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Elecciones EU reavivan la pugna entre latinos y negros

SUN. Desde Washington. | 7 de Febrero de 2008 a las 00:00
No es difícil entender la vieja historia de tensiones y confrontaciones entre negros y latinos en Estados Unidos: viven en los mismos barrios pobres de Los Ángeles, Nueva York y Chicago. Habitan las mismas vecindades con frecuencia infestadas de ratas, pandillas y drogas, y se disputan los empleos que nadie desea: lavar pisos y ventanas en las tiendas de autoservicio, cambiar las sábanas de los hoteles de paso, levantar construcciones y servir a los blancos en los restaurantes de comida rápida. Es una historia que se olvida y se recuerda cada que un latino o un negro muere asesinado por motivos raciales (crímenes de odio los llaman aquí) o cada vez que hay elecciones, porque ambos grupos representan a las dos principales minorías del país más poderoso del mundo. Una franja importante de los negros y los latinos se disputan con regularidad lo peor del sistema económico, asistencialista y educativo de Estados Unidos. “En los años 70 la relación entre negros y latinos se veía a través de unos anteojos con cristales rosas”, dice el capítulo inicial del libro “La presumible alianza: el conflicto soterrado entre negros y latinos”, escrito por el profesor mexicano-estadounidense Nicolás C. Vaca. “Eran los hermanos bajo la misma piel que luchaban contra el blanco opresor”. Pero esa circunstancia cambió con el paso del tiempo y conforme las comunidades negras y latinas comenzaron a competir por casa, vivienda y empleos, el trato de hermanos se transformó en un conflicto que nunca antes cobró tanta relevancia política como en la elección interna que libran Hillary Clinton y Barack Obama: la nominación en el Partido Demócrata atraviesa de manera irremediable por la línea racial que divide a negros y latinos. Las razones del conflicto y las dimensiones que ha tomado en ciudades como Los Ángeles son sobre todo económicas. De acuerdo con el Censo de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, 40% de los jóvenes afroestadounidenses en edad de trabajar están desempleados. Un estudio del Pew Research Center calculó que para la población negra la creciente presencia de latinos inmigrantes trabajadores representa un formidable obstáculo para encontrar empleo. Menciona que 78% de los negros jóvenes dicen que es difícil encontrar trabajo en su comunidad, comparado con 55% de los latinos. Esas tensiones se traducen en la vida diaria y tal vez la mejor forma de explicarlo es un famoso refrán americano: “Toda la política es local”. Por ejemplo; la primera vez que el hoy alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, intentó ser electo, 80% de los negros votaron contra él y en favor de un blanco. En fechas más recientes, en Oakland se disputaron la alcaldía un afroestadounidense, Ron Dellums y un mexicano-estadounidense, Ignacio de la Fuente. Lo que sucedió es que los negros votaron por su candidato y los latinos por el suyo. Esos escenarios de conflicto y división social y política han comenzado a debatirse ante el fragor de la batalla por la nominación demócrata y la urgencia de Hillary Clinton y particularmente de Obama por sumar los votos latinos a su causa. “El votante latino -y quiero decir esto con cuidado- no ha mostrado una gran disposición o afinidad por apoyar a los candidatos negros”, dijo a la revista The New Yorker el reconocido encuestador Sergio Bendixen, a propósito de la contienda interna demócrata. Paula McClain, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Duke, opinó que es más probable que los latinos voten por Clinton que por Obama, porque se identifican más con los blancos que con los negros. “Los latinos tienden a identificarse más con los blancos que con los afroestadounidenses por las jerarquías raciales dentro de su propia sociedad”, dijo McClain.

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