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100 millones de dólares por hondureño muerto en cárcel EU

EFE. Desde Charlotte. | 21 de Enero de 2008 a las 00:00
Una familia latina de Carolina del Norte llegó a un acuerdo millonario fuera de los tribunales en el condado Davidson por la muerte de Carlos Claros Castro de una paliza propiciada por dos oficiales de detención. El monto original de la demanda civil, presentada el 21 de noviembre de 2006 por José Donaldo Claros, hermano del hondureño, quien murió el 7 de enero de 2006, fue de 100 millones de dólares. En ésta se acusa a los oficiales de la cárcel de la ciudad de Lexington, al este de Raleigh, capital del estado, Brandon Huie, Ron Parker y autoridades del condado, de "excesivo uso de fuerza y no haber prestado al detenido atención médica a tiempo". En los documentos de corte no se especifica el monto del acuerdo al que se llegó la semana pasada. Según Larry Potes, presidente de la Junta de Comisionados de Davidson, para este tipo de situaciones el seguro del condado cubre un máximo de cuatro millones de dólares. Aunque este caso es récord público, no así los detalles al que llegaron ambas partes ni la cantidad de dinero acordada por compensación. Claros, un inmigrante indocumentado que llegó a los Estados Unidos en 2003 y trabajaba como cocinero, fue arrestado el 6 de enero de 2006 por manejar borracho, sin licencia y por abandonar la escena de un accidente, de acuerdo con informes policiales. Aparentemente el hondureño se puso agresivo con los alguaciles Huie y Parker, quienes terminaron amarrándolo a una silla y golpeándolo hasta matarlo. La autopsia reveló que la muerte del reo resultó ser un homicidio. En su cuerpo encontraron varios morados, sangrado interno, signos de asfixia, y marcas propiciadas por una pistola tipo "táser". Los administradores de la cárcel argumentaron que no tenían suficiente personal para controlar a los detenidos, y dificultadas para comunicarse con aquellos que no dominan el inglés o tienen problemas mentales. Según el reporte de la Oficina Estatal de Investigación (SBI, en inglés), Huie golpeó a Claros en la cabeza con su mano derecha, la misma que utilizaba para aguantar la pistola "táser". También le pegó en las piernas con un bastón. Parker, quien era un supervisor, dijo al SBI que fue a ayudar a Huie porque "Claros estaba atacando al alguacil". Este admitió golpear a Claros tres o cuatro veces con su bastón para agarrar sus piernas. El reo comenzó a vomitar sangre y después de más forcejeos, los oficiales colocaron las esposas y controlaron al detenido que comenzó a ponerse azul. Claros fue trasladado de inmediato al Hospital de Lexington donde murió minutos después. Jorge Medina, presidente de Hondureños Unidos de las Carolinas, comentó este lunes a Efe que este caso sienta un precedente en el estado. "La gente debe denunciar los abusos porque es la única manera de castigar a los culpables. Fue muy doloroso lo que sucedió a este hondureño, pero al final se hizo justicia", destacó el líder comunitario. Huie y Parker fueron encontrados culpables ese año de asesinato involuntario. Huie fue condenado a 20 meses de prisión y Parker a 16 meses.

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