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Cónsul ecuatoriana en Nueva Jersey delató a tres inmigrantes

El Comercio. Desde Quito. | 7 de Diciembre de 2007 a las 00:00
Una ola de indignación y confusión en la comunidad ecuatoriana ha desatado la decisión de la cónsul de Nueva Jersey, Jéssica Escala, de llamar al Servicio de Inmigración de EE.UU. ante las presuntas irregularidades cometidas por tres funcionarios en la emisión de pasaportes. En Nueva York y Nueva Jersey hay dirigentes y ciudadanos que piden la cabeza de Escala por el exabrupto cometido, más cuando hay resentimiento y miedo por la cruzada de discriminación y los atropellos de Inmigración en contra de los latinos en Estados Unidos. “Ya tenemos suficiente con la Policía como para que nuestros representantes nos pongan a las puertas de la deportación”, fue el sentir de los ecuatorianos. Tres funcionarios son removidos por la Cónsul de Nueva Jersey por supuestas irregularidades en la emisión de pasaportes en ese Consulado y en Danbury. La madre de uno de los afectados, Nancy Córdova, acude al Consulado a defender a su hijo y ella es agredida por Escala, quien amenaza con llamar a Inmigración para que revele dónde se oculta el chico. Él fue detenido. Según un cura ecuatoriano, la afluencia de ecuatorianos estos días bajó significativamente. Su trabajo en la iglesia le hizo Constatar que dos parejas de ecuatorianos decidieron no casarse cuando se les pidió acudir al consulado a obtener sus pasaportes. Escala, la cónsul que le preparó el multitudinario recibimiento al presidente Rafael Correa en septiembre y que habló de trabajar para los inmigrantes, hoy es vista por la comunidad como una irresponsable e inhumana. “Estoy asustado”, fue la primera reacción de Vicente Mayorga, representante del Frente Unido de Inmigrantes de Nueva York. “Mientras movemos cielo y tierra para proteger a los trabajadores documentados o indocumentados ocurre ese bochornoso incidente. Está bien que se investiguen las irregularidades y que se sancionen a los responsables, pero es espeluznante que haya llamado a Inmigración”. Este frente está escribiendo una carta a la Cancillería pidiendo la remoción inmediata de Escala. Lo mismo solicita Critóbal Lamar, representante del Movimiento Nuevo País de Nueva Jersey y Pensilvania, además de insistir que se revele por qué se dio la orden de denunciar el caso a Inmigración. Según Mayorga “allí ocurre algo oscuro. La expedición de pasaportes siempre ha sido un vox pópuli de irregularidades”. Carlos Zamora, del Centro Cívico Ecuatoriano se pregunta si ¿en efecto sigue la corrupción campante en los consulados y cómo puede ser posible que una cónsul, que debe proteger a sus conciudadanos llame a Inmigración?, “eso es deplorable”, puntualizó. Escala, quien pese a las insistencias no habló para este Diario, sí lo hizo para la televisión y el diario La Prensa. Allí ella dice haber recibido órdenes desde arriba para proceder de la forma que hizo, aunque no da nombres. Luis Gallegos, embajador en Washington, acudió ayer a Newark donde funciona el consulado a tratar de aplacar los ánimos. Señaló que, al menos su trabajo personal, siempre ha sido “hacer todos los esfuerzos por defender a nuestros compatriotas”, dijo tras una reunión con Escala y miembros de algunas organizaciones. Una fuente que dijo conocer más de cerca el tema señaló que uno de los ex funcionarios que es inculpado por falsificación de pasaportes tenía relación con algunas agencias de viajes, que son las que sacaban beneficio de ese posible tráfico de influencias. También expresó que ante “el frenesí en el que estaba Escala fue imposible detenerla para que no haga la denuncia a Inmigración”. Ayer la Cancillería en Quito emitió un boletín en el intento de calmar a la comunidad. Allí anuncia que se envió un equipo de funcionarios para que reemplace a los tres ex empleados destituidos, y que hoy llega otro equipo de auditoría interna del Ministerio de Relaciones Exteriores para indagar las irregularidades. No se menciona si Escala será removida de sus funciones o no. “No voy a hacer comentarios ni a favor ni en contra de que se haga la investigación que pruebe si hubo un ilícito”, dijo Gallegos. Sin embargo, aseguró que con el tema pasaportes hay que actuar con mucha responsabilidad, más en tiempos de terrorismo, porque si éstos son adulterados o mal usados perjudica a los ecuatorianos. “Aquí lo fundamental es brindar protección a los ecuatorianos y que la investigación decida”. Este Diario intentó, sin éxito, contactar a Nancy Córdova, la madre de uno de los implicados en los posibles actos de corrupción. Ella en días pasados denunció que fue agredida por Escala, cuando intentó hablar a favor de su hijo. Según Córdova, la Cónsul le amenazó con reportarla ante las autoridades de Inmigración. Supuestamente, el hijo de Córdova entró al Consulado en Nueva Jersey por influencias de Luis Góngora, ex cónsul en esa ciudad. Sin embargo, Góngora aseguró que la contratación se hizo de acuerdo con los reglamentos de la Organización Internacional de Inmigrantes. “Mandé las carpetas de los aspirantes a Cancillería y allá se escogieron los nombres”.

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