Familia de deportado a El Salvador siente esperanzas después que congresista lo visitara

San Salvador. MundoHispánico. | 12 de Febrero de 2018 a las 16:07

Luego de casi un año que José Escobar, un salvadoreño de 32 años, fuera deportado tras ir a una cita rutinaria con las autoridades federales de inmigración en Houston, el congresista de Texas, Al Green, se reunió con el hombre en el aeropuerto de El Salvador para darle esperanzas al inmigrante de volver a Estados Unidos.

“Al Green me llevó (el 4 de febrero) a mí para ir a ver a mi esposo, no sabía yo que él es el primer congresista en ir a ver a una persona que fue deportada”, dijo a MundoHispánico Rose Ascencio, ciudadana estadounidense, esposa de Escobar, quién trabaja como recepcionista en el Texas Children’s Hospital. “Me alegró mucho, porque dije: ‘Ay Dios mío’ un congresista va a ver a mi esposo. Fue para preguntarle como está y para decirle que no nos hemos olvidado de ti, la lucha aún sigue”.

Según Gregory Palmore, vocero del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) el inmigrante que fue deportado el 2 de marzo del 2017 no cuenta con un récord criminal.

“Mi esposo trabaja a veces cuando le hablan para ser ayudante de recoger rocas, pero yo le digo a él que prefiero que no trabaje porque se lastima y lo único que gana son 5 dólares al día”, añadió Ascencio, quién se comunica diariamente con su esposo vía Skype. “Lo poquito que gana lo gasta en la farmacia para comprar bandas para curarse las manos”.

Es por esta razón que el congresista dijo a MundoHispánico vía telefónica, que no es justo que Escobar siga en un país en el que nació pero no conoce, pues vivió en los Estados Unidos por más de 16 años. Escobar echó raíces en el país con un estatus de protección temporal mejor conocido como el TPS, que se otorgó a los salvadoreños víctimas de un terremoto en el 2001.

 “Creo que él ha demostrado el tipo de comportamiento que queremos en personas quienes son ciudadanos americanos”, apuntó Green. “Creo que se ha ganado el derecho de ganar un camino de regresar a su casa en los Estados Unidos para que en el futuro obtenga su ciudadanía”.

Green espera que en menos de un año junto a su abogado puedan conseguirle una exención para que regrese sin ningún problema.

El congresista se reunió con Escobar por tres horas en un cuarto en el aeropuerto de El Salvador y luego regresó a Houston debido al peligro de las pandillas de ese país, dijo Green. Foto: Proporcionada por Green

Escobar, quien trabajaba como pintor, tiene dos hijos estadounidenses, Carmen, de 3 años, Walter, de 8 años.

“No estoy de acuerdo con Trump de usar a estos inmigrantes para obtener el muro”, añadió el legislador. “Estoy en desacuerdo de que alrededor de 200 mil personas tengan tal vez que regresar a su país tras el gobierno acabar el programa de visados temporales (TPS) para salvadoreños”, añadió.

El Salvador es uno de los países más peligrosos del continente, una nación empobrecida de 6.4 millones de habitantes con una de las tasas de homicidios más altas del mundo. Por dicha razón, el Departamento de Estado aconseja no visitarlo debido al alto número de homicidios, violaciones y otros crímenes violentos en el país.

“Si no fuera por su lugar de nacimiento, lo llamaríamos un ciudadano estadounidense”, apuntó Green, “Escobar es el tipo de ciudadano que admiramos”.