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Represión baja detención de indocumentados en Texas y Nuevo México

Agencia EFE. Desde El Paso. | 19 de Diciembre de 2007 a las 00:00
Las detenciones de indocumentados en Texas y Nuevo México disminuyeron de un 34 a un 38 por ciento en el año fiscal 2007 en comparación al período de 2006, según cifras de la Patrulla Fronteriza. "La disminución se debe a una combinación de recursos, tanto humanos como tecnológicos", informó el portavoz de la Patrulla Fronteriza en el sector de El Paso, Douglas Mosier. Por su parte el director de la Patrulla Fronteriza en el sector de Del Río, Randy Hill, afirmó que la inyección de recursos, sumada a los esfuerzos federales por penalizar criminalmente el cruce de indocumentados han sido determinantes en desalentar a quienes consideraban entrar en Estados Unidos sin documentos. Las cifras de la Patrulla Fronteriza revelan que la disminución de aprehensiones en Texas y Nuevo México sobrepasa considerablemente la disminución del 1,5 por ciento registrada en todo el país en el ejercicio de 2007 (del 1 de octubre de 2006 al 31 de septiembre de 2007). En total en ese período se detuvieron en EEUU a 876.704 indocumentados a lo largo de las 2.000 millas (3.200 kilómetros) de la frontera con México. En el sector de El Paso, que incluye Nuevo México, las detenciones disminuyeron de 122.256 del ejercicio del 2006 a 75.464 en el período fiscal de 2007. "Tenemos más tecnología, más recursos humanos, más inteligencia en el sector, lo que ha traído consigo una disminución en el cruce de indocumentados", afirmó Mosier. Hill señaló por su parte, que en Del Río el operativo Streamline, que envía a los tribunales a los indocumentados en las primeras 48 horas de su detención, en lugar de remitirles de inmediato a México, ha desalentado el ingreso de indocumentado al país. La Patrulla Fronteriza llevó a cabo en Nuevo México durante 2007 un operativo similar denominado Lightning Strike, destinado a desalentar la entrada de indocumentado en las zonas de Deming y Lordsburg, que se convirtieron en importantes corredores utilizados por traficantes de personas y drogas. De acuerdo a las leyes federales, la entrada de indocumentados es considerada un delito menor y conlleva penas de hasta seis meses en prisión y la deportación posterior. Las penas aumentan cuando el indocumentado cuenta con ingresos ilegales previos en el país, y aun más cuando existe una orden de deportación en el pasado, lo que convierte el reingreso en un delito penado con sentencias de varios años de cárcel, según los casos. Los inmigrantes que son llevados a tribunales federales y deportados saben que si regresan a Estados Unidos, podrán ser enjuiciados por un delito federal y ser encarcelados, por lo que optan por evitar intentar otra vez el cruce de la frontera, según la Patrulla Fronteriza.

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