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Anticipan arremetida del voto latino en las elecciones

La Estrella. Desde Fort Worth. | 25 de Enero de 2008 a las 00:00
El voto latino no representa todavía un factor decisivo en la carrera por la presidencia de los Estados Unidos, pero el crecimiento sostenido de sus nuevos electores, que es superior al que registran la comunidad anglosajona y la afroamericana, influirá cada vez más en todas las esferas de la vida nacional, aseguraron este viernes especialistas en el desarrollo de la comunidad latina y líderes sociales. En los comicios presidenciales del 2000 había 7.5 millones de latinos registrados en el padrón electoral y de estos, 5.3 millones votaron. Cuatro años después, aumentaron a 9.3 millones los registrados, mientras que 7.5 millones de ellos acudieron a las urnas. Los datos provienen del Southwest Voter Registration Education Project (SVREP), fundado en San Antonio en 1974 con el propósito de “empoderar a los latinos y otras minorías, mediante el aumento de su participación en procesos democráticos de EU”. Lydia Camarillo, vicepresidenta del SVREP, estimó que mientras en la elección presidencial de 2004 el voto latino representó el 6 por ciento del total de sufragios, en los comicios de noviembre entrante, cuando sumen casi 12 millones de latinos registrados, unos 10 millones podrían votar, y esto significaría el 6.6 por ciento de los electores de la jornada. Si bien las cifras muestran un aumento paulatino del voto latino, el catedrático de la University of North Texas (UNT) Roberto Calderón, destacó que en las épocas en que esta comunidad ha visto amenazados sus derechos, el repunte ha sido todavía más notorio. “La propuesta 187 impulsada en 1994 por el gobernador de California Pete Wilson, con el propósito de que todo funcionario público denunciara a cualquier sospechoso de ser «ilegal», volcó a cientos de miles de mexicoamericanos hacia un proceso gigante para hacerse ciudadanos y luego votar”, dijo Calderón. “El proyecto Sensenbrenner, que a fines de 2005 pretendió convertir en delincuentes a los inmigrantes indocumentados, tuvo un efecto aún mayor. Desde las marchas de la primavera de 2006 alrededor de 1.9 millones de residentes, la gran mayoría de origen latino, iniciaron su proceso de ciudadanía”, agregó el doctor en Historia. Para encaminar políticamente esta movilización el SVREP está a cargo de cuatro estrategias para incorporar al registro de votantes a medio millón de personas, antes de la elección presidencial. En Texas la meta es registrar a 100 mil. Para ello iniciarán en febrero campañas en escuelas de educación media y superior, organizaciones comunitarias y sociales, entre otras. Camarillo adelantó que en los condados de Tarrant y Dallas se espera incorporar al registro de votantes a unos 50 mil ciudadanos. Por su parte, las Comunidades Aliadas de Tarrant (CAT) realizarán el 3 de febrero un foro sobre votación y para analizar qué asuntos relacionados con los inmigrantes están incorporando los candidatos en su plataforma. José Aguilar líder de CAT, indicó que entre los latinos registrados y no registrados existen muchas dudas sobre cómo votar y por qué partido hacerlo. El historiador Calderón consideró que pese a que el voto latino en elecciones nacionales aún es ampliamente rebasado por el voto anglosajón y el afroamericano, en la contienda del 2004, el 20 por ciento de los sufragios en Texas fueron de electores latinos. “El escenario político está cambiando. El Mexican American Legislative Caucus cuenta con 43 miembros en las cámaras legislativas de Texas. Ese 20 por ciento de los votos ha contribuido a que gente de ascendencia latina ocupe ya el 25 por ciento de los escaños”, enfatizó el catedrático de la UNT. Respecto a la intención del voto, Calderón consideró un tanto natural que cualquier latino que participara en elecciones, por primera vez en su región, recibiera el respaldo de su comunidad por el solo hecho de ser latino. “El primer senador en Texas de origen latino fue Henry B.González, electo en 1956. Mucha gente aún lo recuerda. El Acta del Derecho al Voto fue aprobada en 1965 y gracias a la lucha de organizaciones como el Fondo Mexicoamericano para la Defensa y la Educación (MALDEF), en 1976 hubo una enmienda que acabó con la discriminación que sufrían en este ejercicio político ciudadanos de origen latino y asiático. Desde una perspectiva histórica, esto sucedió apenas ayer”, consideró. La activista Lydia Camarillo dijo que una pregunta importante que había al inicio de la carrera presidencial, era qué papel desempeñaría Bill Richardson, como el único candidato con raíces latinas. “Sin embargo, mucha gente no sabía que era latino. Estaba en juego tomar una decisión basada en el origen étnico o en identificación de género, pero la gente latina, que conoce más a los Clinton, mostró más simpatía por Hillary; pero también reconoce a Obama como un representante de las minorías”, dijo. Agregó que California, Florida, Nuevo México, Colorado y Texas son bastiones del voto latino y aclaró que esos estados concentran cerca de 200 votos de un total de 270 que definirán la carrera presidencial.

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