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Latinos y negros rivalizan en las elecciones del Partido Demócrata

Diario El Universal, de México y Diario Exterior, de New York. | 6 de Febrero de 2008 a las 00:00
No es difícil entender la vieja historia de tensiones y confrontaciones entre negros y latinos en Estados Unidos: viven en los mismos barrios pobres de Los Ángeles, Nueva York y Chicago. Habitan las mismas vecindades con frecuencia infestadas de ratas, pandillas y drogas, y se disputan los empleos que nadie desea: lavar pisos y ventanas en las tiendas de autoservicio, cambiar las sábanas de los hoteles de paso, levantar construcciones y servir a los blancos en los restaurantes de comida rápida.

Por Wilbert Torre, diario El Universal, de México. Desde Washington

Es una historia que se olvida y se recuerda cada que un latino o un negro muere asesinado por motivos raciales (crímenes de odio los llaman aquí) o cada vez que hay elecciones, porque ambos grupos representan a las dos principales minorías del país más poderoso del mundo. Una franja importante de los negros y los latinos se disputan con regularidad lo peor del sistema económico, asistencialista y educativo de Estados Unidos. "En los años 70 la relación entre negros y latinos se veía a través de unos anteojos con cristales rosas", dice el capítulo inicial del libro La presumible alianza: el conflicto soterrado entre negros y latinos, escrito por el profesor mexicano-estadounidense Nicolás C. Vaca. "Eran los hermanos bajo la misma piel que luchaban contra el blanco opresor". Pero esa circunstancia cambió con el paso del tiempo y conforme las comunidades negras y latinas comenzaron a competir por casa, vivienda y empleos, el trato de hermanos se transformó en un conflicto que nunca antes cobró tanta relevancia política como en la elección interna que libran Hillary Clinton y Barack Obama: la nominación en el Partido Demócrata atraviesa de manera irremediable por la línea racial que divide a negros e latinos. Las razones del conflicto y las dimensiones que ha tomado en ciudades como Los Ángeles son sobre todo económicas. De acuerdo con el Censo de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, 40% de los jóvenes afroestadounidenses en edad de trabajar están desempleados. Un estudio del Pew Research Center calculó que para la población negra la creciente presencia de latinos inmigrantes trabajadores representa un formidable obstáculo para encontrar empleo. Menciona que 78% de los negros jóvenes dicen que es difícil encontrar trabajo en su comunidad, comparado con 55% de los latinos. Esas tensiones se traducen en la vida diaria y tal vez la mejor forma de explicarlo es un famoso refrán americano: "Toda la política es local". Por ejemplo; la primera vez que el hoy alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, intentó ser electo, 80% de los negros votaron contra él y en favor de un blanco. En fechas más recientes, en Oakland se disputaron la alcaldía un afroestadounidense, Ron Dellums y un mexicano-estadounidense, Ignacio de la Fuente. Lo que sucedió es que los negros votaron por su candidato y los latinos por el suyo. Esos escenarios de conflicto y división social y política han comenzado a debatirse ante el fragor de la batalla por la nominación demócrata y la urgencia de Hillary Clinton y particularmente de Obama por sumar los votos latinos a su causa. "El votante latino —y quiero decir esto con cuidado— no ha mostrado una gran disposición o afinidad por apoyar a los candidatos negros", dijo a la revista The New Yorker el reconocido encuestador Sergio Bendixen, a propósito de la contienda interna demócrata. Paula McClain, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Duke, opinó que es más probable que los latinos voten por Clinton que por Obama, porque se identifican más con los blancos que con los negros. "Los latinos tienden a identificarse más con los blancos que con los afroestadounidenses por las jerarquías raciales dentro de su propia sociedad", dijo McClain.

Lealtades según raza y género

Por J. Jaime Hernández, diario El Universal

El día después de la caótica jornada electoral del martes, la lucha por la nominación demócrata a la presidencia entre Hillary Clinton y Barack Obama ha dejado al descubierto un electorado de lealtades divididas por cuestiones de raza y género, que tendrá que reagruparse y restañar heridas antes de noviembre próximo si no quiere perder la oportunidad de reconquistar la Casa Blanca. Tras una jornada que ha sido incapaz de arrojar un claro vencedor entre Clinton y Obama, la radiografía del voto confirma la fractura de unas bases donde la marca electoral de los Clinton sigue gozando de amplio apoyo entre los latinos, donde las mujeres siguen siendo el principal bastión de Hillary y los afroestadounidenses han apostado mayoritariamente en favor de Obama. Con casi dos tercios del voto latino en su bolsillo, Hillary Clinton pudo alzarse con victorias importantes en los estados de Nueva York, Arizona y California. La lealtad del voto latino, que se tradujo en un apoyo de 61% a nivel nacional, ha permitido a la senadora por Nueva York compensar la pérdida de apoyos entre los electores afroestadounidenses, tras la desastrosa campaña de su esposo, Bill Clinton, en Carolina del Sur. "Los latinos votaron en favor de Hillary Clinton pero no necesariamente contra Barack Obama", aseguró Arnoldo Torres, estratega electoral y analista político. "Los latinos votaron por Hillary en Arizona, California y Nueva York porque ella hizo bien su trabajo con varios meses de antelación y porque se aseguró el apoyo de líderes latinos, mientras que Barack Obama simple y sencillamentre llegó tarde y mal en la búsqueda de apoyos entre los latinos en estados claves como California", aseguró el especialista. Cuando Obama reconoció ayer desde Chicago que, si bien Hillary Clinton había ganado el apoyo de más de 60% de los latinos a nivel nacional, aseguró que, a pesar de no contar con el tiempo ni la fama de la senadora entre los latinos, su campaña había conseguido penetrar entre los electores latinos más jóvenes en California y Arizona. "Es sólo cuestión de tiempo y de mayor empeño para que los latinos me conozcan mejor y entiendan que soy un candidato que lucha por los derechos de todos", aseguró Obama al reconocer que aún le falta mucho camino por recorrer para hacerse con el apoyo de una base electoral que hoy supone más de 10 millones de votos y que ha demostrado su peso e influencia durante un supermartes electoral de alcance histórico. Pero si Hillary Clinton pudo hacerse con victorias clave gracias al apoyo del voto femenino, de los electores mayores de 50 y de los latinos, Obama cosechó importantes triunfos en estados importantes como Georgia, Illinois y Alabama, gracias al apoyo de los afroestadounidenses que votaron por él en más de 80%. La fractura del voto por motivos de raza ha sido una cuestión que preocupa a los estrategas del partido, convencidos de que, en el contexto de una larga batalla, la división de las bases demócratas sólo podría beneficiar a los republicanos. "La división entre afroestadounidenses y latinos es un tema muy sensible que necesitan resolver si los demócratas quieren ganar en las presidenciales", advirtió Torres. Pero no sólo la raza, sino el género, se ha desvelado como un factor clave en el caso de la primera mujer que aspira a la Casa Blanca. Según los sondeos de la CNN, AP y The Washington Post, las mujeres siguen siendo el ejército más leal a Hillary Clinton y su participación (en algunos casos con más de 59%) fue decisiva en estados como Massachusetts, donde gracias a ella consiguió arrebatar una victoria simbólica al clan de los Kennedy, que en días pasados dio su apoyo a Obama.

Sin los latinos, Obama no gana

Diarioexterior.com y agencia EFE. Desde Nueva York.

La senadora Hillary Clinton confirmó el favoritismo entre la comunidad estadounidense de origen latina en las primarias del "supermartes," al vencer en estados de gran presencia latina como California, Nueva York y Nueva Jersey frente su rival Barack Obama, según los analistas. El senador Obama mantiene íntegras sus aspiraciones a la candidatura presidencial demócrata, a pesar de no lograr el respaldo latino y a la victoria de Clinton en los estados de mayor población como Nueva York o California. Aunque la contienda entre los dos precandidatos demócratas por una nominación a la presidencia sigue reñida, Clinton obtuvo el apoyo en 6 de los 10 estados con más población de origen latino, según proyecciones de medios. Sólo en Illinois, Obama logró hacerse con la mayoría del voto latino, aproximadamente un 59% frente al 41 para Clinton. Pero en el resto de los estados de fuerte presencia latina, como California, Nueva York y Arizona, el voto latino se decantó abrumadoramente para Hillary Clinton, según las encuestas. La participación en Illinois fue alta y en Chicago superó el 51 por ciento de los electores registrados, a pesar del frío y la lluvia en una jornada invernal. "Los latinos (le) dieron la victoria a Hillary," sostuvo este miércoles Vanessa Cárdenas, analista del Center for American Progress (CAP). "Clinton ha tenido el apoyo de la comunidad latina por mucho tiempo y ella realmente se ha dedicado a ellos en los últimos seis meses de campaña," agregó. Cárdenas señaló que los votantes más viejos se acuerdan de las políticas favorables a los latinos durante la presidencia de Bill Clinton en los años 1990 y confían en que Hillary haga un buen gobierno. La ex primera dama defiende un plan de salud universal y trae un historial de lucha por los derechos de mujeres y niños, una plataforma que importa a la comunidad latina. "Cuando Bill estaba en el poder eso fue un bonanza," dijo Napoleón Spin, un taxista de origen ecuatoriano en Nueva York que votó por Hillary, a quien calificó como una mujer fuerte. El senador Obama, que si resultara electo sería el primer presidente afrodescendiente de Estados Unidos, intensificó su campaña por el voto latino en los últimos días antes del maratón de 24 primarias del "supermartes." El precandidato demócrata ha obtenido el apoyo creciente de jóvenes y estadounidenses de origen latino que son independientes, pero no cambió el favoritismo hacia Clinton. Una muestra fue que la ex primera dama obtuvo el voto de siete de cada 10 latinos en Nueva York, frente a dos de cada 10 para su contendor. También conquistó dos veces más votos latinos que Obama en California, el estado más poblado del país donde votan unos 5 millones de latinos, según Cárdenas. Obama, por otro lado, obtuvo tan sólo un 52 por ciento del voto latino en su propio estado, Illinois, que cuenta con importante comunidad latina. En general, Obama concentra su poder de atracción entre los electores jóvenes, los afrodescendientes y los profesionales con educación superior, que se inspiran en su mensaje de "cambio" y "esperanza", según lo reflejado por sondeos. Previamente, Clinton ya había logrado ganar las primarias de Nevada y Florida con la ayuda de los latinos. Hay más de 17 millones de latinos aptos a votar en Estados Unidos en las elecciones generales de noviembre, casi un 9 por ciento del total, según el centro Pew Latinic Center. Y su influencia en el escenario electoral es creciente. Para el encuestador John Zogby, de Zogby International, la proporción de latinos votantes podría llegar a 11 por ciento de 130 millones de electores este año. En el 2000, representaban un 5 por ciento de los 95 millones de votantes. Los latinos son además la minoría de más rápido crecimiento en Estados Unidos, sea por nacimientos o inmigración, sumando más de 43 millones de personas para una población que supera los 300 millones. Por eso, señala Zogby, va a ser cada vez más difícil ganar una contienda en el país sin contar con los electores latinos. Esa es una particular amenaza para los republicanos si siguen con una línea dura frente a la inmigración ilegal, agregó, ya que la mayoría de los 12 millones de indocumentados en Estados Unidos son latinoamericanos. "El discurso anti-imigración republicano es alienante para los votantes latinos," opinó Zogby. Los latinos se identifican mayormente con los demócratas (un 57 por ciento), mientras que otro 23 por ciento con los republicanos, según sondeos. Los que votan por republicanos, además de los cubano estadounidenses de Florida, son en general los que tienen negocios y defienden el pago de menos impuestos, los que están en las fuerzas armadas y los evangélicos. El principal ganador de la contienda republicana el martes, el senador John McCain, quien se consolidó como favorito a una nominación, es el único que defiende una reforma migratoria. McCain fue coautor de un proyecto de ley con el demócrata Ted Kennedy que legalizaría a los inmigrantes, pero fracasó en el Congreso por la oposición de republicanos conservadores, para quienes eso sería dar amnistía a quienes violaron la ley. "Obama mantiene intactas sus aspiraciones pero va a tener que cambiar la estrategia", afirmó Juan Andrade director del Instituto de Liderazgo Latino de EU. Andrade sostiene que ante las próximas primarias de Texas, Ohio y Virginia Obama está obligado a tratar de "poner en juego una coalición amplia con mayor apoyo de anglos y de latinos". La falta de respaldo de los latinos a Obama se explica, por un lado, por la buena imagen de Clinton entre los latinos que nace, a su vez, de la positiva percepción de la gestión del presidente Bill Clinton (1993-2001). Andrade sostiene también que Obama parece sentirse incómodo ante los latinos, "quizás por haber votado a favor de la construcción del muro en la frontera en octubre de 2006". En Illinois, el respaldo latino se explica porque Obama es más conocido al ser elegido senador por este estado. En las primarias del "supermartes" en Illinois se notó la participación de inmigrantes recién nacionalizados, según la Coalición de Illinois para la Defensa de Inmigrantes y Refugiados. "Los inmigrantes mostraron su poder colectivo y enviaron un mensaje a los políticos y público en general que están comprometidos políticamente y listos para luchar por sus derechos" , afirmó un comunicado de esa coalición que hizo una campaña para promocionar la participación. La coalición registró 56 mil nuevos ciudadanos para votar en las primarias, que se notó no sólo en Chicago sino también en ciudades como Waukegan y Schaumburg con elevado porcentaje de habitantes latinos. Según las encuestas, Clinton tuvo su mejor apoyo en Illinois entre las mujeres, los votantes blancos y mayores, así como latinos y de bajos recursos. Obama a su vez obtuvo 8 de cada 10 votos afroamericanos, votos de electores blancos, con buena educación y de los jóvenes, además del apoyo latino. "Nuestro tiempo ha llegado. Nuestro movimiento es real y el cambio está llegando" , dijo en la noche del martes Obama ante sus seguidores en un acto realizado en un hotel de Chicago. Obama reiteró su mensaje de conciliación nacional para superar las diferencias por raza o sexo. "Nuestras escuelas decrépitas están robando el futuro de los niños negros y blancos", denunció.

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