Quienes Somos Trayectoria Programación Escribenos



Escasez de traductores de maya, un dolor de cabeza en las cortes de Inmigración

Texas. Agencias. | 6 diciembre de 2017

Comentar    

En junio de 2016, Lucia cruzó la frontera con su hija de 3 años en Texas. Su viaje desde Santa Eulalia, Guatemala, a pie y en autobús, le tomó casi un mes.

Para Lucía, que ahora vive en Champaign, valió la pena, pues fue para huir de una relación abusiva. "Aquí la vida es bien", comentó la mujer, quien no domina el español.

Lucía, quien pidió que no se revelara su apellido pues vive en Estados Unidos ilegalmente y está en proceso de deportación, es una de las aproximadamente 550 personas en el área de Champaign-Urbana que hablan q'anjob'al, una de las más de 20 lenguas indígenas mayas que se hablan en Guatemala. Pero con la escasez de traductores de lenguas poco comunes como q'anjob'al, una representación efectiva en la corte de Inmigración para quienes hablan esas lenguas nativas puede ser un desafío.

"Cuando no tenemos un traductor que pueda comunicarse con ellos, entonces se tiene que depender de un familiar o de alguien de la comunidad y hacerles preguntas sobre violencia de género o violencia intrafamiliar; no necesariamente obtendremos la información correcta o la imagen completa (de lo que ocurre)", comentó Ashley Huebner, abogada del Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes (NIJC), en Chicago, un programa de Heartland Alliance que brinda asistencia legal a los inmigrantes. Ello realmente entorpece "la capacidad de representar plenamente a estas personas y que estas personas tengan acceso a la protección".

NIJC comenzó a notar un repunte en los casos de inmigrantes que hablan q'anjob'al en los últimos ocho meses. Mientras asisten a las audiencias de la corte de inmigración en Chicago, la mayoría vive en el área de Champaign-Urbana o en el sur de Indiana. Esa lengua fue el decimoséptimo idioma más popular en los tribunales de inmigración de Estados Unidos en 2016, luego de que dos años antes estuviera en el puesto 25, según las estadísticas del Departamento de Justicia. Otras dos lenguas indígenas mayas, mam y quiché, se encontraban entre las 10 lenguas extranjeras más habladas de la lista el año pasado.

Los abogados a menudo luchan por encontrar traductores para ayudarlos a preparar los casos antes de llegar a la corte. En un acto de desesperación, Hillary Richardson, una abogada de NIJC, encontró un DJ de radio en Guatemala que aceptó traducir para su cliente a través de Skype.

"Hay una comunidad guatemalteca en Chicago, pero el poder encontrar a alguien que hable q'anjob'al y español, o q'anjob'al e inglés para poder ayudar, ha sido difícil", dijo Richardson.

Los inmigrantes deben llevar sus propios traductores a entrevistas con funcionarios de la ley ya sea cuando están detenidos o en sus citas para reportarse ante el Buró de Vigilancia de Inmigración y Aduanas (ICE). A menudo confían en lo poco que hablan español.

Confiar en un amigo o familiar para que traduzca, cuando está permitido, también puede plantear problemas para los inmigrantes que intentan obtener asilo. Si huyen de violencia doméstica o sexual, es posible que no quieran compartir su historia con alguien que no conocen, especialmente si se trata de un hombre, dijo Rebekah Niblock, abogada que representa a Lucía y otros inmigrantes que hablan q'anjob'al en el área de Champaign-Urbana.

Para las audiencias en la corte de inmigración, para las cuales el gobierno está obligado a proporcionar traductores para los acusados, los traductores de q'anjob'al a menudo llegan desde otras partes del país. A veces se requieren dos traductores, lo que complica aún más la situación.

Huebner contó que ha estado en los procedimientos judiciales con personas que hablan q'anjob'al donde fue necesario que el tribunal dependiera de una "traducción con relevo", en la que una persona traduce de q'anjob'al a español y otra de español a inglés. A veces, uno de de ellos traduce vía telefónica en lugar de en persona, dijo Huebner.

El presidente Donald Trump ha hecho de la política de inmigración una de sus principales prioridades, y ha prometido aumentar las deportaciones y reducir los cruces fronterizos. Algunos no creen que proporcionar traductores sea responsabilidad del tribunal.

"Creo que (esa situación) dice bastante respecto a que el contribuyente estadounidense tiene que pagar por un traductor, dado el hecho de que los procedimientos de deportación son civiles. No son procedimientos penales", mencionó Hans von Spakovsky, miembro del equipo de expertos conservadores en Washington, Heritage Foundation. Muchos estados, incluido Illinois, dejan en manos de los tribunales determinar si se necesitan traductores en los procesos civiles.

Lucía, de 25 años, fue detenida por Inmigración en la frontera de Estados Unidos en Texas cuando llegó el año pasado. Las autoridades la liberaron con una audiencia de inmigración programada para diciembre de 2018. Ella está solicitando asilo con su hija, argumenta ser víctima de abuso doméstico y dice que teme por su vida en Guatemala, según Niblock, su abogada. Si a Lucía no se le concede el asilo en la corte, será deportada. Mientras tanto, Lucía se reporta con ICE cada dos o tres meses en Chicago, dijo Niblock.

Hoy en día, muchos inmigrantes centroamericanos, como Lucía, entran a EEUU para escapar de violencia doméstica o de la violencia de las pandillas. Pero en la década de 1980, los inmigrantes que huían de las guerras civiles en Guatemala y El Salvador comenzaron a llegar a Champaign-Urbana y buscaron refugio en iglesias que los protegieron de la deportación.

Si bien la unida comunidad de hablantes de q'anjob'al en Champaign-Urbana no puede ayudarse mutuamente en los procedimientos legales, sí se ayudan mutuamente a asimilarse y abrirse camino en un país nuevo. Se ayudan para aprender inglés y español y encontrar trabajos. La mayoría de los inmigrantes que hablan q'anjob'al en el área trabajan en la construcción o en servicios de jardinería o en restaurantes, donde Lucía espera trabajar también.

No está claro si la comunidad de habla q'anjob'al en Champaign-Urbana continuará creciendo bajo la administración de Trump y si los que ya están allí podrán quedarse. (Nancy Stone / Chicago Tribune)

Para ayudar a estos inmigrantes a aprender otro idioma y para educar al resto de la comunidad local sobre sus vecinos que hablan q'anjob'al, el departamento de lingüística de la Universidad de Illinois creó libros con el alfabeto y carteles en q'anjob'al para aulas y folletos con traducciones simples de palabras médicas para los hospitales locales. La Iglesia St. Mary, en Champaign, que fue parte del movimiento santuario en la década de 1980, también tiene una misa semanal en q'anjob'al.

No está claro si la comunidad de habla q'anjob'al en Champaign-Urbana continuará creciendo bajo la administración de Trump y si los que ya están allí podrán quedarse. Mirando hacia el futuro, Lucía dice que no quiere regresar a Guatemala. Quiere conseguir un empleo y quedarse en Champaign.

"Solo Champaign está bien. Es bonito también", dijo Lucía.

 

 



Comentar     Arriba

ESCUCHENOS EN LINEA

En celulares!

streaming ios streaming android streaming bb y otros streaming android

PROGRAMAS EN AUDIO

Síguenos en

Facebook

Twitter

Blogs

Pensamiento Crítico

EE.UU. y elecciones en Honduras: silencios e impunidad de ayer y hoy

El inesperado “apagón” del sistema de conteo electoral acontecido en las recientes elecciones...

Tendencias de las políticas educativas en Centroamérica

“Imitando a las universidades privadas y a las escuelas de administración de las empresas...

Agroecología en Revolución: La soberanía comienza por las semillas

Uno de los retos más importantes de la Revolución Bolivariana es la construcción de un modelo de...