a Efe Salvador Reza, líder de los jornaleros. Agregó que desde que comenzaron las protestas hace un mes, las ventas de la mueblería han disminuido un 40 por ciento por lo que asegura están cumpliendo con su propósito. "Si no nos quieren, pues entonces que tampoco reciban el dinero de nuestra gente", afirmó el activista. Por su parte, Arpaio explicó que su tarea consiste en "cumplir con su trabajo" al vigilar las calles y responder a las quejas de los dueños de negocios. Añadió que su oficina ha recibido múltiples protestas contra los jornaleros por ensuciar las calles y tomar fotografías con sus celulares a los niños. Más de una docena de agentes de la oficina del alguacil del Condado Maricopa han sido entrenados y certificados por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) en Arizona para que cuando detienen a una persona puedan hacer preguntas sobre su estatus migratorio. Pero Salvador Reza insiste en que los jornaleros "se han convertido en la cara de la inmigración ilegal" y en el blanco de las operaciones de las autoridades locales. "El alguacil debería de estar investigando crímenes y arrestando criminales y dejar en paz a las personas que solo quieren trabajar de una forma honrada", dijo Marcelino Huerta, inmigrante mexicano originario de Oaxaca y jornalero desde hace cuatro años. Salvador Reza señaló que el problema sería solucionado si se construyera o se permitiera el establecimiento de un centro de trabajo para los jornaleros cerca de esta zona, pero ello no es posible porque las leyes estatales prohíben el uso de fondos locales para ese propósito. Mientras tanto los jornaleros seguirán cada sábado llevando a cabo las protestas hasta el próximo 24 de diciembre.

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