Escúchenos en línea

Exigen el cese de las deportaciones de mujeres embarazadas o que amamantan

Agencia AFP. Desde Miami, Florida. | 23 de Noviembre de 2007 a las 00:00
La inminente deportación de una mujer haitiana, que podría ser separada de su bebé al que está amamantando, preocupa a organizaciones de defensa de los inmigrantes en Florida que piden que el gobierno estadounidense cese las expulsiones de indocumentados en esos casos. La haitiana, Francieuse Fortune, con orden de deportación, fue arrestada en octubre por Inmigración y quedó bajo custodia durante dos semanas en un centro de detención del condado de Broward, vecino a Miami. Su niña, Dyanna, nacida en Estados Unidos hace cinco meses, esperaba al cuidado de su padre por el destino de su madre. "Está vigente la orden de deportación. La mujer debe dejar el país el lunes 26 de noviembre, pero no se sabe qué va a pasar con su bebé de cinco meses, que toma el pecho", dijo Rochenel Marc, de la organización WeCount!, con oficinas en Homestead, al sur de Miami. Muchos inmigrantes indocumentados, que no pueden volver a ingresar a Estados Unidos tras la deportación, no quieren privar a sus niños, ciudadanos estadounidenses, de educarse y criarse en ese país. Francieuse dejó el centro de detención tras la intervención de organizaciones de derechos de inmigrantes que se ampararon en una normativa federal que permite liberar a madres embarazadas o que estén amamantando, pero ordena que deben reportarse a inmigración una vez por semana. La mujer tuvo que presentarse cada lunes ante las autoridades, que le reiteraron que debe dejar todo listo para su deportación, lo que incluye decidir si deja a su bebé con el padre o le saca un pasaporte para llevarlo con ella. "Queremos un cese de estas deportaciones, es deshumanizante. Tienen un costo muy grande para las familias, y un gran impacto en los niños", dijo María Rodríguez, del Centro de abogados de inmigración de Florida. "La situación de un inmigrante no puede ser considerada criminal. Se los encierra en cárceles como si fueran una amenaza pública. Por eso hoy son la población más creciente del sistema carcelario", agregó. "En estas deportaciones muchos niños pierden a uno de sus padres, y en algunos casos quedan huérfanos", afirmó Rodríguez. Según un estudio realizado en octubre por el Consejo Nacional de La Raza y el Urban Institute, de Washington, por cada dos personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Aduana, un niño, ciudadano estadounidense, se queda sin familia. En los casos de las embarazadas, se produce una situación de angustia tan fuerte que puede afectar al desarrollo de los bebés, o peligrar embarazos, consideran las organizaciones del sector. El caso de la haitiana Fortune y la detención, el 26 de octubre en Ohio, de Saída Umanzor, una madre hondureña que estaba dando el pecho a su hija de 9 meses, provocó un fuerte reclamo a las autoridades de parte de los grupos de inmigrantes y de derechos humanos. La madre hondureña tuvo complicaciones por la acumulación de leche durante su detención y su bebé estuvo en riesgo durante los tres días que no recibió el pecho. Tras estos incidentes, el Servicio de Inmigración y Aduanas pidió a sus agentes que cumplan ciertos lineamientos, que aplicaban a discreción. Esas disposiciones indican que madres indocumentadas embarazadas o que dan el pecho no deberían ser detenidas aunque estén a punto de ser deportadas, lo que abrió un interrogante sobre qué ocurrirá el día dispuesto para la partida de la haitiana Fortune.

Descarga la aplicación

en google play en google play