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Escuelas de mayoría latina sufren grave crisis académica

EFE. Desde Kissimmee. | 30 de Enero de 2008 a las 00:00
Varias escuelas de Florida Central con mayoría de estudiantes latinos afrontan una crisis que podría obligarlas a despedir a todo su personal por no cumplir con los requisitos de rendimiento académico que impone la ley federal Que Ningún Niño Se Quede Atrás (NCLB, en inglés). Se trata de ocho escuelas primarias pertenecientes al Distrito Escolar de Osceola, donde de sus 53,335 estudiantes, el 49.9 por ciento es latino y durante los últimos cinco años no han logrado obtener un progreso anual adecuado, como exige la ley a las escuelas que reciben fondos federales del denominado "Título Uno". El programa "Título Uno" otorga fondos para distintos planees relacionados con el mejoramiento académico de estudiantes pertenecientes a grupos minoritarios, en situaciones de desventaja, y con un alto porcentaje de estudiantes que reciben almuerzo escolar gratis o a un precio reducido. El programa se mide en Florida a través de distintas evaluaciones académicas estandarizadas, incluyendo las Pruebas Comprensivas de la Florida, FCAT. Estas pruebas toman en cuentan el rendimiento de los niños que aprenden inglés (LLE, en inglés) y que llevan un mínimo de dos años en un programa ESOL (Inglés para quienes hablan otra lengua). En Osceola, alrededor del 20 por ciento de los estudiantes es considerado LLE. Bajo la ley federal, las ocho escuelas que han fallado en obtener un AYP tienen oportunidad de remediar el problema, dependiendo de las veces -desde dos a cinco años consecutivos- y que van desde la decisión de los padres de escoger otra escuela, hasta la disponibilidad de servicios académicos adicionales, como tutorías gratis, y el cierre del plantel y la contratación de nuevo personal académico, bajo un plan de reestructuración. "Estamos convocando a los padres a una serie de reuniones en las que discutiremos los planes de reestructuración de cada escuela", dijo a Efe Donald Miller, Director de Programas Especiales del Distrito Escolar de Osceola y quien trabaja en la presentación de opciones disponibles para estas escuelas, bajo la ley NCLB. "Se podría despedir a todo el personal de la escuela que sea vital para el rendimiento académico, incluyendo a los directores", indicó. También, dijo que se podría cerrar la escuela y reabrirla como una semi-privada. Además de estas opciones, en estas juntas se revisará las posibilidades de que las escuelas pasen a ser manejadas por entidades privadas, que hayan demostrado eficacia académica y que trabajarían bajo contrato con el distrito escolar, agregó. Junto a estas medidas también existe la posibilidad de que se examine el currículo de las escuelas con miras a hacer cambios en el mismo que ayuden a la mejoría de habilidades en matemáticas, lectura y escritura. Desde el martes los padres de las escuelas Kissimmee, Cypress, Central Avenue, Ventura, Ponciana, Thacker y Boggy Creek empezaron a recibir cartas en las que el distrito les informa sobre la crisis, los planes de reestructuración y las opciones disponibles para resolverla. La ley federal previene además que las escuelas y juntas escolares no sólo tomen en cuenta al momento de implementar un plan, a los maestros y personal de cada una de las escuelas afectadas, sino que además debe contar con la participación y aprobación de los padres de los alumnos de las escuelas envueltas. El Distrito Escolar de Osceola no es extraño a los problemas confrontados por no cumplir con un AYP, debido a que como distrito, no ha logrado llenar los requisitos del Progreso Anual Adecuado o AYP por los últimos cinco años escolares, de acuerdo con datos del Departamento de Educación. El problema se repite en Florida, donde sin embargo las autoridades educativas tratan de resolver el problema mediante la creación de medidas que permitan ayudar a los estudiantes a mejorar sus habilidades académicas, mientras responsabiliza a escuelas y maestros por el rendimiento estudiantil. En 2007, un total de 3,233 escuelas de la Florida fueron calculadas para medir su progreso anual adecuado; sin embargo, sólo 1,061 escuelas lograron un AYP mientras que Ningún Niño Se Quede Atrás, 2,172 no pasaron. Con todo, la cifra representa un aumento en la mejoría académica en comparación con el año escolar anterior, cuando sólo 916 obtuvieron un AYP y 2281 no, de acuerdo con datos del Departamento de Educación de la Florida. Siendo Osceola un condado de mayoría de estudiantes latinos, el problema del rendimiento y mejoramiento escolar toca de cerca de esta comunidad que cada vez más se expande dentro de ese condado y sus escuelas. Por ello, los estudiantes requieren de ayuda para lograr superar las pruebas comprensivas mientras aprenden inglés, un desafío no sólo para los niños pero también para los maestros y las escuelas, afirma Miller. "Aunque no podemos citar como un factor único para no lograr un AYP a los niños en educación especial y los que aprenden inglés, es aceptable decir que es una causa importante ya que es difícil pasar un examen en un idioma que no se domina, como deben hacer los niños latinos cuyo grado cuenta para la escuela y para si mismos, después que llevan dos años aprendiendo inglés", agregó.

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