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Estudio de la Universidad de Yale asegura que en EEUU hay el doble de indocumentados de lo que se cree

Whasginton. Agencias. | 21 de Septiembre de 2018 a las 18:32

A finales de agosto de 2016, cuando Donald Trump disputaba la elección para convertirse en presidente de Estados Unidos, pronunció un discurso sobre inmigración en Phoenix, Arizona, donde presentó su dura política migratoria que tenía como blanco a los 11 millones de indocumentados que se calcula viven en Estados Unidos.

“Honestamente, hemos estado oyendo ese número por años, siempre es 11 millones. Nuestro gobierno no tiene idea, podrían ser tres millones, podrían ser 30 millones. No tienen idea de cuál es el número”, indicó Trump en ese momento, de acuerdo con el artículo escrito por el periodista José de Bastos y publicado por Univision Noticias.

Dos años más tarde asoma un estudio elaborado por tres investigadores de la Universidad de Yale y publicado este viernes que usa modelos matemáticos en un rango de datos de operaciones demográficas y de inmigración, que sugieren que la población real de inmigrantes indocumentados puede rondar los 22.1 millones.

El estudio sugiere que, todas las percepciones y argumentos basados que sostienen que hay 11.3 millones de inmigrantes indocumentados pueden tener una base defectuosa, y que población real de inmigrantes no autorizados o sin papeles que residen en el país “es mucho mayor que esa, quizás el doble, y ha sido subestimada durante décadas”.

Incluso, usando parámetros intencionalmente dirigidos a producir una estimación extremadamente conservadora, encontraron una población de 16.7 millones de inmigrantes indocumentados, según explican.

Los resultados, publicados en PLOS ONE, sorprendieron a los propios autores, quienes comenzaron la investigación con un modelo extremadamente conservador y esperaban que los resultados estuvieran muy por debajo de los 11.3 millones. Pero resultó todo lo contrario.

El doble de lo esperado

"Nuestra idea original era solo hacer un control de cordura sobre el número existente", dice Edward Kaplan, profesor de investigación operativa William N. y Marie A. Beach de la Yale School of Management. "Pero en lugar de un número más pequeño, obtuvimos un número que era un 50% más alto. Eso hizo que nos rascáramos la cabeza", apuntó.

"Hay un número que todo el mundo cita, pero cuando realmente profundizas y preguntas '¿en qué se basa?', encuentras que está basado en una encuesta muy específica y posiblemente un enfoque que tiene algunas dificultades”, indica Jonathan Feinstein, profesor de economía y administración de John G. Searle en Yale SOM. “Así es que entramos y tomamos un enfoque muy diferente".

El número de 11.3 millones se extrapola de la Encuesta Anual sobre la Comunidad Estadounidense de la Oficina del Censo. "Ha sido el único método utilizado en las últimas tres décadas", dice Mohammad Fazel-Zarandi, profesor titular de la MIT Sloan School of Management y ex asociado postdoctoral y profesor de operaciones en Yale School of Management.

Esto fue lo que motivó la curiosidad de los investigadores. ¿Podrían reproducir el número usando una metodología diferente?

La investigación

El enfoque en la nueva investigación se basó en datos operacionales, tal como deportaciones, violaciones al término autorizado por visas y datos demográficos, así como las tasas de mortalidad y las tasas de inmigración. "Combinamos estos datos usando un modelo demográfico que sigue una lógica muy simple", dice Kaplan. "La población actual es igual a la población inicial, más todos los que llegaron menos todos los que salieron. Así de simple", detalló.

Si bien la lógica es simple –contabilizando todos los flujos de entrada y salida a lo largo del tiempo– en realidad recopilar, evaluar e insertar los datos de manera apropiada en un modelo matemático no es para nada simple, indica el estudio. Debido a que existe una gran incertidumbre, los resultados se presentan como un rango. Después de ejecutar 1,000,000 simulaciones del modelo, el rango de probabilidad del 95% de los investigadores es de 16 a 29 millones, con 22.1 millones de inmigrantes indocumentados como promedio.

Notablemente, el límite superior del enfoque de encuesta tradicional, que también produce un rango, no se superpone con el límite inferior del nuevo método del modelo. "Realmente hay algo de filtraciones entre estas estimaciones", dice Kaplan. Él cree que eso significa que las diferencias entre los enfoques no pueden explicarse por la variabilidad del muestreo o las fluctuaciones anuales.

El estudio añade que existen áreas clave de acuerdo entre este estudio y los números de encuesta existentes. Ambos métodos hallaron que el mayor crecimiento de la población indocumentada ocurrió en la década de 1990 y principios del 2000. Y ambas encuestas encontraron que el tamaño de la población ha sido relativamente estable desde 2008.

"La trayectoria es la misma. Vemos los mismos patrones ocurriendo, pero están subestimando la cantidad real de personas que han llegado a Estados Unidos", dice Fazel-Zarandi. En su opinión, eso sugiere que el método de encuesta no llega efectivamente a un grupo con incentivos para permanecer sin ser detectado. "Capturan parte de esta población, pero no toda la población" de indocumentados que llega al país.

Escondidos en el anonimato

Kaplan y Feinstein han trabajado en este tipo de problema durante años. "Se puede pensar que el análisis que hemos realizado estima el tamaño de una población oculta", dice uno de los investigadores. "Las personas que son inmigrantes indocumentados no están caminando con etiquetas en sus frentes. Tampoco lo son las poblaciones de personas sin hogar, ni las poblaciones de consumidores de drogas, ni tampoco las poblaciones de terroristas. Sin embargo, para los políticos (y el gobierno), es muy importante conocer el tamaño de estas poblaciones ocultas porque eso establece la escala del problema".

Invariablemente, añade el informe, tal trabajo requiere que los estudiosos encuentren formas de trabajar con datos incompletos. Feinstein dice: "Veo este proyecto como un relleno en las piezas de un rompecabezas. Estás tomando los datos de diferentes lugares y juntándolos de una manera que es lógica y te ayuda a estimar algo importante, pero no todas esas piezas tienen toda la información que te gustaría".

De hecho, algunos de los conjuntos de datos relevantes solo han estado disponibles recientemente, por lo que este enfoque podría no haber sido posible para este rompecabezas en particular, incluso hace unos años. Fazel-Zarandi señala que 2015 fue la primera vez que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) recabó datos sobre el exceso de estadía de visados.

Números escasos

Reunir datos de todas las diferentes fuentes es un trabajo arduo. "Hay muchas cosas ocultas bajo el capó, por así decirlo", dice Feinstein. Los componentes clave –entradas y salidas– están hechos cada uno de ellos de numerosos subcomponentes. Y a su vez a cada subcomponente hay que añadirle diferentes fuentes, evaluando cada una de ellas en su nivel específico de certeza, y luego incorporado en el modelo matemático de manera consistente.

"Hay muy pocos números que podamos señalar y decir que están tallados en piedra", agrega Kaplan. "Permitimos toda esa variabilidad en el modelado, lo que complica todo y explica por qué obtenemos una amplia gama de resultados posibles".

Y agrega: "¿cuántas personas están siendo detenidas en la frontera? Eso es información difícil. Eso se informa cada año". A partir de ahí, es posible realizar una ingeniería inversa de una estimación de cuántas personas deben haber intentado cruzar la frontera. "Este tipo de 'lógica hacia atrás' es común en los modelos de esta forma". Kaplan señala que en los primeros días de la crisis del VIH/SIDA, el número de nuevas infecciones por VIH se modificó por ingeniería inversa a partir del número de nuevos casos de sida.

El estudio examina los años 1990 a 2016. La población inicial es un componente clave de los cálculos de todos los años posteriores. Fazel-Zarandi explica que el equipo eligió 1990 como punto de partida porque cayó entre la amnistía que el presidente Reagan ofreció a los inmigrantes indocumentados en 1986 y el rápido crecimiento de la inmigración ilegal en los años noventa.

Si bien los hallazgos son sorprendentes, no están describiendo una nueva situación. "No quisiéramos que la gente se aleje de esta investigación pensando que de repente hay una gran afluencia pasando ahora", dice Feinstein. "Es realmente algo que sucedió en el pasado y tal vez no fue contado o documentado adecuadamente".

Kaplan agrega: "Lo que estamos diciendo es que el número ha sido mayor todo el tiempo".

Si bien la inmigración es un tema candente, los investigadores insisten en que su objetivo es proporcionar información. "Por supuesto, nuestros hallazgos serán tirados y tirados de muchas maneras, pero nuestro propósito es simplemente proporcionar una mejor información", dice Feinstein. "Este documento no está orientado a la política o la política. Quiero ser muy claro: este documento trata de obtener una mejor estimación de un número importante".

Tema de debate

Los investigadores anticipan que el nuevo estudio generará un fuerte debate, sobre todo teniendo en cuenta la actual política migratoria impulsada por Trump desde que llego a la Casa Blanca y que tiene como blanco la eliminación de la población indocumentada.

¿Cómo podría esta investigación informar el debate sobre la inmigración?, pregunta el artículo publicado por la Universidad de Yale. "Algunos podrían argumentar que la presencia del doble de inmigrantes indocumentados justifica una aplicación más estricta de la ley de inmigración", indica.

"Uno de los argumentos más comunes a favor de una política de inmigración más dura es que los inmigrantes indocumentados vienen con una gran cantidad de delincuencia", señala Kaplan. Pero, paradójicamente, los nuevos hallazgos pueden socavar ese argumento. Señala que estudios previos, basados en el total aceptado de 11.3 millones de inmigrantes indocumentados, descubrieron que la tasa de delitos graves cometidos por estos inmigrantes es menor que la de los ciudadanos estadounidenses.

Los nuevos hallazgos sugieren, además, que la tasa es aún menor de lo que se creía anteriormente: "Tienes el mismo número de crímenes, pero ahora repartiste el doble de personas como se creía antes, lo que significa que la tasa de criminalidad entre los inmigrantes indocumentados es prácticamente la mitad que se creía anteriormente”.

Con respecto a la idea de que los inmigrantes indocumentados aprovechen las oportunidades de trabajo de los ciudadanos estadounidenses, Kaplan señala diferentes interpretaciones posibles de los nuevos hallazgos. "El hecho de que en realidad haya más personas aquí de lo que pensábamos antes podría explicar eso, pero también se puede ver de otra manera: cualquiera que sea el desplazamiento laboral que haya ocurrido con el doble de inmigrantes indocumentados que pensamos. Eso hace que reconsideres cuánta presión hay".

Yale finaliza la presentación del estudio diciendo que “como es típico en el trabajo académico, este hallazgo no es un punto final”.


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