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Alarga EEUU separación de familias migrantes

Por: Suzanne Gamboa, Associated Press (AP). Desde Washington | 7 de Agosto de 2006 a las 00:00
Nick Semenov se dio por vencido. Como residente permanente, esperaba que su esposa se le uniera en Estados Unidos en tres años. Pero cuando supo que tendría que esperar aún más, terminó con su odisea de inmigración y regresó al centro de Asia. "Decidí dejar de esperar", manifestó en una entrevista telefónica con la AP Semenov, un ejecutivo de 41 años de una empresa de software, antes de abordar un vuelo de 20 horas desde Orlando, en la Florida, hacia Kazajastán. El problema para Semenov y otros inmigrantes legales que se casan después de haberse convertido en residentes permanentes, es que sus esposas e hijos no reciben automáticamente las tarjetas verdes de residencia. Deben esperar, y la lista de espera es cada vez más larga. Para muchos la espera posible era de unos cuatro años, pero recientemente el departamento de Estado informó que se sumaron otros dos años a la espera. Los extranjeros que ya estaban casados al convertirse en residentes permanentes -un paso antes de la ciudadanía estadounidense- no tienen ese problema. Las autoridades disponen de una cantidad ilimitada de visas para las esposas, niños y padres de los ciudadanos, que son elegibles para obtenerlas de manera inmediata. Pero la situación es diferente cuando un residente permanente se casa después de conseguir su tarjeta verde. En general, cada año existen unas 114,000 visas disponibles para las esposas e hijos de los residentes legales. Esas visas son distribuidas de acuerdo con un sistema que asigna números. El departamento de Estado anuncia cada mes qué numero -o en este caso, qué fecha- es atendido. En mayo, eran atendidas aquellas personas con visas aprobadas el 1 de marzo de 2002 o antes. Esto significa que debieron esperar cerca de cuatro años. Este mes, la fecha se remonta al 22 de abril de 2001 y el mes próximo al 1 de septiembre de 1999. Esta situación tiene lugar en momentos en que el departamento de Seguridad Interna ha estado trabajando para aliviar una demora del procesamiento de las solicitudes, y porque la demanda de visa excede a la oferta.

El camino legal

Debido a las prolongadas demoras, residentes legales como Amil Patel, de 35 años, consideran irse del país. Ha intentado traer a su prometida a Estados Unidos, pero sólo las prometidas de ciudadanos estadounidenses pueden recibir visas. A Patel aún le quedan dos años antes de que pueda solicitar la ciudadanía. Los residentes permanentes se han preocupado aún más por su situación después de conocer una propuesta de ley del Senado que podría allanar el camino a la ciudadanía de millones de inmigrantes indocumentados y sus familias. La iniciativa -que los representantes republicanos han frenado en el Congreso- ha hecho que algunos se pregunten por qué debería preocuparles respetar las normativas. "Se preguntan, ‘¿Por qué no hago ingresar a mi esposa ilegalmente? ¿Por qué no transgredo la ley y entonces logro algo mejor?’", expresó Paul Donnelly, consultor de Unite Families, un grupo que ayuda a residentes legales y sus familias. Sitio web de Unite Families: http://www.unitefamilies.org.

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