Escúchenos en línea

Comunidad latina solidaria con el hospital St. Jude de NY

EFE. Desde Nueva York. | 7 de Febrero de 2008 a las 00:00
La comunidad latina de Nueva York mostró este jueves su solidaridad con el hospital St. Jude que ofrece tratamiento gratis cada año a miles de niños, muchos de ellos latinos, con cáncer y otras enfermedades. Los teléfonos no cesaron de sonar este jueves en Radio WADO, una veterana emisora latina, que durante dos días y por seis años lleva a cabo el maratón "Promesa y Esperanza", este año con la meta de sobrepasar el millón de dólares, objetivo que confían lograrán. "St.Jude es un hospital sin paredes, donde no se pregunta si eres residente, ciudadano, o cuánto dinero tienes, nada importa, sólo que un niño necesita nuestra ayuda. Todo se le provee, se le hace el papeleo y ese niño viene al hospital", comentó a Efe la ecuatoriana Glendalee Ramón, representante para el mercado latino del hospital St. Jude". Esta institución sanitaria no sólo se dedica al tratamiento del cáncer, VIH y otras enfermedades catastróficas infantiles, sino a la búsqueda de la cura y trabaja con clínicas afiliadas en más de 70 países que incluyen Nicaragua, Chile, Costa Rica, Ecuador, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Venezuela. En Colombia, apoya la colaboración médica a través de su sitio interactivo "Cure4kids.org", que cuenta con más de 473 profesionales de la salud en ese país sudamericano. "Todo es gratis para todos, aun para personas con dinero y cada niño tiene un equipo especial de doctores que se dedican a sus necesidades", comentó Ramón. Agregó que el hospital necesita 1,267,349 dólares diarios para operar, los cuales son cubiertos en su mayoría por contribuciones públicas. La institución ofrece a los niños tratamiento médico -su personal cuenta con galenos latinos-, medicinas, sicólogos, trabajador social y maestros que les mantienen al día con sus cursos, además de vivienda, transporte y entretenimiento para ellos y su familia. "El apoyo de la comunidad latina al hospital no se puede negar, el teléfono no para de sonar y siempre hemos logrado nuestra meta de recaudación de fondos y este año lo volveremos a hacer", aseguró Ramón, quien recordó que figuras como Antonio Banderas, Jimmy Smits, Marc Anthony y Daisy Fuentes, entre otros, se han unido al apoyo a los programas de la institución. El St. Jude atiende 260 pacientes cada día, que han llegado allí referidos por sus médicos, y mantiene alrededor de 5,100 pacientes activos, muchos de los cuales reciben tratamiento ambulatorio, como José Rodríguez, de 15 años, que acude cada seis meses a la institución para chequeo médico. A los 12 años, José había ganado medallas de la Federación de Ciclismo de Puerto Rico, pero su vida cambió cuando se le descubrió osteosarcoma en la tibia de la pierna derecha, un tumor óseo maligno más común en la juventud. El osteosarcoma tiende a ocurrir en los huesos del muslo (cerca de la rodilla), en la parte alta del brazo (cerca al hombro) y en la espinilla (cerca de la rodilla). Aunque se presenta con más frecuencia en los huesos más grandes y en el área de hueso de índice de crecimiento más rápido, puede afectar cualquier hueso. José, que por segundo año acudió al maratón para apoyar los esfuerzos de recaudación de fondos, contó a Efe cuán difícil fue llegar a Memphis junto a su madre, sin conocer el idioma, dejando atrás a la familia, amigos y la escuela. A José se le descubrió la enfermedad después de que, jugando con sus amigos en el salón de clases, se fracturó con facilidad la tibia (el hueso principal y anterior de la pierna). Cuando se corroboró el diagnóstico en Puerto Rico, su médico en un hospital pediátrico se comunicó con St. Jude. En un plazo de tres días, José y su madre tuvieron que viajar a Tennessee. "El hospital se hizo cargo de todo, hasta de pagar por los pasajes", recordó su madre Waleska Quiñones. Su hijo recibió tratamiento durante un año. Se le sometió a una amputación de la pierna derecha cinco pulgadas más abajo de la rodilla y la colocación de una prótesis, lo que no le impide practicar el ciclismo. "Fue una experiencia nueva porque nunca había experimentado vivir en un hospital, pero bien bonita. Cuando llegué me encontré con paredes pintadas con colores alegres y niños jugando. Usualmente entras a un hospital y ves oscuridad, camillas y niños llorando. Me gustó mucho porque las enfermeras se esmeran en hacerte feliz, así como los médicos", recordó. José, atendido por el doctor Carlos Rodríguez Galindo, de quien dijo que para él "es lo máximo", ha dejado por el momento el ciclismo para dedicarse a estudiar ya que sueña con ser arquitecto. El joven ve reflejada su vida en la de su ídolo, el ciclista Lance Armstrong, quien también tuvo que enfrentar el cáncer y sueña con vencer la enfermedad y regresar a practicar el deporte que ama.

Descarga la aplicación

en google play en google play